Sonora: viraje en el noroeste; empieza a dar fuerza a López Obrador | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 26 de Junio, 2018

Sonora: viraje en el noroeste; empieza a dar fuerza a López Obrador

En el noreste del país se ha vendido como un movimiento sin ideologías políticas, explica Olga Grijalva, exconsejera electoral de Sonora. “La descomposición política y social, traducida en violencia, ha obligado a la gente a ir hacia un cambio”

  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx

[ Segunda parte ]

Desde el Cerro de la Campana, alma de esta capital norteña, no parecieran ser tiempos electorales. A más de 250 metros de altura se descubre un retrato urbano sin pendones ni pancartas. Aquí murió ya el modelo de calles tapizadas de carteles y demás baratijas de la propaganda electoral.

“Hasta en eso se ve mayor paridad. No hay partido que apabulle en letreros”, afirma Álvaro Bracamonte, investigador de El Colegio de Sonora.

La excepción son los espectaculares con la imagen de Sylvana Beltrones, a quien pocos conocerían aquí de no ser por el apellido: es hija de Manlio Fabio, caudillo fantasmal de la región, cuyo manto ha ensombrecido por décadas la vida política del estado. “Todos por buen camino, Ley de Carros Chocolate”, reza su publicidad, gancho para esta zona geográfica donde circula el mayor número de autos chuecos del país.

Es hora del descenso, y de recorrer el boulevard Abelardo Rodríguez para llegar a la fortificación de Morena, en esta búsqueda del por qué el norte de la República, a diferencia de otros procesos, ha virado su preferencia a favor de Andrés Manuel López Obrador. Lo apuntan todas las mediciones de opinión pública.

—Si van a subir los precios de los servicios, que lo digan, ¿para qué nos engañan? Los gobiernos prometen chuladas en campaña, pero cuando llegan al poder nos ponen a bailar con la más fea —se queja durante el camino el taxista Manuel Mondragón.

—¿Por quién votará?

—Los norteños somos muy culones, nos disgusta meternos en broncas y por eso siempre hemos ido por la fácil: PRI y PAN, pero ya nos ahorcaron y estás pelas.

Un destino: Sonora, epicentro del pulso electoral en el norte…

En el búnker de Morena decenas de personas, en especial jóvenes, trabajan entre gráficas y cómputos. De las paredes cuelgan papelillos con proyecciones y números. En un pizarrón, ataviado con corazones, se contabilizan los días faltantes “para la transformación de México”.

Las cifras están claras: en 2006 AMLO recibió en Sonora 182 mil votos, y en 2012 obtuvo 270 mil, 80 mil por debajo de la candidatura de Peña Nieto.

“En Sonora la visión progresista ha sido amplia. Cuando llegué a la dirigencia de Morena no partí de cero, sino de una lucha histórica de militantes de la izquierda que habían venido picando piedra, que estaban disgregados, pero comprometidos”, dice a Crónica Alfonso Durazo, operador político en el estado y a quien se atribuye el trabajo de articulación de distintos liderazgos locales. Hoy es candidato al Senado, junto con la conductora Lilly Téllez. A la par, fue propuesto por el tabasqueño para ocupar la Secretaría de Seguridad Pública.

—¿Cuántos votos se obtendrán para Andrés Manuel esta elección? —se le pregunta.

—Lograremos la meta de sacar arriba de 500 mil votos. Morena es ya la primera fuerza política en Sonora, hecho histórico. Así lo sugieren todos los indicadores electorales. El 1 de julio el PRI y el PAN quedarán en escombros y este movimiento, al que se le pronosticaban pocas posibilidades hace apenas un par de años, hará que esos partidos muerdan el polvo.

—¿Qué representan esos 500 mil votos?

—Una cifra sin precedente en el norte del país y en Sonora, donde los triunfos más altos en la historia han ido de 350 a 420 mil votos.

—¿En qué se fincó el ascenso?

—En primer lugar en la lucha constante y congruente de Andrés Manuel, que no ha bajado la guardia en todos estos años. Construimos además una organización política muy sólida, una estructura para la defensa del voto y de promoción electoral que no teníamos en el pasado. Iniciamos un proceso de apertura bajo la premisa de que Morena es un instrumento al servicio de la sociedad al que pueden sumarse todos aquellos con una expectativa de cambio. Morena no es un recurso político al servicio de dirigentes.

Tras bajar del cerro y visitar Morena, no está mal unos burritos percherones.

—¿Con sobaqueras? —pregunta la guisandera.

—¿Cuáles son ésas?

—Tortillas de harina, pero de las grandototas.

—Venga pues…

“Fue un trabajo franciscano”, cuentan quienes dieron seguimiento a la tarea de articular grupos. Día por día, liderazgo por liderazgo. Primero de 2 o 3, luego de 5, de 10, de 50… Hoy Morena tiene grupos operativos de mil o 2 mil integrantes.

“Nos incorporamos sectores que antes transitábamos por la libre, sin conducción”, dice Jorge Tadey, académico de la Universidad de Sonora. Inversionistas, campesinos, agricultores, ganaderos, integrantes de organizaciones sociales, feministas, deportistas, universitarios, profesores, jubilados, miembros de la comunidad LGBT…

El lema ha sido: “No preguntamos de dónde vienen, sino a dónde van”.

“El movimiento de AMLO no era aceptado aquí, por prejuicios. Los norteños somos muy individualistas, tenemos una concepción distinta a la del centro, pero en los últimos años la descomposición política y social, traducida en violencia, nos obligó a guiñar hacia otro lado. Una circunstancia favoreció la conexión: el cambio de discurso del candidato, más incluyente: ya no fue sólo el primero por los pobres”, advierte Olga Grijalva, exconsejera electoral de Sonora.

“El éxito de Morena en la región es que se ha vendido, no como un partido, sino como un movimiento sin ideologías políticas”, expresa el empresario Óscar Serrato Félix.

—¿Por qué ahora y no en 2012 ni 2006?

—Porque AMLO versión 3.0 se transformó en un modelo de arca de Noé con una bandera de esperanza, en la cual pueden subirse todos.

—¿Y esta arca resultó atractiva para los norteños?

—Sí, por la red de relaciones y contactos que se tejió. Muchas estructuras del PRI y del PAN desplazadas por decisiones centralistas también se subieron. Van todos felices de la vida en su arca, el problema será cuando comiencen a jalar el cordón para decir: aquí me bajo o quieran subir a la fuerza a otros animales impresentables…

Imprimir