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Con lancha-robot vigilarán costas de Baja California Sur

Circe, como se le bautizó, analiza los cambios asociados a fenómenos naturales y la actividad humana. Ya se realizó prueba de navegación el 25 de mayo con resultados excelentes, dice Armando Trasviña

Una lancha-robot creada en México es utilizada por investigadores del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), en su Unidad La Paz (ULP), para estudiar los cambios en las costas, asociados a diferentes fenómenos naturales y a la actividad humana.

La lancha, que ha sido considerada como el primer dron marino para estudiar arrecifes y sistemas acuáticos en México, cumple con funciones similares a las de un dron. La nave se llama Circe y ha sido financiada con fondos de Conacyt, Semarnat y la Secretaría de Gobernación.

Al dar a conocer esta herramienta a los medios de comunicación, el CICESE explicó que  ha sido concebida para complementar los estudios de línea de costa que han realizado en el Parque Nacional de Cabo Pulmo, Baja California Sur, e incursionar con estudios similares o de arrecifes y batimetrías en la zona costera de otras áreas naturales protegidas.

Este dron marino, desarrollado por la ULP de CICESE, está basado en un catamarán de 14 pies al que han dotado de instrumentos oceanográficos, cámaras subacuáticas y equipo de navegación autónomo.

El desarrollo, primero en su tipo en México, está a cargo del Laboratorio de sensores remotos y vehículos autónomos no tripulados (SERVANT) de la ULP, cuyo responsable es el doctor Armando Trasviña Castro, quien informó que hicieron una prueba de navegación el pasado 25 de mayo con resultados excelentes.

Armando Trasviña dijo que el proyecto ha tenido el apoyo del Parque Nacional Cabo Pulmo y con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) gestionaron un proyecto que fue aprobado por el Fideicomiso del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) de la Secretaría de Gobernación, pues lo que se busca es entender el impacto que tuvo Odile, que ha sido uno de los huracanes más devastadores que han tocado la península de Baja California, en septiembre de 2014.

El monto total aprobado es de millón y medio de pesos que han servido hasta ahora para adaptaciones y para la compra de equipos e instrumentos, como una sonda CTD que permitirá medir conductividad (salinidad), temperatura y presión (profundidad) del agua de mar; un perfilador de corrientes acústico Doppler (ADCP) para medir la velocidad de las corrientes a diferentes profundidades, una ecosonda MIDAS fabricada por Valeport (Reino Unido) que servirá para realizar batimetrías de alta resolución, y cámaras fotográficas tipo GoPro sumergibles, además de un motor marino eléctrico y controladores para el movimiento automático.

El catamarán que está siendo adaptado no fue comprado con estos recursos; es prestado. Se trata de un Hobie Cat de dos pontones (o cascos) al que se le quitó el mástil y velas. La plataforma o mesa, que es una especie de malla, fue sustituida por una superficie rígida de madera y en ella va instalada la electrónica para seguir planes de navegación, el motor eléctrico, los instrumentos y soportes para las cámaras.

Según Armando Trasviña, Circe tiene en este momento autonomía de dos horas, pero se le piensa agregar un panel solar y eso va a aumentarla bastante. En cuanto al rango de navegación, alcanza fácilmente los 15 kilómetros de la base. Aunque sí podría hacerse, no está considerado navegar a control remoto sino de manera automática siguiendo planes de navegación predeterminados.

Mientras termina de equiparse, el 25 de mayo comenzaron las pruebas en el mar con el equipo que se tiene pues tienen que ir solucionando los problemas que pudieran generarse al navegar con oleaje.

Armando Trasviña dijo estar muy satisfecho con el comportamiento de Circe, por lo que confía en que de llegar a tiempo el resto del equipo faltante, en julio podrían comenzar las mediciones en Cabo Pulmo.

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