Violética, un guiño de Nacho Vegas a Violeta Parra | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 10 de Julio, 2018

Violética, un guiño de Nacho Vegas a Violeta Parra

Violética, un guiño de Nacho Vegas a Violeta Parra | La Crónica de Hoy
Se presentará el 14 de noviembre del presente año en un concierto en el Teatro Metropólitan.

Violética es el nuevo álbum del cantautor español, el cual está inspirado, de cierta manera, en la obra de la folklorista chilena Violeta Parra, principalmente por la canción “Mazúrquica modérnica”, perteneciente al disco Las últimas composiciones lanzado en noviembre de 1966, donde utilizó la técnica metatónica, canción de protesta sobrecargada de esdrújulas.

“No es consumo musical, porque eso es convertir a la música en sólo un objeto comercial, aún sigue siendo escuchar música, no consumirla; siempre nos recuerdan que vivimos en una era en la que va todo más rápido, que la gente no tiene tiempo para escuchar discos, pero al final, la música la escuchas como la escuches, ya sea con el disco completo, cojas canciones sueltas o hagas una playlist”, comentó el cantautor Nacho Vegas en entrevista con Crónica a raíz de su nuevo trabajo discográfico.

 “Una de las cosas que más me interesan de ella (Violeta Parra) es la forma que tiene de manejar el idioma: cómo cambia los acentos, cómo combina el lenguaje poético con el lenguaje más popular. Violetica no es un disco homenaje sólo es un guiño a aquella canción, que dice ‘Me han preguntádico varias persónicas / Si peligrósicas para las músicas / Son las canciónicas agitadóricas / Ay qué pregúntica más infantílica / Sólo un piñúflico la formulárica’, convertí su nombre en esdrújula”, comentó el cantautor asturiano.

La influencia que tuvo la cantautora chilena se percibe de forma inmediata, más allá del nombre en uno de los temas que incorpora en este disco, “Maldigo del alto cielo”, tema de la folclorista chilena que Vegas reversiona acompañado por su compatriota Christina Rosenvinge,

“En realidad fue con ella (Christina Rosenvinge) con quien empecé a escuchar a Violeta Parra, porque ella venía de tocar en Chile y un día me puso dos discos, y ésa fue la primera vez que escuché atentamente a Violeta. Conocía las canciones más famosas, pero había escuchado las más folklóricas y me quedé muy impactado. Me sorprendió por su forma de rasguear y la forma que tenía de cantar, esa voz tan áspera”, dijo.

“Sus últimas canciones me parece que, tanto musical como líricamente, son canciones que nos han influido en muchas relaciones posteriores. Son temas en los que encuentro una voz y una personalidad única, algo que no encuentro en nadie. Sentí algo parecido adentrándome en Violeta Parra que cuando indagué y me fasciné con Bob Dylan. Quería que en mi disco, salvando todas las distancias por supuesto, estuviera presente este contraste entre la tradición y la modernidad”, añadió.

Algo que sobresale en cuanto a la presencia femenina en este disco, además del guiño a Violeta Parra, son las colaboraciones de Cristina Martínez  vocalista de El Columpio Asesino, Christina Rosenvinge, María Rodés, así como El Coro Antifascista Al Altu La Lleva.

“No fue una cosa muy planeada que fueran todo colaboraciones de mujeres, es verdad que puede ser que inconscientemente yo en los últimos años he tratado de desmasculinizar un poco mi entorno de trabajo, porque siempre he estado rodeado de hombres y está bien ahora que la cosa haya cambiado un poco. No a nivel de los discos y conciertos (donde vienen los coros, que son mayoría mujeres) o las colaboraciones, sino también en la propia oficina son más mujeres que hombres. Aunque a lo mejor había algo inconsciente, cada colaboración salió de forma espontánea”, explicó.

“Con Cristina Martínez buscaba un personaje femenino empoderado cuando empecé a escribir “La última atrocidad” y quería a alguien que no sólo la cantara sino que lo interpretara bien. Cuando la empecé a escribir tenía sólo unos versos, y luego ya se lo propuse y la acabé pensando en ella. Luego, con María Rodés compartimos oficina, y ella me encanta, tiene una voz maravillosa. Era justo lo que le faltaba a ‘Ser árbol’”, recordó.

Son 18 temas los que conforman el material discográfico que a palabras de Vegas todas las canciones surgieron de forma un tanto desordenadas: “El año pasado estuve ocupado porque saqué un libro de poemas en España, Reanudación de las hostilidades (Espasa, 2017), y además tocaba en la gira de mi pasado disco Canciones populistas (2015), así que cuando me puse un poco a ordenar el repertorio me di cuenta de que era bastante amplio y bastante diverso”, dijo.

“No era mi objetivo hacer un disco largo, porque para mí los discos son un medio para organizar un poco el repertorio, no un fin. Pero se fueron escribiendo así en estos cuatro años. Alguna canción es incluso más antigua. Eran canciones que necesitaban vivir en un disco que tuviera sus tiempos y al final por necesidad se dio este disco tan largo”, explicó.

De la misma forma en Violética, Nacho Vegas explora sonoridades latinoamericanas populares: “Me interesó el fenómeno de la cumbia, mismo que recorre toda Latinoamérica con diferentes expresiones: la chicha en Perú, la cumbia sonidera en México, la sabanera y el vallenato en Colombia, la cumbia villera en Argentina  y en el medio toda la cumbia tradicional, un montón de expresiones. Más que un género, me parece una manera de hacer música”, mencionó.

Violética junto a un recorrido de toda su trayectoria es lo que el fundador de la banda de rock iberico Manta Ray, con la que conseguiría los reflectores a nivel internacional, presentará el 14 de noviembre del presente año en un concierto en el Teatro Metropólitan, una noche donde según Vegas habrá “conjunción y simetría sonora”.

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