Los increíbles 2, Por la dignidad de los superhéroes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 14 de Junio, 2018

Los increíbles 2, Por la dignidad de los superhéroes

Los increíbles 2, Por la dignidad de los superhéroes | La Crónica de Hoy

El poderío de la secuela de Los increíbles radica en tres elementos fundamentales: El mantener el humor genuino, su capacidad para mostrar de forma natural un planteamiento moderno sobre los roles familiares y la calidad de la animación. Al mismo tiempo, tiene algunas debilidades que su predecesora no tenía: su moralista propósito aleccionador, una menor habilidad para sorprender y que pudo haber sido más impactante emocionalmente en algunos temas como la paternidad.

Con esto no digo que sea una película mala. Pero ocurre un fenómeno contrario al que sucedió con la primera parte, mientras que entonces, como lo dice el crítico David Edelstein, la película “era maravillosa como película de animación, era verdaderamente maravillosa como película de superhéroes”; en este caso resulta encantadora como película de superhéroes, pero sobre todo el nivel de animación me parece impresionante. La textura que tiene el filme es realmente impresionante, mientras que la historia no lo es tanto, aunque lo intenta.

En esta ocasión, después de la proeza de esa primera cinta sobre el mensaje familiar y el deseo por no ver desvanecer los sueños en la metáfora del superhéroe, ahora el planteamiento parte de algo que se había hablado en el cine de los X-Men: qué tan peligrosos pueden ser los superhéroes en la sociedad.

Entonces surge una sospechosa misión para los héroes que buscan recuperar la reputación de sus ideales, pero ahora es Helen, la mamá de la familia, la llamada para liderar una campaña que traiga de vuelta a los superhéroes, mientras Bob circula entre las hazañas diarias de un  vida “normal” en casa con Violeta, Dash y el bebé Jack Jack cuyos súper poderes están a punto de ser descubiertos. La aparición de un villano con una mente brillante, amenaza con echar a perder esa misión.

Con esta película Brad Bird, quien no deja de ser uno de los grandes genios de Pixar, nos muestra de una forma muy inteligente algunas capas sobre la personalidad de los miembros de la familia en las cualidades de los personajes. Entre esas debilidades, tener el gran defecto de que es fácil de alcanzar en el acertijo que plantea, mas lo genial de esta cinta es que es lo suficientemente divertida para despertar la carcajada del espectador en gran medida, los personajes ganaron en simpatía y al salir de la sala de cine uno piensa en Jack Jack y en Edna Moda y es inevitable reír para nuestros adentros.

Sensacional es la forma en que se muestran las escenas de acción, en la que vuelve a cobrar mayor relevancia la animación que cada vez tiene más finura en su detalle y colorido. Su triunfo se sostiene en gran medida en lo logrado en la primera película, en su manejo sobre el tema del ego en los personajes, que es muy inteligente y en alejajarse de los temas en boga. Es una gran película, pero no tan increíble.

Las estrellas de cine nunca mueren

Director: Paul McGuigan (Inglaterra, 2017)

Paul McGuigan me gusta más como director de series de televisión que como cineasta. Aunque me atrapó con su filme debut de Viaje ácido (1998), ha sido cada vez menos convincente en sus trabajos fílmicos; luego ganó mi respeto nuevamente con la serie Sherlock y lo volvió a perder con su versión de Frankenstein. Me resultaba curioso verlo como director de un drama romántico, y la verdad que ha sido admirable lo que ha conseguido con Las estrellas de cine nunca mueren. Es una película emotiva, conmovedora pero no cursi, es humana y tierna. Gran parte de su éxito se debe a sus protagonistas Jamie Bell y Annette Bening, quienes reviven la historia de amor biográfica que nos remonta a 1981, con el encuentro entre actor británico Peter Turner y su examante la ganadora del Oscar, Gloria Grahame. Ella sufrió un colapso y recurre a la discreción de él, pero en su casa de Liverpool ambos reviven todo lo que les unió por años y también lo que les separó. Lo que se muestra es una de las historias de amor más apasionadas que se han visto en el cine. Con elementos escénicos teatrales, con grandes actuaciones y mucho tacto, la película nos enseña que los ídolos también aman.

El habitante

Director: Guillermo Amoedo
(México, 2017)

El cineasta uruguayo Guillermo Amoedo, habitual guionista de Eli Roth, llega a México para meterse en el cine de género de nuestro país, que es una de las ramas del cine nacional con mayor talento en los últimos años. No lo hace nada mal, pero tampoco tan espectacular como llegó a decirse. Las historia va de tres hermanas que entran en la casa de un senador con la intención de robar un dinero obtenido a base de sobornos, pero, una vez dentro, comienzan a escuchar extraños gritos provenientes del sótano. Atada a una cama, las hermanas encuentran a la hija parapléjica del senador, con síntomas de haber sido torturada. Las buenas intenciones pueden salir caras, ya que la niña está poseída por un demonio. El cineasta nos ofrece una nueva alternativa al tema de las posesiones satánicas, en la que el verdadero terror del filme está en el contexto y la atmósfera que presenta; tiene en su historia una serie de parábolas en las que se utiliza el exorcismo y las entidades demoniacas para hablar de los temores y ambiciones sociales, se tocan temas escabrosos, como el incesto, los abusos, la eutanasia o la corrupción política. Un planteamiento interesante pero que al pasar el tiempo no deja de parecerse a muchas otras películas sobre el tema.

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