Nacional

Un panista bajo la tibia ala de la izquierda capitalina

Los estandartes y las banderas se mantienen en alto. En ellos se muestra el apoyo por sólo un candidato en particular: o son para Barrales o son para Anaya, pero no hay para los dos juntos. Es un cierre multitudinario del Frente en la capital del país. Las oficinas de prensa de esta coalición calcularon en 180 mil a los asistentes. Quizás sea exagerado, pero sí fue multitudinario.

Con el Ángel de fondo, el primero en hablar es el presidente del PRD en la CDMX, Raúl Flores. Cede la palabra a Ricardo Anaya. El panista  va  acompañado de su esposa. La pareja, sonriente, saluda a los simpatizantes. Ricardo Anaya está en terreno capitalino y reconoce explícitamente el trabajo del PRD... la reacción de los asistentes es bastante tibia. Anaya hace un reconocimiento a los lideres de los partidos presentes empezando por los del PRD, a los de Movimiento y luego a los del PAN.

“He luchado por la democracia y respeto a la dignidad de las personas, por la construcción del buen común”, asegura Anaya a este público seguidor de las izquierdas que dominan el panorama político en la CDMX desde hace 20 años. Promete que Ayotzinapa no quedará impune.

El candidato trata de animar al público y recurre (como en otras ocasiones) a una táctica efectiva en las fiestas de las bodas: “¿Cómo están las mujeres que mandan en la Ciudad de México?”.ELas asistentes le responden con un grito.

Anaya recorre las promesas que ha hecho y termina su participación pidiendo que se haga la VL de la victoria. El ambiente sigue siendo tibio.

Alejandra Barrales se vuelve entonces el centro de atención. Es evidente, por la bulla, que es a ella a la que muchos han ido a ver. Al principio, el micrófono le falla un poco, pero ese inconveniente sirve para que simpatizantes empiecen a entonar el “Ale-Ale-Ale, Barrales”.

La perredista augura que ganará la elección. Critica a aquellos que dejaron el PRD para irse a Morena y, de hecho, es buen momento para tocar el tema pues una de las tribus perredistas emigró a Morena recién.

Cuando Barrales menciona a los bomberos que acudieron a apoyarla este domingo, los gritos, silbidos y el movimiento de banderas se hace mayor. Por primera vez desde que inició el evento, el ánimo está alcanzando niveles muy altos.

Se refiere a las acusaciones contra su coalición por compra de votos. “¿Ustedes creen que algún chilango se va a quedar callado si lo obligan a votar? Vamos a ganar por la buena, con votos de carne y hueso”, sentencia.

Al final del evento, desde el templete se arrojan al público balones de fútbol en colores rojos y verdes; todos pelean por agarrar un esférico.

Se entona el Himno Nacional y una porra más: “México, México”, se escucha mientras vuelan por el aire los pequeños cuadros de papel en naranja, azul y amarillo.

 

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