Academia

Biomolécula evita daños a pacientes tratados contra la dermatitis atópica

Con otros medicamentos se registran efectos colaterales, como aumento en la presión sanguínea y el deterioro del hígado, dice la especialista Desirée Larenas

La dermatitis atópica puede causar sangrado por comezón excesiva. Afecta a 3% de los adultos.

Estudios clínicos presentados en el 72 Congreso Nacional del Colegio Mexicano de Inmunología Clínica y Alergias (CMICA) demostraron que, después de administrar durante un año terapias biológicas a pacientes con alergias inflamatorias graves en la piel, llamadas dermatitis atópica,  no se presentaron los daños colaterales, como ocurría con otros medicamentos usados a largo plazo.

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel que afecta, en promedio, a 3 por ciento de los adultos de todo el mundo, aunque hay algunos países, como Japón, en los que los pacientes superan el 3 por ciento de todos los adultos.

Hasta hace unos años este tipo de enfermedad, que genera irritación, comezón e incluso sangrado, se trataba con medicamentos desinflamatorios, como los corticoides tópicos, que son pomadas que reducen la inflación e irritación.

Posteriormente quedó claro que la causa de esta enfermedad es una respuesta equivocada del sistema de defensas o sistema inmune, por lo que se decidió que fuera tratada con medicamentos inmunosupresores (que reducen la acción del sistema de defensas), pero ahora se ha entrado a una tercera etapa de tratamiento con moléculas biológicas, que son las que actúan sobre alguna fase del proceso de inflamación y lo frenan antes de que inicie o aumente.

En entrevista con Crónica, la presidenta de la Sociedad Latinoamericana de Alergia, Asma e Inmunología (SLAAI), Desirée Larenas, explicó que el Congreso 72 del CMICA ha sido el más concurrido de toda la historia de esa organización y que la noticia médica más relevante fue la presentación de estudios sobre una nueva generación de medicamentos contra la dermatitis atópica. 

“Algunos de estos pacientes pueden ser tratados con fototerapia, pero es caro y toma mucho tiempo. Otros han sido tratados con inmunoterapia, que son medicamentos que se usan también contra el cáncer, pero a largo plazo tienen efectos colaterales porque sube la presión, se afecta la presión y el hígado. Entonces no son medicamentos sin daño”, indicó.

“Por eso estamos contentos de que en este Congreso Nacional han venido varios expertos mundiales a presentar resultados de tratamientos con un medicamento biológico inyectable llamado Dupilumab, que todavía no está en México, pero pronto podría llegar, que  es un anticuerpo que se dirige al receptor de dos diferentes mediadores cruciales en toda la respuesta alérgica”.

En las alergias, el cuerpo comienza a defenderse contra sustancias que, en realidad, no agreden, como el polvo casero o el polen, por ejemplo. “Más o menos, en adultos, este problema podría llegar a presentarse en el 3 por ciento de la población. Si hablo de una población total mexicana, que es de 122 millones de personas, podemos calcular que alrededor de 5 millones de personas son afectadas por dermatitis atópica, en adultos”, dijo Desirée Larenas.

La especialista indicó que la dermatitis atópica va mucho más allá de un poco de resequedad o comezón. “Hay imágenes de dermatitis atópica que son muy impresionantes y uno entiende que esas personas están padeciendo ansiedad, depresión y una patología que afecta la calidad de sueño y el dormir. Son personas que, semidormidas se rascan y se abren la piel. Y ahí es donde nos hemos atorado en el manejo del paciente”, dijo la doctora Desirée.

La especialista en alergia reiteró que la acción de la molécula Dupilmab frena el proceso inflamatorio pero sólo afecta a dos receptores que son clave en la cascada de procesos que concluyen con inflamación, sin afectar otros procesos celulares ni tejidos.

“Una cortisona aplaca todo, pero afecta a lo bueno y lo malo del organismo y por eso, a largo plazo, provoca diabetes o hipertensión. Las nuevas moléculas biológicas, que se aplican con una inyección cada 15 días, sólo atacan el problema y se pueden usar a largo plazo”, concluyó.

Imprimir