#LaObservante, una poética que emerge de la Casa Luis Barragán | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 26 de Junio, 2018

#LaObservante, una poética que emerge de la Casa Luis Barragán

Rocío Cerón realiza estancia de nueve meses en el museo para escribir y tomar fotografías que se concretarán en un libro. “Es sentarme a trabajar bajo la influencia de su luz y arquitectura”, dice

#LaObservante, una poética que emerge de la Casa Luis Barragán | La Crónica de Hoy
Rocío Cerón realiza su trabajo artístico en una multiplataforma.

Una de las voces mexicanas que ha utilizado las múltiples posibilidades de la poesía es Rocío Cerón (Ciudad de México, 1972). Ella ha hecho de la transdisciplina la región en donde habita su creación. Ganadora del premio Nacional de Literatura Gilberto Owen (2000) y autora de libros como Borealis (FCE, 2015), hoy construye desde la multiplataforma su más reciente trabajo poético: #LaObservante.

En entrevista, Cerón mencionó que lo transdisciplinar para ella tiene que ver con la forma en que se puede romper el paso del tiempo lineal, que es lo tradicional; por ello, trabaja para percibirlo de otra manera: “yo trabajo con la poesía no lineal en los labortorios de experimentación en donde se pueden construir nuevas redes de neuroplasticidad, es decir, de experiencias nuevas, pues en estos laboratorios llevamos a los participantes a estados inducidos a través del sonido y la poesía que después se convierten en acciones como en un performance. Los laboratorios son una manera de situarme en los procesos como es el caso de #LaObservante”.

Al preguntarle si la neuroplasticidad es llevar una acción experimental a un hecho poético concreto, Rocío Cerón dijo que esto “camina en paralelo. Una abre a la otra, el contacto con el lenguaje te permite activar una red neurálgica cerebral para que trabajen distintas partes del cerebro. Entonces, creo que esa idea de lo transdisciplinar ya es algo nato, es algo que los niños tienen, por ejemplo. Lo que pasa es que nos van aleccionando con la educación y nos enseñana tener miradas lineales, muy aristotélico, donde todo tiene un principio, un clímax y una conclusión, pero en mi experiencia no hay un principio y un fin en el tiempo ni en el espacio, hay una suerte de capas que se abren y cierran entre tiempos que pueden moverse igual hacia el futuro que hacia el pasado y al presente, y justo la poesía está ahí, en ese tiempo presente que se niega todo el tiempo y que se resiste a estar”.

Sobre las posibilidades de fragmentar ese espacio-tiempo por medio de la tecnología, como el 3D y la realidad aumentada, la poeta mexicana mencionó que no le sorpende, porque el lenguaje siempre lo ha hecho: “hoy estamos fascinados con estos mundos inmersivos y multicanales, pero la realidad, por sí misma, es absolutamente inmersiva, quizá se nos ha olvidado verla y la poesía tiene todo eso, la poesía escrita tiene 3D y realidad aumentada. Por eso es tan alucinante que un haikú de Basho tenga una mirada microcósmica y, luego, un verso después, todo es macrocósmico”.

Estos conceptos son los que Cerón pone en marcha para la acción poética que está en curso como parte de una residencia que durará nueve meses en la Casa Luis Barragán, y que forma parte de su trabajo como integrante del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA). “Lo que les dije es que yo quería ir a la Casa y sentarme a escribir bajo la influencia de la luz, de la arquitectura, de las gravedades que existen en este espacio. Les dije que yo quería llevar una bitácora visual que son fotografías de cosas mínimas y puntuales que están ahí”.

“Esto es #LaObservante: ver qué pasa si tomas fotografías y escribes desde esos puntos, si observas una huella en el piso, una esquina de la Casa, si captas los sonidos que son imágenes. Lo curioso es que nadie puede sentarse en las mesas, pues es un museo, y yo estoy ahí escribiendo como un espectro más de la Casa, e hice un poema sobre eso. Escribí otro poema sobre la luz de este lugar, sobre la parte muy católica que tenía Barragán, sobre el deseo y la contención, sobre la mortandad, pues a pesar de los rosas y los azules alegres de la Casa, hay algo melancólico en ésta, y eso también ha influido en los poemas”.

Además de los poemas que en el futuro serán un libro impreso, Rocío los traduce en imágenes en movimiento o GIFs que publica en Instagram o Twitter bajo el hashtag #LaObservante, ya que “todos los poemas que estoy escribiendo y toda esta bitácora visual poética, que son los pequeños fragmentos con los versos, los interviene con ilustraciones Nury R. Melgarejo, y eso es un cuerpo del trabajo donde el poema tambien se visualiza, donde el GIF es parte del libro digital que será una plataforma y luego será un performance que montaremos en colaboración con la misma Nury, con Rubén Gil y con Abraham Chavelas”.

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