El conocimiento es riqueza - Conacyt - | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 30 de Junio, 2018
El conocimiento es riqueza | La Crónica de Hoy

El conocimiento es riqueza

Conacyt -

Dr. Alejandro De Las Peñas Nava*

Los países desarrollados entendieron desde hace décadas que para generar riqueza, desarrollo y bienestar tuvieron que invertir en Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) de forma sostenida y establecer sistemas educativos de excelencia. Ejemplos de estos países son Estados Unidos y Alemania y siguieron su ejemplo países como Corea del Sur e Israel.

CTI es el motor de desarrollo de los países. Por ejemplo, entre 1988 y 2003 se realizó el proyecto del genoma humano con una inversión de 3 mil 600 mdd, el 0.005% de PIB de  EU. A casi 15 años de distancia, la riqueza que generó conocer la secuencia del genoma humano se compara con lo que generó el programa espacial en los años 60 del siglo pasado. Conocer la secuencia del genoma humano permitirá entender desde cómo evolucionamos como especie hasta descifrar enfermedades complejas como el cáncer. Ha tenido un impacto sin precedente en la industria de la biotecnología de EU que representa el 5.4% del PIB. Se han fundado nuevas empresas de biotecnología y aumentado el empleo (el pago de los impuestos federales generados por los nuevos empleos, es ya mayor que la inversión inicial), la comercialización de insumos y hasta una mayor demanda de empresas de paquetería. Es claro que hay un alto retorno de inversión sostenida que genera la investigación financiada con recursos públicos. De hecho, cuando se le preguntó al presidente Obama en 2011 sobre el recorte al gasto público y en particular sobre el presupuesto para CTI, contestó: “cuando un avión está sobrecargado y hay que aligerarlo, nunca se decide tirar los motores del avión”. Inclusive en EU, algunos congresistas republicanos rectificaron el presupuesto de CTI para 2018 enviado por el presidente Trump, al aumentar los presupuestos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), el Departamento de Energía (DOE) y la Fundación Nacional para la Ciencia (NSF).

En los países desarrollados la sociedad en general tiene cultura científica y demanda inversión en CTI. ¿Quién no quiere mejores medicamentos, curar enfermedades, descifrar el cosmos y el origen de nuestra especie, responder al calentamiento global, prevenir desastres naturales, estudiar los océanos, desarrollar la química verde, frenar la pérdida de biodiversidad? Estamos rodeados de descubrimientos científicos y necesitamos más. En EU en2016 sólo el sector privado (fundaciones, filántropos, y corporaciones) donó 2 mil 300 mdd para apoyar a la ciencia fundamental, ciencia guiada exclusivamente por la curiosidad. Unos $46 mil mdp destinados a ciencia básica. En 2017 el presupuesto del Conacyt fue de 27 mil mdp que incluye entre otros rubros: salarios, la operación de los 27 Centros Públicos de Investigación (CPI), Becas, el Sistema Nacional de Investigadores y fondos institucionales para investigación.

En comparación, el Conacyt destinó en 2017 aproximadamente 600 mdp (30 mdd) para la investigación en ciencia básica que incluye a todas las áreas del conocimiento humano: desde las humanidades hasta la astronomía. Éste es el fondo más importante que hay en el país para generar conocimiento y formar recursos humanos altamente calificados que el país requiere. Hay que recordar, que si no se hacen descubrimientos, no se pueden aplicar, ni hacer desarrollos tecnológicos, ni patentar, ni innovar. En los países desarrollados son los gobiernos los que financian prácticamente toda la generación de nuevo conocimiento. La independencia tecnológica es esencial para los países.

¿Qué pasa en México? Tenemos centros de investigación, científicos, programas de posgrado, empresas y gobiernos estatales interesados en CTI. ¿Por qué la CTI no es parte de la cultura de desarrollo de nuestro país? ¿Qué nos detiene? La actual administración designó como director general del Conacyt a un investigador del sector CTI. La designación fue en Los Pinos y con un aumento en el presupuesto al ­Conacyt. Por fin, una administración que entiende de CTI como base para el desarrollo. El discurso de la economía basada en el conocimiento, dejaba de serlo para convertirse en realidad. Sin embargo, el año pasado hubo una reducción de 7 mil mdp al presupuesto de Conacyt. ¿Por qué no hemos tenido un plan de largo aliento para el desarrollo sostenido de la CTI y generar riqueza, desarrollo y bienestar?

Uno, en México los que deciden sobre el presupuesto para CTI desconocen el tema.

Dos, el país se reinventa cada seis años.

Tres, no tenemos una sociedad con cultura científica.

Cuatro, el sistema educativo del país.

¿Cómo promover y mantener el desarrollo científico del país? El pasado enero, tras presidir en Querétaro el Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnología e Innovación e inaugurar el Centro Nacional de Tecnologías Aeronáuticas, el presidente Peña Nieto anunció que se propondrán al Congreso modificaciones importantes y necesarias a la ley de Ciencia y Tecnología para asegurar el desarrollo sostenido de la CTI en el país. Ciertamente es una propuesta en el sentido correcto.

Este año hay elecciones y habrá nuevo presidente. Es importante que las propuestas de los candidatos incluyan a la educación de calidad y al desarrollo de la ciencia y la tecnología como las grandes palancas del desarrollo; propuestas de largo aliento y transexenales.

No hay que olvidar que
La riqueza es conocimiento” (Antonio Escohotado).

* Investigador Titular de la División de Biología Molecular, IPICYT

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