El conocimiento y la estética de Alfonso Reyes caben en una nuez | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 18 de Junio, 2018

El conocimiento y la estética de Alfonso Reyes caben en una nuez

Adolfo Castañón presenta su reciente libro y dice que es una especie de barco para que los navegantes que se internen en el mar, que es la obra del autor de Visión de Anáhuac, no se pierdan

El conocimiento y la estética de Alfonso Reyes caben en una nuez | La Crónica de Hoy
Adolfo Castañón dice que el volumen está dedicado, principalmente, a investigadores y estudiantes.

Hace 20 años Adolfo Castañón le dijo a su secretaria Lourdes Borbolla (qepd): ¿no sería bueno que tuviéramos un índice de la obra de Alfonso Reyes? Un momento causal que hoy se concreta en el libro Alfonso Reyes en una nuez, el cual reúne los nombres, personajes y títulos que manejó en sus textos el autor de Visión de Anáhuac.

Lourdes nada le dijo, pero unos meses después, cuenta Adolfo Castañón, trajo un avance y le comentó: “¿Algo parecido a esto?”. “Me quedé muy presionado, sorprendido, emocionado y dije: Sí. Empezamos a trabajarlo una y otra vez, de manera esporádica, porque nadie lo había pedido y teníamos otros estudios en marcha. Al paso del tiempo, este índice se convirtió  en mi caja de herramientas para analizar y escribir mis libros sobre Reyes”.

En entrevista en El Colegio Nacional, institución que edita el libro, Adolfo Castañón señala que este volumen está dedicado específicamente a especialistas, investigadores y estudiantes para que realicen sus trabajos o tesis sobre la obra de Alfonso. “Pero también es un libro que ayuda a socializar esta monumental obra — tiene 26 volúmenes publicados— a la cual le da una perspectiva inédita de lectura”.

Lectura inédita, refuerza Adolfo Castañón, porque no sólo vamos a tener los datos precisos de las citas que hizo Reyes en sus textos: son 6 mil 626 nombres propios, 200 personajes, 5 mil 111 obras y alrededor de 12 mil referencias. “También es un encuentro con la dimensión del gran conocimiento que tenía Reyes, de su evolución en relación con ciertos nombres y lecturas. Por ejemplo, vienen todas las veces que cita a Sófocles, a Ifigenia, a Balzac, a Mallarmé… y eso permite conocer el dominio que tenía de ciertos  autores y de sus personajes y obras”.

Por lo tanto, añade Adolfo Castañón, este libro es una especie de mapa para incursionar en la obra de Reyes y ver cuántas veces cita a Freud (20) y contrastándolo con las citas que hace de Jung (4). Esta preferencia podría tener su explicación en las lecturas que hacía Reyes de diversos autores. Lo anterior, añade, significa que este libro llega al lector no como una llave, sino como un llavero para que haga cortes y obtenga las referencias de determinados  autores y realice investigación de manera más sistemática.

No obstante, todo este acervo de nombres y referencias a obras, agrega Adolfo Castañón, se trata de un volumen provisional, “porque habrá la necesidad de hacer otro con los índices de los diarios de Reyes. También es provisional, porque en el libro sólo vienen citados el tomo y la página, pero no los títulos de los libros o los ensayos, algo que se publicará en un libro que hará Catalina Moreno Echeverri”.

No obstante, indica Adolfo Castañón, “este libro va a contribuir a dar otro aliento a la literatura de Reyes y a los estudios alfonsinos, porque es una especie de barco para que los navegantes que quieran internarse en el mar que es la obra de Reyes, no se pierdan”.

TRABAJO. Adolfo Castañón presentó el trabajo al Comité Editorial de El Colegio Nacional, el cual decidió publicarlo.

“Cuando se dio esta decisión, tuve que regresar a mi taller para ver si realmente era publicable. Con un equipo formado por Alma Delia Hernández, Jorge Sánchez, Cristina Villa y Verónica Báez revisamos los defectos o inconsistencias que podía tener el índice en proceso”.

Porque, añade, una de las cosas hay que constatar es que la obra de Reyes se publica a lo largo de varias décadas: desde 1959 hasta finales de los años 70. “Esto quiere decir que hubo varias  generaciones de correctores que hicieron los índices y eso fue una llamada de atención. Habría que revisarlos para que estuvieran correctos y así tener la versión que hoy está en Alfonso Reyes en una nuez”.

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