Jurassic World: El reino caído Animales majestuosos, animales desastrosos | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 21 de Junio, 2018

Jurassic World: El reino caído Animales majestuosos, animales desastrosos

Jurassic World: El reino caído Animales majestuosos, animales desastrosos | La Crónica de Hoy

Hay películas que se presagian a sí mismas. Hace 25 años se estrenó Jurassic Park bajo la batuta de Steven Spielberg. La premisa de aquella película que cambió la historia de los efectos especiales es la de cómo un magnate (John Hammond) tiene el sueño de hacer un parque de diversiones en donde habiten las criaturas más espectaculares que han pisado la Tierra: los dinosaurios. Su empresa ha logrado clonar diversas especies mediante la manipulación de ADN, pero para convencer a los inversores de que las atracciones son totalmente seguras invita a algunos científicos.

La película desarrolla acción, supervivencia y aventuras, bajo el conflicto del poder de desastre de la naturaleza y la codicia del ser humano. Aún resulta impresionante de aquella película lo tangible que se sienten las pisadas de los dinosaurios. Llegaron después algunas películas tratando de imitar el triunfo de ese éxito, hasta que se retomó en el 2015 la franquicia bajo el título de Jurassic World, la que en algo logró recapturar el espíritu del primer filme de la saga. Los resultados fueron sobresalientes pensando en la expectativa que se generó, el humor de Chris Pratt fue un toque excepcional, los otros personajes cayeron en simpatía y las nuevas tecnologías ayudaron a perfeccionar el aspecto visual.

Ahora llega Jurassic World: El reino caído, bajo la dirección de Juan Antonio Bayona, pupilo de Guillermo del Toro (El orfanato, 2007), y quien venía de hacer un impresionante y delicado trabajo en Un monstruo viene a verme (2016). La monstruosidad comercial de su película se mueve a través de dos lecturas de formas muy distintas. La argumental que parece tener la de un animal perdido en su propio hábitat y la visual, en la que es tan imponente como un Tiranosaurio Rex.

Esta vez comienza con un argumento muy animalista. Años después de la desaparición del parque temático Jurassic World, las criaturas sobrevivientes se ven amenazadas por la erupción de un volcán. Claire Dearing (Bryce Dallas Howard), exgerente del parque, ahora fundó el Grupo de Protección de Dinosaurios, una organización dedicada a intentar preservarlos, y tiene una oportunidad de rescatar algunos ejemplares, mientras la sociedad se cuestiona si es correcto hacerlo o no, para lo cual necesita a Owen Grady (Pratt), el exentrenador de dinosaurios que trabajó en el parque. Sin embargo, la codicia de algunos los lleva a descubrir que se trata de una trampa.

El guion entonces, como ese animal sin saber a dónde ir, toma un camino poco afortunado para mantener la atención del espectador. Del aspecto moralista lo pasamos a una lucha descarnada y con planteamientos con cada vez menos lógica sobre el valor que tienen los dinosaurios como seres vivientes, mientras algunos lo ven más por su valor monetario.

De entrada no parece mala idea desprenderse del planteamiento original, pero al final resulta cada vez menos interesante. De hecho parece mantenerse fiel a lo que no debía, pues al igual que en la película de 1993, Spielberg tiene una buena historia con un desarrollo muy torpe, eso parece ser lo que retoma Bayona de una manera muy poco seria, se pierde en la actualización de dilemas viejos tratando de renovarlos, tratando de hacer más malévola la codicia humana con personajes que parecen ser muy oscuros, pero en realidad son malos como personajes, con fijaciones codiciosas poco justificadas, mientras los buenos son buenos nada más. La resolución además es demasiado… ¡bah!…

Por otro lado, el aspecto técnico y visual es verdaderamente impresionante. Me atrevo a decir que es la película más asombrosa estéticamente de la saga. Apenas uno ve la primera secuencia del filme y ha quedado asombrado por lo impactante de su aspecto visual, su fotografía es alucinante con los dinosaurios y los efectos visuales están hechos con finura.

En conclusión, viéndose así, como si fueran dos bestias que se mueven en su propio cautiverio, esta película se vuelve un reflejo de la propia premisa de la película se Spielberg. El filme se siente como ese capricho (o sueño) de un viejo tratando de revivir animales majestuosos, pero que con el tiempo se vuelve un desastre (por la naturaleza o por la codicia), del que es difícil sobrevivir. Esperemos que la franquicia no se vuelve un desastre sin control.

Guerrero

Director: : Ludovic Bonleux (México, 2017)

Tengo que decir que esta película es muy difícil de valorar. Es uno de esos filmes cuya trascendencia sobrepasa a su valor estético. Hay muy pocos documentales en los que me parece un poco forzada la idea de que el personaje del que se  hable aparezca ante la cámara con escenas preparadas, porque considero que eso le quita naturalidad. Me da la impresión de que en este filme hay algo de eso. Pero si uno lo piensa creo que esta película lo necesitaba. El documental de Bonleux, no solo acerca al espectador a entender el fenómeno social que atraviesa la región de Guerrero, sino que además encuentra un tono preciso para hablar sobre el clima de terror que vive la sociedad, sin ser maniqueista. Nos habla de tres historias: Coni López Silva, una policía comunitaria del Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), quien se enfrenta a los grupos delincuenciales en la región de Chilpancingo; así como a Mario Vergara, que anda en busca de su hermano Tomás, secuestrado y desaparecido, pero tras perder el miedo ya empezó a buscar en los alrededores de Iguala algún rastro de su familiar. Además, a Juan López, un maestro rural de la montañosa Tlapa de Comonfort, luchando por la justicia en el seno del sindicato Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) y de la organización política Movimiento Popular Guerrerense. Este filme se mete de lleno al catálogo documental de terror en México. Imperdible.

 

 

Imprimir