“La Ciudad de México, una enciclopedia viva que no puedes cubrir por entero”: Juan Villoro | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 20 de Junio, 2018

“La Ciudad de México, una enciclopedia viva que no puedes cubrir por entero”: Juan Villoro

Nuevo Libro. Juan Villoro ofreció la conferencia “El vértigo horizontal: La Ciudad de México como discurso”, y la cual es un adelanto de su próximo libro. Es una metrópoli compleja que destruyó su agua y su cielo, añade el Premio Crónica

“La Ciudad de México, una enciclopedia viva que no puedes cubrir por entero”: Juan Villoro | La Crónica de Hoy
Juan Villoro ofreció ayer su conferencia en la UAM-Iztapalapa.

La Ciudad de México fue analizada y estudiada por Juan Villoro, quien la describió como una enciclopedia viva que para ser leída se necesitan tomar en cuenta factores como el agua, la urbanización, el número de sus habitantes y su arquitectura, elementos que explicó en la conferencia “El vértigo horizontal: La Ciudad de México como discurso”, que dio en la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa.

El autor de El libro salvaje, señaló que su ponencia consistía en un adelanto de El vértigo horizontal, libro sobre la Ciudad de México que será publicado en los próximos meses. “El vértigo horizontal tiene que ver con la forma en que se desarrolló nuestra ciudad, que fue básicamente una ciudad de casas bajas, una ciudad que no apostó por la densidad urbanística ni por la altura, hasta hace algunos años, lo cual ha cambiado, la ciudad se ha redensificado y se convierte en una metrópolis que no sabemos a dónde irá pero que, sin duda, tendrá edificios muy altos”, dijo el también Premio Crónica.

Juan Villoro indicó que a diferencia de otras ciudades como Nueva York o el centro de Londres, la Ciudad de México eligió un tipo de avance que bien podría considerarse como un “océano infinito”, pues las construcciones no se caracterizan por su altura, sino que en conjunto, dan la sensación de una extensión inmedible.

“Pese a que pudiera pensarse que el vértigo requiere de la verticalidad, la horizontalidad, parecería ser un espacio estático, inmóvil y menos desafiante, pero los habitantes de esta urbe sabemos que la horizontalidad puede ser una forma del vértigo”.

El escritor explicó la complejidad a la que se enfrentó al describir a la Ciudad de México; sin embargo, procuró entenderla como un discurso, para así poder tener otro tipo de lectura, partiendo de diferentes preguntas, como ¿hasta dónde se puede representar a la ciudad desde la literatura?

Primero, recordó La región más transparente, de Carlos Fuentes, primera novela en México que tuvo a la ciudad como protagonista del relato. “Carlos Fuentes entendió que debía trazar un fresco de la Ciudad, que ella fuera el gran argumento y el gran protagonista”.

Villoro sostuvo que en aquel entonces, Carlos Fuentes tuvo otras facilidades, como la cantidad de habitantes o el tipo de construcciones, por lo que, dijo, actualmente sería imposible escribir una novela de este modo.

“Requeriríamos de un ejército combinado de múltiples escritores y guionistas para tratar de descifrar la asamblea de ciudades que seguimos llamando México en forma arbitraria, porque muchas de estas colonias o periferias, pertenecen a otra denominación política”.

El escritor agregó que la expansión demográfica de la Ciudad de México ha presentado inconvenientes como la falta de exactitud en cuanto al número de habitantes, cifra que dependerá de los estudios, pero que, por lo general, oscilan entre los 18 y los 22 millones de habitantes.

“La propia descripción de nosotros como población es incierta. ¿Cómo entender a una ciudad que se ha expandido de esta manera en los últimos años? Tenemos que entender que si alguien habla de su experiencia en la ciudad, habla de un tipo de ciudad”.

Otro de los elementos que dio el escritor, fue el Sistema de Transporte Colectivo, que a diario traslada a 5 millones y medio de habitantes, lo cual habla de “una metrópoli subterránea”, por lo que, enfatizó, es necesaria una “mirada parcial”.

INICIO. Juan Villoro recordó que su concepción de la Ciudad de México comenzó de forma azarosa, pues nació en el barrio de Mixcoac, para luego trasladarse a la Colonia del Valle, donde tuvo conocimiento de “El lechero”.

En compañía de un amigo, Juan Villoro se subía a los camiones de El Olvido, compañía de leche, que estaba en la colonia Lechería, a la que el escritor consideraba como el fin de la Ciudad.

“La Ciudad es una enciclopedia viva que no puedes cubrir por entero, mi estrategia de acercamiento es la misma que tuve desde niño, de ir a sitios y luego tratar de volver al punto de partida. Esta ciudad es una de las ciudades con mayores capas históricas en el mundo, tenemos una ciudad prehispánica, la ciudad colonial y la ciudad moderna, que coexiste muchas veces de manera destructora con las ciudades anteriores”.

Como parte de su investigación, Juan Villoro analizó la Guía Roji de 2015, con lo que pudo constatar la nomenclatura y encontró, entre otros detalles, 179 calles Zapata; 215 calles Juárez, y  269 calles Hidalgo.

“La Ciudad de México es una metrópoli compleja, quizá el único límite físico de la ciudad es el cerco de montañas que la circundan y que durante mucho tiempo contuvo la expansión de la ciudad. Después de la destrucción del agua, la siguiente aniquilación fue la del cielo, pues lo dejamos de ver”.

Juan Villoro fue una las 28 personalidades que presentó el borrador para la Constitución de la Ciudad de México, en la que dejaron explícita cómo debía ser concebida una demarcación que desde sus inicios ha tenido sus puertas abiertas.

“La Ciudad de México es una ciudad creada por migrantes, por gentes expulsadas de algún lugar, tal vez mitológico, no muy preciso, Aztlán, que llegan como recién venidos a un valle donde había pocas tribus, desde entonces no ha dejado de llegar gente ni deben dejar de llegar. El cometido esencial de la Ciudad es ser un espacio de refugio y acogida”.

Al término de su conferencia magistral, Juan Villoro leyó su poema El puño en alto, que realizó luego del sismo del 19 de septiembre, y que tiene como objetivo promover la solidaridad, acto que fue ovacionado por docentes y alumnos de la UAM Iztapalapa, para autografiar libros de los asistentes.

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