De cuando el segundo lugar gana - Sergio González | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 13 de Junio, 2018
De cuando el segundo lugar gana | La Crónica de Hoy

De cuando el segundo lugar gana

Sergio González

¿Qué tal si hemos estado eligiendo mal a nuestros gobernantes? ¿Qué tal que nuestro sistema electoral no es el mejor? La pregunta es relevante en México en estos tiempos de campañas presidenciales, voto útil y denuedos por asegurar el segundo sitio en las preferencias.

Mañana jueves 14 de junio, los electores del estado de Maine, Estados Unidos, acudirán a las urnas a votar por primera vez en las denominadas elecciones primarias (una especie de precampañas al interior de los partidos) con un nuevo método, que podríamos llamar segunda vuelta automática o voto estratificado.

¿Cómo funciona? En lugar de seleccionar un solo recuadro para señalar su preferencia por un solo candidato, los electores de Maine podrán “estratificar” o “clasificar” a sus candidatos en el orden de preferencia que quieran. Si alguno obtiene la mayoría de los votos, gana lisa y llanamente. Si no sucede eso y ninguno vence claramente, aquel aspirante que cuente con el menor número de primeras opciones sale de la contienda y sus votos se distribuyen a quien sus electores seleccionaron como segunda opción.

Si aun así no hay triunfador contundente, el proceso se repite sucesivamente hasta que alguno de los candidatos supervivientes logra la mayoría relativa y se convierte en “electo”.

Ante nuestro método tradicional, éste suena complicado, pero funciona sin problemas en otros países, como Australia, Irlanda y Nueva Zelanda. Por su parte, varias ciudades de los Estados Unidos han adoptado el “voto estratificado”, “por clasificación” o segunda vuelta inmediata incluyendo San Francisco, en California; Minneapolis y Saint Paul, en Minnesota; así como Santa Fe, en Nuevo México, y al parecer los votantes y candidatos están felices con él.

Esto probablemente es así quizá porque alienta a los candidatos a buscar la mayor cantidad de votos probables. Los defensores este sistema electoral afirman que esto genera políticos moderados y políticas públicas que reflejan más correctamente las necesidades de la gente. La lucha por atraer más electores también da como resultado campañas más positivas y sustanciales, dicen, ya que los aspirantes no quieren arriesgarse a atacar a sus oponentes y rechazar a los votantes que podrían estar dispuestos a enlistarlos como una segunda o tercera opción.

Eso es precisamente lo que ocurrió la semana pasada en San Francisco, que desde 2004 se convirtió en la primera ciudad norteamericana en utilizar el voto por clasificación. Lo más curioso es que en la contienda, los candidatos Mark Leno y Jane Kim hicieron campaña juntos y pidieron a los votantes los eligieran en primer o segundo lugar, en cualquier orden.

Un tercer candidato, London Breed, resultó ser la primera opción en la pluralidad de los votantes, pero después que Jane Kim fue eliminada, la vasta mayoría de sus votos de segunda opción, fueron a dar, como lo habían planeado, a favor de Leno, lo que lo catapultó al triunfo con más del 50% de los votos totales finales, con todas las ventajas de legitimidad política y social que eso significa, y además con muy alta participación ciudadana. El desenlace se lo cuento en entrega posterior.

gsergioj@gmail.com

@ElConsultor2

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