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Mikel Arriola arma pachanga en su cierre de campaña en el Palacio de los Deportes

En este cierre de campañas y la competencia por mostrar músculo en la Ciudad de México, Mikel Arriola convocó a los priistas en el Palacio de los Deportes. Y lo llenó tres horas después de la hora que se anunció que comenzaría el evento  —a las 14:30 horas iniciaría y comenzó a las 17:00—.

A la hora que apareció Mikel y José Antonio Meade el lugar ya estaba hasta las lámparas, y aún así, la gente seguía afuera del recinto dispuesta a entrar.

Los que llegaron temprano ya habían presenciado una competencia de lucha libre y después se pusieron a bailar con la Sonora Dinamita.

Previo a los discursos, halagos y apapachos, en el Palacio de los Deportes ya se vivía un auténtico pachangón, y eso que por la mañana, Mikel acompañó a Adrián Rubalcava, aspirante a alcalde,  a su cierre de campaña en Cuajimalpa, y muchos de los que asistieron ya habían quemado mucha de su energía, y aún así se pasaron al Domo de Cobre.

Había muchos simpatizantes de Xochimilco, Cuajimalpa, Azcapotzalco y Cuauhtémoc, además de petroleros, trabajadores de la CROC, CROM y mujeres y jóvenes afiliados al partido.

Eran ellos los que gritaban: “¡Mikel!, Mikel, Mikel¡” y “¡Vamos a ganar!”.

De repente apareció el exdirector del IMSS. Luego de tomarse fotografías, desfilar por el ring, subir a las cuerdas, saludar algunos asistentes y escuchar los halagos de Meade, comenzó su discurso…

Arremetió contra su rival de Morena, Claudia Sheinbaum, y dijo que sólo ocho puntos de intención de voto la separan de ella.

“Se puede ganar defendiendo los valores. Vamos a poner fin a 20 años de caos”, sentenció.

Comentó que la morenista miente al no haberse realizado el antidoping y la prueba del polígrafo.

Entre sus propuestas que han provocado más aplausos y gritos de apoyo, destacaron sus planteamientos de cancelar las fotomultas, las arañas, la tenencia y desaparición del Invea.

Al terminar su discurso, Arriola se autodenominó como el candidato del voto útil y exhortó a su auditorio a que acepten dinero y dádivas de quien busque comprar su voto, pero elegir libremente el 1 de julio.

“Que tengan su copia de credencial no los obliga a votar por ellos”, dijo.

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