El derecho al agua, seguridad nacional

Israel Moreno

El agua es uno de los principales problemas en la Ciudad de México pues en temporada de lluvias, cientos de calles resultan afectadas por algunos encharcamientos o serias inundaciones lo que nos ha llevado a la parálisis de vialidad en varias ocasiones.

Por otro lado, durante los meses de sequía el agua también es un problema por su escases toda vez que la falta de ella ha obligado a los habitantes del oriente de la capital, principalmente, a volcarse a las calles e interrumpir la vialidad como protesta por no tener el vital líquido.

Lo lamentable es que ante esta situación muy pocos gobernantes han puesto cartas en el asunto y explico porque: en el gobierno existe una premisa que dice “de nada sirve gobernar bien, si la gente no se entera”, bajo esta frase algunos gobernantes se preocupan más por usar su gobierno para proyectarse mediáticamente en lugar de ejercer el privilegio de servir.

Es así que muchos en el gobierno se preocupan más por hacer magnas obras, muy visibles desde todos los ángulos de la ciudad como edificios, monumentos o segundos pisos de una vialidad, así como puentes y distribuidores viales que en muchos casos no cumplen con el objetivo de agilizar el tránsito vehicular pero que cambian el rostro de alguna determinada zona y con ello intentan aparentar un “productivo ejercicio administrativo”.

Cosa contraria, son pocos los gobiernos que invierten en un cambio del drenaje profundo o en la sustitución de la red hidráulica o en un adecuado mantenimiento al sistema de alcantarillado urbano y la razón es simple, pues como son obras que por su naturaleza van en el subsuelo no se ven y aunque se les invierta una cantidad importante de recursos, la gente no vería esta inversión ya que hablamos de servicios que de alguna manera ya tiene la gente y el hecho de que no se inunde no les impactaría de manera positiva a los gobernantes pues su capitalización política sería mínima.

Incluso, desde las instituciones se ha dejado atrás el fortalecimiento a la cultura del agua pues yo recuerdo que con frecuencia en años pasados se insistía mucho desde los medios en el cuidado de este recurso natural toda vez que el llevar agua hasta cada hogar representa mucho trabajo y recurso por lo que era mal visto que alguien lavara su vehículo con la manguera o dejara la llave abierta durante el tiempo que se cepillaba los dientes, eso simplemente dejó de ser prioridad para los medios. 

Por estas razones, coincido con aquellas voces que aseguran que la Ciudad de México está acercándose a una catástrofe humanitaria toda vez que no tardamos en sufrir una seria inundación por la ruptura del drenaje que data de más de seis décadas y en muchos tramos, desde hace más de veinte años ha cumplido su vida útil y aún no se ha cambiado.

Asimismo, estamos a punto de quedarnos sin agua no por unos días, como habitualmente ha ocurrido sino por semanas pues de igual forma, la red hidráulica se ha quedado obsoleta por la misma razón, está debajo de nosotros y de cambiarla, nadie lo notaría y no sería un tema a capitalizar en medios para ningún jefe de gobierno o gobernador de algún estado del altiplano central del país.

Por esta razón, hemos venido sufriendo cortes al suministro de agua por el constante mantenimiento que se le sigue dando al arcaico sistema Cutzamala al que se le está obligando a funcionar con tan sólo unos cuantos vendoletes y curitas para remediar fracturas de primer grado por lo que seguramente tarde o temprano, colapsará y entonces sí, lamentaremos la falta de inversión en la renovación esporádica de todo el sistema lo que generará una seria crisis pues hablamos no sólo de más bloqueos y enojo social sino de seguridad nacional pues el acceso al agua es un derecho humano básico.

A pesar de ello, no todo es malo pues apenas en la Venustiano Carranza, comenzó a operar un pozo de extracción de agua que abastecerá a las colonias sumamente pobladas como la Moctezuma que dicho sea de paso, a lo largo de su historia ha sido una de las más golpeadas por el desabasto y aunque este pozo es apenas el primero de varios más que están por concluirse, y que por cierto representan obras que no se ven, o dicho de otra forma coloquial de algunos políticos, es una política pública que no vende mediáticamente hablando pero que sin duda, beneficiará a miles de ciudadanos y eso es muestra de que cuando hay voluntad, no hay imposibles.

Twitter: @israelmorenori

 

Imprimir

Comentarios