Salud

Deformación corporal por enfermedad sistémica

Alerta. Especialista advierte que la hidradenitis supurativa es un padecimiento más frecuente de lo que se registra en los hospitales, subdiagnóstico que al retardar el tratamiento, destruye la calidad de vida de las personas afectadas por este mal. Hombres, personas obesas y con diabetes son los más vulnerables

Existen personas para las que dar un abrazo representa un acto de dolor que casi siempre prefieren evitar. En ocasiones son ellos mismos quienes tienen una vida sexual apagada, pues la intimidad los obligaría a destapar las atrocidades y el mal olor que provocó la Hidradenitis Supurativa (HS), enfermedad sistémica que acaba con la calidad de vida del paciente.

En un principio, las personas con HS sufren de pequeñas inflamaciones en zonas como axilas, ingle y ano, entre otras protuberancias que de primera mano son atendidas con compresas a fin de lograr su desaparición. Al no cumplirse este objetivo, los pacientes cambian una y otra vez de tratamiento sin éxito, lapso en el que una simple hinchazón se convierte en una deformación en la que incluso hay marcadas cicatrices.

Aunque la deformación corporal es relativamente lenta, la hidradenitis supurativa progresa sin control por tres principales razones: los médicos no sospechan de HS cuando un paciente llega a la consulta, por lo que prescriben tratamientos inútiles; 2) a las personas afectadas les da pena exhibir su problema cutáneo y acuden con el especialista hasta que el dolor y la deformación están en fases avanzadas y 3) el medicamento que puede detener la inflamación es nuevo, en México no se encuentra en el cuadro básico y monetariamente es de difícil acceso.

De acuerdo con el doctor Alberto Lavieri, las personas afectadas con HS pueden tardar hasta ocho años en recibir el diagnóstico certero de la enfermedad, lapso en el que habrán visitado entre cinco y siete especialistas distintos que no pudieron ayudar. Agregó que como en general los médicos, no toman en cuenta esta enfermedad, existe un subregistro de la misma, es decir, los casos existentes son más que los que marca la estadística.

Al respecto, el dermatólogo Lavieri señaló que la HS afecta a uno por ciento de la población, por lo que con esta estimación, se calcularía que únicamente entre los Estados de Hidalgo, Jalisco y Ciudad de México, se concentraría 16.28 por ciento de los casos a nivel nacional, cifra que equivale a 211 mil 704 pacientes con una distribución de 30 mil 94 hidalguenses; 85 mil 020 jaliscienses; y 96 mil 590 capitalinos con esta enfermedad sistémica.

De corroborarse el volumen de la población tentativamente afectada, el sector salud tendría que estar alerta ante los signos y síntomas de las personas afectadas. “La HS no es una enfermedad infecciosa, ni de transmisión sexual ni tampoco se debe a mala higiene y debe ser atendida por un médico dermatólogo”, apuntó Lavieri, quien es coordinador general de los grupos de Hidradenitis Supurativa, Psoriasis y Enfermedades Autoinflamatorias de la Sociedad Argentina de Dermatología.

¿Cómo inicia la deformación? Una vez que la compresa no pudo erradicar la pequeña protuberancia, o grupo de “granitos”, éstos se volverán a formar una y otra vez, pues la HS es una enfermedad crónica cuya principal manifestación visual son las heridas que hace en la piel, las cuales se forman después de que la inflamación se hincha hasta que supura, posteriormente se seca y va dejando cicatriz.

Para dimensionar la magnitud de este problema de salud, por una parte habrá que imaginar un caso de acné severo, en el que los “barros” son tan abundantes que después de supurar dejan marcas sobre la piel, mismas que al irse sumando provocan deformidad del área afectada. La HS también se puede manifestar en mentón, glúteos, cuello, senos o detrás del cuello, y donde se presente causa tanto deterioro físico como un tumor maligno.

Eliminar las protuberancias no es solución para esta enfermedad porque se trata de un padecimiento sistémico, es decir, la inflamación cutánea crónica es la punta del iceberg de una serie de alteraciones de las que todavía no se sabe con certeza cuáles son sus causas.

El dermatólogo Lavieri explicó que así como se ha identificado que el factor genético influye en el desarrollo de la hidradenitis supurativa, también se ha observado que ésta afecta más a personas obesas, con diabetes, daño en las paredes de venas y arterias, incluso todos estos factores de riesgo se agravan más en el caso de los hombres en comparación con las mujeres.

Para evitar que la HS destruya la calidad de vida de las personas que apenas comienzan a padecer este mal, el especialista subrayó que el médico dermatólogo debe tener la pericia para poder hacer el diagnóstico temprano y prescribir el tratamiento oportuno. En este sentido comentó que en Argentina, su país de origen, atendió a una paciente que era recién casada y que tenía algunas semanas de embarazo, a ella le aplicó un medicamento biológico cuya función química es bloquear el factor de necrosis tumoral, con lo que se evita la inflamación. “Aunque la HS es una enfermedad crónica y el tratamiento debe aplicarse cada semana, al paso de los años esta paciente dejó de presentar secuelas”, puntualizó Lavieri.

¿Qué hacer? Las personas que detecten cualquier protuberancia en su cuerpo pueden acercarse a la Fundación Mexicana de Dermatología, ya que esta organización cuenta con el listado de los médicos que tienen la pericia para detectar la Hidradenitis Supurativa.

Aunado a esto, en la red social de Facebook existe un grupo para familiares, amigos y pacientes de HS, en el que comparten experiencias y apoyo.

 

► Fundación Mexicana de Dermatología  ã Sitio: www.fmd.org.mx  ã Teléfonos: (0155) 5682-2545; 5682-8963 y 5543-5354  ã Grupo cerrado en Facebook  ã Hidradenitis Supurativa Mexico

 

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