¡A votar! - Voces de la UAM | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 27 de Junio, 2018
¡A votar! | La Crónica de Hoy

¡A votar!

Voces de la UAM

Pablo Xavier Becerra Chávez*

 

La jornada electoral de este domingo primero de junio culmina un proceso que, sin lugar a dudas, se puede considerar uno de los procesos más grandes que ha vivido nuestro país.

En el nivel federal están en juego la Presidencia de la República, la renovación de los 128 senadores y de los 500 diputados de la Cámara baja. De esos 128 senadores, 64 son electos por mayoría relativa (dos por entidad), 32 por primera minoría (los gana la segunda fuerza en cada entidad) y los últimos 32 por representación proporcional (en una sola circunscripción nacional).

De los 500 diputados, 300 son electos por mayoría relativa, uno en cada distrito uninominal, y 200 por representación proporcional, cuarenta por cada una de las cinco circunscripciones plurinominales. En el nivel federal, en suma, están en disputa 629 cargos.

En el nivel local, o como ahora está de moda decir, el nivel subnacional, treinta entidades vivirán también su jornada electoral. Solamente dos entidades no tienen elección local. En ocho estados se elige gobernador (Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán) y en la Ciudad de México al Jefe de Gobierno. En 27 entidades se elige a los integrantes de sus legislaturas locales, y, finalmente, en 24 se elige a los integrantes de los gobiernos municipales (en la Ciudad de México, las alcaldías).

En total, en el nivel local están en disputa 2 mil 777 cargos, en comparación con los mil 498 que estuvieron en juego hace seis años.

Además de la magnitud de la elección, en términos del número de cargos en disputa, una característica muy importante de este año es el papel central del Instituto Nacional Electoral. Hace seis años, el entonces Instituto Federal Electoral solamente se hizo cargo de la organización de la elección federal y su papel en las locales se reducía a proporcionar el padrón electoral. Por el contrario, el actual INE tiene un papel fundamental en la organización tanto de las elecciones federales como de las locales.

El Consejo General del INE nombra y puede destituir a los integrantes de los consejos generales de los organismos públicos locales electorales (los OPLE); establece lineamientos para el nombramiento de sus funcionarios principales; se hace cargo de la capacitación de los funcionarios de las casillas (que en elecciones concurrentes funcionan en la modalidad de casilla única), así como de la ubicación de éstas; se encarga de la fiscalización de los recursos de los partidos; también el INE ha definido la actual distritación local, y algunos etcéteras más. Todo lo anterior ha colocado en el centro de la discusión la pertinencia de que los OPLEs permanezcan en un sistema electoral en que sus atribuciones disminuyen cada vez más.

Están convocados a votar poco más de 89 millones de mexicanos (89 millones 123 mil 355, para ser exactos). Si la participación es al menos similar a la de 2012 (63%), votarán poco más de 56 millones, y si la participación es ligeramente superior se puede prever que alrededor de 60 millones de mexicanos ejercerán su derecho al sufragio. Se tratará de la mayor cantidad de votos recibidos en la historia electoral mexicana.

Ocho entidades concentran 47.5 millones de electores, es decir, el 53.3 por ciento de la lista total. El Estado de México, con poco más de 11.8 millones, representa el 13.3%; en segundo lugar, la Ciudad de México, el 8.6%; en tercer lugar, Jalisco con el 6.6%; en cuarto, Veracruz con 5.8%; en quinto, Puebla con el 5.05%; en sexto, Guanajuato con 4.9%; en séptimo, Nuevo León con el 3.9%, y, finalmente, en octavo Chiapas con el 4%.

El reto de las instituciones encargadas de la resolución jurisdiccional de las impugnaciones en materia electoral también es muy fuerte. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y los 32 tribunales locales serán puestos a prueba en la etapa de resultados. Las causales de nulidad relacionadas con la fiscalización provocarán fuertes controversias, como ya lo vimos en la elección local de Coahuila del año pasado.

El papel de las encuestas en este proceso ha sido crucial, como ha sido ya en los procesos más recientes. Se ha producido una auténtica avalancha de sondeos electorales, desde los más serios hasta los menos, que se ha convertido en parte del escenario natural en que se desarrollan las encuestas. Hace seis años una fuerza política criticó fuertemente a las encuestas, e incluso llegó al extremo de pedir que fueran consideradas como parte de los gastos de campaña del candidato que finalmente ganó, porque durante todo el proceso ubicaron a ese candidato en primer lugar. Hoy, esa fuerza que antes las criticó alaba a las encuestas y se considera ya ganadora porque la han ubicado como puntera a lo largo de todo el proceso.

Precisamente las encuestas indican que es altamente probable que se produzca una nueva alternancia en la Presidencia de la República y en algunas gubernaturas. Las encuestas también señalan la alta probabilidad de que se produzca un cambio en la integración del legislativo federal y en los correspondientes locales. Eso finalmente lo decidirá el voto ciudadano.

Por eso solamente resta concluir esta breve reflexión con un llamado a votar. Vote por quien usted quiera pero no deje de ir a su casilla este domingo a ejercer este fundamental derecho ciudadano. Parece un acto muy sencillo y rutinario. Ir a la casilla y marcar las boletas por nuestra opción política. Parece un acto desprovisto de glamour y del sentido épico de las grandes movilizaciones sociales. Pero, así de sencillo y rutinario, el acto de votar tiene un gran valor, el valor de expresar la preferencia ciudadana para elegir a nuestros gobernantes y a nuestros representantes. Significa consolidar la vía de la transmisión pacífica del poder. ¡A votar!

 

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Profesor-investigador del Departamento de Sociología de la Unidad iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)

 

 

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