Seis años sumando esfuerzos a favor de las niñas y mujeres

Diva Hadamira Gastélum

El quehacer legislativo que iniciamos en el año 2012 como titular de una de las más importantes comisiones que da voz a las niñas y mujeres mexicanas, nos ha dado grandes logros pero también varios desafíos, varios retos por cumplir en los años venideros.

Por primera vez, el tema de la transversalidad de género está implícita en nuestras leyes: agricultura y ganadería, asuntos indígenas, materia migratoria, de telecomunicaciones, justicia, laboral, salud, educativa, entre otras. Todas ellas integran esta transversalidad de género tan necesaria como el reconocer que las niñas y mujeres de México están en toda la vida productiva, en ­todos los problemas del país, en todo este desarrollo de México y por lo tanto tenemos que estar ahí presentes.

Desde su instalación, hemos legislado para la construcción de una igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, así como para garantizar su derecho a vivir libres de violencia. No ha sido fácil analizar, evaluar, coincidir y reformar los ordenamientos federales, estatales y municipales en los que se encuentran las desigualdades legales que afectan negativamente la condición de las mujeres. No obstante, es y ha sido nuestra responsabilidad la construcción de instrumentos jurídicos que permitan a las niñas, adolescentes y mujeres alcanzar la igualdad de género, de participación y de oportunidades en todas las esferas a nivel nacional durante el transcurso de su vida.

La apertura de oportunidades igualitarias entre mujeres y hombres y el adelanto en favor de las niñas y mujeres de México hoy son una realidad, desde la Democracia Paritaria, La Ley de Niñas, Niños y Adolescentes, hasta cinco nuevas reformas de legislaciones que atienden la violencia política en razón de género. Esta última, aprobándose tras un análisis de cuatro años, con el ­voto unánime de las Comisiones Unidas y del Pleno del Senado de la República; y es que este Senado no podía irse con una deuda histórica, como es la violencia política en contra de las mujeres.

El trabajo de la Comisión ha sido por demás trascendental, la voz de las niñas y las mujeres ha sido representada por cada una de sus integrantes y aliadas externas involucradas en la materia. Grandes mujeres han sido reconocidas por su labor en favor de los derechos humanos de las mujeres y la igualdad de género: María Marcela Lagarde y de los Ríos, Carmen Moreno Toscano, Rosario Marín, Gloria Ramírez Hernández y María Elena Chapa Hernández han recibido a lo largo de estos seis años, el Reconocimiento Elvia Carrillo Puerto.

Parte fundamental de la Comisión para la Igualdad fue su cambio de nombre al inicio de la Legislatura LXII; con la propuesta avalada por el Pleno del Senado logramos incorporar y reconocer la perspectiva de género en el trabajo legislativo. De igual manera, la creación de la Unidad Técnica para la Igualdad de Género del Senado de la República en el año 2014, instancia rectora de la política en materia de igualdad de género, que fomenta entre el personal nuevas relaciones laborales de manera equitativa, igualitaria y respetuosa, a fin de transformar el Poder Legislativo en sus estructuras y cultura institucional; ejemplo de ello es la Declaratoria Tolerancia Cero a cualquier forma de discriminación y violencia laboral al interior del Senado de la República.

El trabajo de la Comisión estuvo enmarcado por grandes aliadas y aliados que con su trabajo y compromiso aportaron importantes avances para la construcción de acuerdos en favor del reconocimiento de los derechos fundamentales de las mujeres, la igualdad sustantiva y su acceso a transitar y vivir libres de violencia; la academia, sociedad civil y los tres órdenes de gobierno hemos sumado esfuerzos a lo largo de estos seis años por la defensa y garantía de los derechos humanos de las niñas y mujeres. Hoy puedo decir que nos acercamos cada vez más a lograr la igualdad sustantiva que tanto requerimos las mujeres, pero sobre todo nuestro país”.

Somos un equipo que creemos que México no se puede seguir escribiendo en masculino, que la democracia vale la pena que sea escrita también por las mujeres.

Ha sido un gran orgullo presidir la Comisión para la Igualdad de Género, hoy puedo decir que hemos dado nuestro mejor esfuerzo, la vehemencia y la pasión por el tema de género y los derechos humanos ha ido más allá de un compromiso por una de las mejores causas: Las mujeres. Me voy del Senado, pero no de la lucha  de las niñas, mujeres y derechos humanos. ¡Es mi ­forma de vida!

Presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género  

 

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