La corrupción en México, un mal añejo - Carlos Villa Roiz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 30 de Junio, 2018
La corrupción en México, un mal añejo | La Crónica de Hoy

La corrupción en México, un mal añejo

Carlos Villa Roiz

En los discursos de todos los candidatos a distintos cargos de elección popular, se tocó el tema de la corrupción en México, pero este mal social tiene largos antecedentes en nuestro país pues es mencionado de manera particular por personalidades como Humboldt, la Marquesa Calderón de la Barca, entre otros europeos distinguidos que estuvieron aquí en el siglo XIX, y que fueron testigos de este grave y vergonzoso problema.
La condesa Calderón de la Barca, esposa del primer embajador de España en el México independiente, se refería en sus cartas de 1840 a “un pueblo demasiado ignorante” y para 1864, la condesa Paula Kolonitz, quien acompañó en su comitiva a la emperatriz Carlota, abiertamente se refería a la corrupción en México como uno de sus más grandes males:
“Nadie se fía de nadie y unos a otros se denuncian como ladrones y traidores… porque todos robaban, no solamente los malandrines que desvalijaban las diligencias y asaltaban las haciendas. Los que dieron el más espléndido ejemplo fueron los presidentes de la República. Electos por sólo tres años eran ordinariamente mucho antes derrumbados por algún rival, por lo cual aprovechaban este breve tiempo de su poder para enriquecerse y poner en los altos puestos de la República a sus parientes, a los cuales de este modo se les ofrecían las mejores ocasiones para amasar dinero y hacerse poderosos. Y así era desde el más alto empleo hasta el más ínfimo. Hombres de industria, sacando maliciosamente ventaja de los embarazos del gobierno, sabían obtener las más grandes concesiones para ésta o aquella especulación, con los más desventajosos pactos para el bien público. De tal modo se enriquecieron muchos en brevísimo tiempo. La avidez del dinero es, en general, uno de los mayores defectos de los mexicanos; y si por un lado son generosísimos, por no decir pródigos, no son ciertamente muy delicados en escoger los medios de obtenerlo. La inercia domina en su naturaleza y en sus costumbres.”
La Condesa, explicaba algunas causas de la corrupción: “El mexicano promete mucho, pero no le parece necesario conservar íntegra la palabra dada; éste es el marco fundamental de su condición; es débil de carácter y la idea de una severa honorabilidad hace mucho tiempo que se ha perdido”.
Otras personalidades, como el Barón Von Humboldt, que visitó México a inicios del Siglo XIX (1803), también escribieron sobre algunos defectos de los mexicanos como la corrupción, el oportunismo y “la flojera” para explotar y aprovechar racionalmente los vastísimos recursos naturales de nuestro territorio.
Como él, otros viajeros ilustres coinciden en señalar a la corrupción, en distintos momentos de nuestra historia, como uno de los más graves defectos sociales de nuestro país, tema preocupante, puesto que este vicio ha echado hondas raíces en nuestra cultura y denota el fracaso de muchas autoridades en materia de educación, aplicación de la ley para evitar la impunidad y de la aplicación de conductas éticas.
Es difícil acabar con la corrupción en seis años, pero ya es tiempo de aplicar con rigor todos los recursos que estén al alcance de la ley para construir un México mejor y más justo.

 

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