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Empresa que certifica pilotos de gas almacena material en edificio dañado

Colonia Del Valle. Durante dos días, vecinos denuncian que una empresa de giro de riesgo está operando a pesar de haber sido clausurada. Lo paradójico es que esa firma revisa que los pilotos de gas cumplan las normas mexicanas...

El 610 de la calle Patricio Sanz muestra sellos colocados por Invea y PC. Un trabajador que descarga materiales levanta el dedo medio a una vecina.

El 610 de la calle Patricio Sanz de la colonia Del Valle representa un riesgo constante, a juicio de los vecinos de las viviendas aledañas, dado que no cumple con las reglas de uso de suelo y alberga una empresa que, a pesar de dedicarse a temas de seguridad en instalaciones de gas, viola sellos de clausura y recientemente almacenó materiales en un edificio vecino en código rojo, dañado en los sismos de septiembre pasado.

Los vecinos, que aseveran que hay múltiples irregularidades, filmaron y fotografiaron las operaciones de la empresa, luego de la violación de sellos. Lo único que recibieron a cambio, por dos días, fueron las señas obscenas de los trabajadores contratados para descarga de material.

La semana pasada fue publicada una denuncia vecinal, vía redes sociales, que muestra cómo, a pesar de la colocación de sellos de suspensión de actividades en la construcción, la empresa recibe material para obra y viola las advertencias colocadas el pasado viernes 8 de junio por la Instituto de Verificación Administrativa (Invea), del Gobierno de la Ciudad de México.

Según Eugenia Callejas, vecina del lugar, al filmar a los trabajadores que descargaban el material que sería recibido por la empresa Gilotronics, éstos hicieron señas con el dedo medio y continuaron sus labores.

En la propia voz de Damián Pérez, quien se identificó como representante y gerente de Gilotronics, se pudo confirmar que el edificio continuo, que es parte del programa de reconstrucción posterior al sismo del 19 de septiembre del año pasado, resguardó material de la compañía, empresa que, además, según su propio portal de internet, está encargada de otorgar certificación para la obtención de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) y las Normas Mexicanas (NMX).

Gilotronics “es un laboratorio en México dedicado a realizar ensayos (pruebas) en la rama metal-mecánica en el área de gas y en el área eléctrica-electrónica, realizando actividades de evaluación de la conformidad de tercera parte al ser independientes a la persona u organización que provee el objeto y también de los intereses del usuario en dicho objeto”, se lee en dicho sitio de internet.

Cuando Crónica intentó profundizar en el tema con Damián Pérez, éste dijo que sería mejor hacer una cita, luego de consultar a un representante legal de Gilotronics, y que su empresa está certificada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y la Secretaría de Energía. Revisando su sitio de internet, sólo se puede leer la aprobación por parte de la SE.

Las quejas de los vecinos de la Del Valle Norte iniciaron cuando la compañía inició la construcción de dos pisos más, con material tipo tablaroca, en una vivienda que originalmente se constituía por dos plantas.

Eugenia Callejas presentó documentación a Crónica, en la que se encuentra el Certificado Único de Zonificación de Uso de Suelo del 610 de Patricio Sanz, expedido por la Secretaría de y denuncia que el inmueble no tiene los permisos pertinentes para uso industrial; en ésta se puede leer que su estructura viola las características permitidas.

Según se pudo constatar, dicho inmueble no cuenta con los 20 metros cuadrados libres de construcción, ya que ese espacio está ocupado con otra zona techada de material sólido, producto de las obras para los otras dos plantas.

Asimismo, Eugenia Callejas facilitó el documento, expedido por la Secretaría de Desarrollo Urbano y la Vivienda, en el que pueden leerse las características que llevaron a la suspensión de actividades en el inmueble.

A partir del sábado 16 de junio, también son visibles sellos colocados por la Secretaría de Protección Civil, que, ahora sí, sancionan a Gilotronics para que no continúe con las actividades relacionadas al giro de la empresa.

En palabras del representante de Gilotronics, el inmueble se encuentra en remodelación, ha recibido la visita de auditores y la construcción de las dos plantas fue hecha con la aprobación de arquitectos.

Ayer, nuevamente fueron colocados sellos del INVEA en el inmueble. Según la vecina citada, el domicilio se encuentra bastecido por dos tuberías distintas de gas provenientes de la vía pública, las cuales pasan a unos centímetros del medidor de electricidad, que al mismo tiempo no cuenta con protección para la lluvia y emite chispas eléctricas.

Crónica dará seguimiento al caso, dado que el representante legal y gerente de Gilotronics se comprometió a dar una entrevista luego de consultar a sus asesores legales.

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