El voto razonado y consciente, sin duda alguna será para Pepe Meade

Jesús Casillas Romero

El proceso electoral en el que está inmerso nuestro país, como se auguraba, se ha presentado como uno de los más intensos y trascendentes de la historia moderna. Las ideas y visiones de gobierno y hasta los perfiles de los candidatos han llegado a la polarización entre los mexicanos, en una contienda por demás encendida y rodeada de emociones encontradas.

Sin embargo, debemos hacer un espacio para la reflexión y adentrarnos en el terreno del análisis consciente de las capacidades y mejores perspectivas para gobernar esta gran nación, antes de tomar una decisión acalorada y en medio del arrebato.

En la más breve síntesis, ¿qué podemos encontrar en cada uno de los candidatos?

José Antonio Meade es una persona que se ha desempeñado por más de 20 años en el servicio público al país, de manera ininterrumpida, con rectitud y honradez, una persona que, si bien nunca ha sido militante de algún partido, es considerado uno de los políticos de carrera más completa: Cinco veces secretario de Estado y dos de ellas titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), economista por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y abogado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con doctorado en Finanzas Públicas y Economía Internacional.

Ricardo Anaya, licenciado en derecho por la Universidad Autónoma de Querétaro, maestría en Derecho Fiscal por la Universidad del Valle de México y doctorado en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM; diputado plurinominal federal y local en el Congreso de Querétaro, subsecretario de Planeación Turística en la Secretaría de Turismo y presidente del Partido Acción Nacional, casi sin experiencia en cargos ejecutivos y envuelto en escándalos por lavado de dinero.

Andrés Manuel López Obrador, presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal y tres veces candidato a la Presidencia de la República en medio de escándalos por acciones irracionales, como el nombrarse a sí mismo “Presidente Legítimo de México”. Además de diversos cargos en el gobierno de Tabasco y en la administración del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en ese mismo Estado. Es licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM y, por cierto, presentó su tesis de titulación 11 años después del periodo que se supone abarcaba su carrera.

Jaime Rodríguez Calderón, mejor conocido como El Bronco, fue diputado federal plurinominal por el PRI, diputado local en Nuevo León, presidente municipal de García, Nuevo León y actualmente gobernador con licencia de esta entidad por la vía independiente. Es ingeniero agrónomo por la Universidad Autónoma de Nuevo León, se ha destacado por la inviabilidad de propuestas mediatas, como la que le trajo el mote temporal de El mocha manos.

Breve pero elocuente síntesis de lo que podemos esperar de cada uno de los presidenciables. No hace falta mucho para concluir que una persona preparada, con experiencia y resultados probados, con ecuanimidad, sensatez y viabilidad de propuestas la podemos encontrar de mejor manera en la persona de José Antonio Meade, que, dicho sea de paso, es lo que México necesita para la construcción de nuevas políticas públicas con miras hacia un país moderno, justo e incluyente.

Es necesario destacar un elemento adicional en el actual entorno nacional, como es nuestra compleja relación con Estados Unidos, que requiere de un Presidente con el perfil y capacidad necesarios para sortear el reto de la mejor manera, escenario en el que, de nueva cuenta, la preparación y experiencia de Meade Kuribreña, incluyendo su antecedente a cargo de la Cancillería mexicana, nos llevan a voltear la mirada hacia él.

Desgraciadamente, son innumerables los discursos que han fomentado el voto de odio, de enojo y resentimiento, pugnando por una elección basada en las reacciones viscerales más que en la razón, por ello, es necesario que nos detengamos un momento, reflexionemos objetivamente sobre nuestros candidatos y sus propuestas y sobre todo en la posibilidad de cada uno para lograr el México que anhelamos.

Un voto bajo estas reflexiones, basado en la madurez y la razón sensata, sin duda alguna será para Pepe Meade.

Senador de la República por el estado de Jalisco

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