Tiempos complejos. El Poder Legislativo que viene - Wilfrido Perea Curiel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 26 de Junio, 2018
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Tiempos complejos. El Poder Legislativo que viene

Wilfrido Perea Curiel

Este 1 de julio será un día histórico en México. La vida democrática del país se vivirá con intensidad nunca antes vista. Se elegirán más de 3 mil 400 cargos a nivel local y federal. La complejidad para el ciudadano no es menor: en algunos casos tendrá en sus manos hasta seis boletas, en las cuales, además, se pueden tener distintas combinaciones para emitir su voto. Se encuentran en la lista nominal 88 millones de personas, de las cuales, 1 2.8 millones son jóvenes que podrán votar por primera vez por el cargo de Presidente de la República. Un día histórico tan sólo por esos datos.

Los reflectores, como cada seis años, se encuentran centrados en la elección de quien será el titular del Poder Ejecutivo. Es natural, México cuenta con un sistema Presidencial. Sin embargo, no se debe perder de vista que también somos una República. Y también el 1 de julio estarán en juego la renovación de todos los escaños del Poder Legislativo: 628 puestos; 500 diputados y 128 senadores.

Por su naturaleza institucional, la conformación del Poder Legislativo impacta de manera directa en el rumbo del país. La pluralidad que tiene desde 1997 lo convierte en actor fundamental y con vida propia en la política nacional. Así ocurre en las democracias. No hay democracia moderna sin Parlamento.

Las democracias modernas y su funcionamiento no pueden entenderse sin la existencia de los parlamentos. Los parlamentos permiten la institucionalización de la pluralidad política; permiten que los desacuerdos y las posturas encontradas en las plataformas y en las visiones políticas tengan un cauce que posibilita los arreglos institucionales. Además, a través de sus tribunas, la oposición expresa públicamente sus desacuerdos o apoyos a la política gubernamental, y puede también expresar, si tiene, propuestas alternativas.

El esquema republicano de división de poderes presenta al Poder Legislativo como uno de los contrapesos al Poder Ejecutivo, pero en ciertas circunstancias, puede resultar un apoyo fundamental. Es posible que en el siguiente sexenio nos encontremos con un escenario que en México no tenía cabida desde hace ya más de 20 años: un Presidente con la suficiente cantidad de legisladores afines, que le permitan modificar sin contratiempos las leyes secundarias.

Es probable que, en caso de ganar la Presidencia, López Obrador se encuentre con un escenario legislativo que para él sería mejor que el que hubiera tenido hace 12 años, en caso de haber ganado su primera campaña presidencial. En el año 2006, los partidos que integraban la coalición Por el Bien de Todos, apenas alcanzaron el 30.8 por ciento de los escaños de la Cámara de Diputados (PRD, 25 por ciento; Convergencia, 3.6 por ciento; PT, 2.2 por ciento), un número insuficiente para aprobar por sí mismos cualquier modificación legal. Paradójicamente, puede ser que en los comicios que se celebrarán en unos días, los partidos de la coalición Juntos Haremos Historia alcancen hasta más del 50 por ciento en ambas Cámaras, así lo sugieren algunas encuestas.

Esto es sumamente importante para la vida democrática del país. Además de las funciones propiamente legislativas, las cámaras tienen incidencia en nombramientos de funcionarios, en el esquema de cobro de impuestos y en la distribución de presupuesto, en la revisión de la cuenta pública, en el posicionamiento frente a la política exterior, en el llamado a comparecer a funcionarios del gobierno federal. ¿Tendrá en cuenta el elector estos elementos a la hora de emitir su voto?

Los embrollos comenzarán incluso meses antes de que el nuevo titular del Poder Ejecutivo asuma sus funciones. El nuevo Congreso convivirá tres meses con el aún presidente Peña Nieto. En esa relación destacan dos elementos de entrada: las comparecencias para la glosa del Informe, que se pueden convertir en un juicio al sexenio que termina; y la definición del presupuesto, que lo emitirá la administración del presidente saliente para que sea ejercido el primer año de gobierno del presidente que llega.

Se avecinan tiempos complejos.

pereawilfrido@me.com

 

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