“Chatarra”, el etiquetado actual de alimentos y bebidas procesados | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 09 de Julio, 2018

“Chatarra”, el etiquetado actual de alimentos y bebidas procesados

Los mayores expertos del país, convocados por la Secretaría de Salud, establecen su postura en contra del actual etiquetado. Enfatizan la necesidad de diseñar uno entendible para la población

“Chatarra”, el etiquetado actual de alimentos y bebidas procesados | La Crónica de Hoy
El consumo de alimentos procesados y bebidas azucaradas está vinculado con el desarrollo de obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles.

Un grupo especial de más de 30 expertos de institutos nacionales de salud, universidades, hospitales, IMSS e ISSSTE, han consensuado en un artículo su postura sobre el etiquetado de productos procesados y bebidas azucaradas que requiere el país para disminuir la epidemia de sobrepeso, obesidad y diabetes que, desde 2016, fueron declarados como emergencia epidemiológica por el titular de la Secretaría de Salud (SSa), José Narro. 

El Comité de expertos académicos nacionales del etiquetado frontal de alimentos y bebidas no alcohólicas para una mejor salud, fue constituido a solicitud de la SSa para revisar el etiquetado establecido desde 2010 y modificado ligeramente, pero con las mismas bases, en 2015, el cual permanece hasta el día de hoy. Científicos e investigadores, encabezados por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), han demostrado desde hace años la inutilidad de este etiquetado —conocido como GDA (Guías Diarias de Alimentación), que fue elaborado por la misma industria para autorregularse— para que los consumidores tomen decisiones saludables en la adquisición e ingesta de estos productos.

El comité citado elaboró un “artículo de postura”, publicado en la revista Salud Pública de México, del INSP, en el que enfatiza que los resultados disponibles de investigaciones realizadas en México y en otros países “dejan claro que las personas tienen dificultades para comprender el etiquetado actual GDA —que incluso es difícil de entender entre estudiantes de nutrición del INSP— y que sería preferible una forma más sencilla de etiquetado para evaluar de manera rápida la calidad de un producto”.

En cambio, refieren la necesidad de desarrollar un etiquetado nutrimental sencillo que facilite las elecciones saludables en la población y genere sinergias con otras políticas públicas, como el impuesto al refresco, que ha demostrado su efectividad en el país, y la regulación de publicidad de estos productos a menores de edad, entre otros.

De esta forma, se podrá contribuir de manera efectiva a una mejor alimentación, señala el artículo Sistema de etiquetado frontal de alimentos y bebidas para México: una estrategia para la toma de decisiones saludables. Enfatiza además que “esta postura utiliza la mejor evidencia disponible y reco­mendaciones de expertos convocados por organismos internacionales”.

CONTEXTO. Con base en que las enfermedades crónicas no transmisibles son la principal causa de muerte en el mundo y que gran parte de éstas se encuentran relacionadas con la alimentación, según el texto, son un factor que puede modificarse para reducir los daños a la salud.

Proporcionando las referencias que sustentan el documento, alrededor de 60, en su mayoría artículos científicos y recomendaciones realizadas por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), puntualiza que en el mundo se ha recomendado disminuir el con­sumo de energía a partir de grasas saturadas, azúcares simples adicionales y sodio, los cuales se encuentran de manera frecuente en los productos alimenticios procesados en cantidades que contribuyen a exceder los límites máximos de ingestión diaria recomendada, lo que incrementa el riesgo de enfermedades.

“Entre las políticas y acciones reconocidas como costo-efectivas para el control de la obesidad y dichas enfermedades en la población, se encuentra la orientación sobre la elec­ción de alimentos saludables, a través de un Sistema de Etiquetado Frontal de Alimentos y Bebidas”, entre otras.

En México, se estima que más de 70 por ciento de las muer­tes en adultos son por causa de las enfermedades crónicas no transmisibles, las cuales están asociadas con la obesidad y posterior desarrollo de éstas. A su vez, esto tiene como origen el cambio en la alimentación de la población y su incremento en la ingesta de energía.

“Recientemente, se ha estimado que más de 58 por ciento de la energía total (kilocalorías) consumida por los mexi­canos proviene de alimentos procesados y que de 13 países latinoamericanos, en 2013 México ocupó el primer lugar en la venta al menudeo per cápita de productos alimen­tarios y bebidas ultraprocesados, con una venta de 212.2 kilogramos. “Esta tendencia se ha asociado con el aumento de las prevalencias de sobrepeso y obesidad, consideradas como un problema grave de salud pública en México”.

POSTURA. De acuerdo con el consenso de los expertos, el sistema de etiquetado frontal debe basarse en recomendaciones internacionales y nacionales de salud, como las de la OMS, la Organización Panamericana para la Salud (OPS), la Academia Nacional de Medicina y las recomendaciones nutrimentales mexicanas que preparó el sector salud bajo el liderazgo del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutri­ción Salvador Zubirán, “y no en recomendaciones inconsistentes con insuficiente sustento científico, como actualmente ocurre para el caso de ciertos componentes de la dieta”.

Los especialistas puntualizan que el nuevo etiquetado frontal debe ser elaborado con transparencia por un grupo libre de conflictos. “Aunque salvaguardar el conflicto de interés en la toma de decisiones de política pública es una práctica recurrente a escala global, en México la participación de las corporaciones en la toma de decisiones de salud —a través de sus cámaras, gremios, grupos de interés y organizaciones de la sociedad civil que financian— es común”.

 

Imprimir