En la poesía deben existir los finales inciertos: Demian Palacios | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 16 de Junio, 2018

En la poesía deben existir los finales inciertos: Demian Palacios

El escritor señala que su libro Donde se hiela la sal del mar buscó representar un lugar inexistente, ése donde están los deseos de la gente que siempre está buscando algo

En la poesía deben existir los finales inciertos: Demian Palacios | La Crónica de Hoy

Demian Palacios (Ciudad de México, 1990) es un poeta que estudió Psicología en la UNAM, pero que desde la adolescencia fue lector asiduo de los clásicos “náuticos” como Las aventuras de Arthur Gordon Pym, de Edgar Allan Poe y El viejo y el mar, de Ernest Hemingway, pues ahí observa una metáfora de la vida, un viaje en donde pueden ocurrir un sinfín de historias. Para Demian la poesía está en estos libros, en donde los autores transforman y crean una nueva realidad. Con base en esto escribió su primer poemario, Donde se hiela la sal del mar (Ediciones del Lirio, 2018) y apropósito de éste conversamos con él.

— ¿Qué poetas y qué libros de poesía te influenciaron y por qué?

— Para mí Pablo Neruda y sus Veinte poemas de amor y una canción desesperada son una inspiración, me impactó este libro técnicamente porque es un tendedero, cada texto es una pinza en un hilo que cuelga. Neruda ahí desgarra toda la emoción. Otro poeta que me marcó fue Jaime Sabines, de él rescato la naturalidad de lo cotidiano y siempre he intentado hacer algo cercano a eso, porque no tiene sentido leer un texto que no puedas comprender. Mi idea es proyectar en el otro una emoción, algún recuerdo y si no lo provoco con mis textos entonces no tienen sentido. Y creo que Dolores Castro engloba a los otros dos autores porque muestra el dolor, cada poema suyo es un escape porque trabaja poéticamente con las cosas negativas.

— Estos autores latinoamericanos son criticados, tal vez señalados de simplistas, ¿qué opinas sobre esto?

— Lo explico a través de la corriente del Romanticismo, ahí hay una línea muy delgada en hacerse cursi, pero esto era para criticar a la élite que dictaba qué era el arte y qué no era el arte. Este Romanticismo nace de abajo, de lo popular y en su momento fue desechado, criticado de simplista y hoy a estos autores como a Neruda y a Sabines les pasa lo mismo. Creo que hay una corriente poética en la actualidad que es muy intelectual, muy existencialista o muy crítica de lo que pasa en la sociedad; sin embargo, pienso que estos poetas dejan de hablar de lo que le pasa a la gente, de sus problemas. Los lectores a veces no buscan un poema “social” o un poema “político” sino que quieren refugiarse en algo más cercano como la muerte, el amor, el dolor o la felicidad.   

— En tu libro, justamente, trabajas el tema del dolor, ¿cómo lo haces? 

— En mi libro quise representar un lugar que no existe y lo trabajé con la metáfora de la sal que no se puede congelar en el agua porque ya es un sólido. Y para mí esta imagen son los deseos de la gente que siempre está buscando algo, un mejor trabajo, a alguna persona, viajar, siempre buscamos ese sitio que no existe, donde “se hiela la sal del mar”. Quise plasmar en papel ese lugar.

— Hablas también del viaje y el naufragio en este tema náutico, ¿qué es el naufragio para ti en ese mar poético? 

— El tema náutico es lo incierto, porque el mar es un misterio, sólo tres cuartas del mar se han explorado, ¿y el resto? Me baso en ese misterio y en la idea de que el mar no se puede controlar ni el ser humano puede hacerlo. Ahí, el naufragio es una posibilidad latente donde no siempre se termina con final feliz. En mi libro y en la poesía en general creo que siempre deben existir los finales inciertos. El naufragio es un viaje interior y esto tiene que ver también con el Romanticismo, con este encuentro contigo mismo y sin el final deseado.

— Entonces, ¿qué es la poesía para ti?

— La poesía es diferente que la crónica, la novela o el ensayo, la poesía es para describir lo impalpable. La poesía no tiene límites ni barreras, es la combinación de la imaginación con las emociones humanas. Un poema sin emoción y que no quiera transformar la realidad no tiene sentido.

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