Abandonemos el pasado y entrémosle a un inmediato ¿futuro? - Marielena Hoyo Bastien | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 11 de Julio, 2018
Abandonemos el pasado y entrémosle a un inmediato ¿futuro? | La Crónica de Hoy

Abandonemos el pasado y entrémosle a un inmediato ¿futuro?

Marielena Hoyo Bastien

Es imposible, dijo el orgullo.

Es arriesgado, dijo la experiencia.

No tiene sentido, dijo la razón.

Inténtalo, dijo el corazón.

De autor incierto.

En memoria del gorila BANTÚ, muerto

negligentemente

el 6 de julio de hace ya ¡dos años!

 

Dependiendo de la fecha de cuando abrió sus puertas al público, el pasado viernes el Zoológico de Chapultepec alcanzó 94 años de existencia. Todo un viejecito que… debe jubilarse, no sin antes agradecerle habernos —y en lo particular haberme— enseñado tanto sobre el sentir y el hacer de la fauna silvestre, PERO, al mismo tiempo y con el devenir de sus tantos años y descuidos, el que también nos haya permitido entender la oscuridad de estos limitados encierros urbanos que ya no debemos permitir, menos, aquellos ubicados en zonas altamente contaminadas; no sólo atmosféricamente, sino al igual sonora, lumínica y hasta olfativamente, factores todos que impiden a los animales desarrollar y desplegar un comportamiento natural, mostrando con ello ejemplares alterados a los visitantes-aprendices; si no por el entorno tan estrecho y artificial, por su comportamiento, dados sus trastocados horarios naturales de actividad y alimentación. Es por eso y mucho más…

Que los zoológicos-cajita deben de-sa-pa-re-cer, entendiéndose que ya cumplieron su cometido, incluso como “parques temáticos”, dado lo cual, el reto mayor será irlos… a tooodos tales… convirtiendo en espacios verdaderamente educativos, recurriendo a las diversas herramientas tecnológicas que ya permiten ver a los animales en su plena naturaleza y hasta interactuar con ellos en tercera y hasta cuarta dimensiones, sin que padezcan el cautiverio o sufran con el contacto. ¡Toda una experiencia! Solamente haría falta voluntad política, decisión e inversión, claro, al menos para los zoológicos dependientes de los gobiernos estatales y de la CDMX, reflexionando que...

Para fines de recreación humana —que dura cuando mucho dos horas— sus prisioneros sin culpa cometida se quedan de por vida en abandono y solitud, envejeciendo sin más propósito. Y esto tiene que quedar muy claro. La misma sociedad está empujando a ese CAMBIO. Si no entendiéndose desde todos los niveles socioculturales, sí cuando menos como exigencia generacional que en lo personal valoro enormemente. Y esto no significa que desaparezcan los programas de apoyo para la conservación ni mucho menos que los médicos veterinarios especializados en la materia se queden sin chamba. Al contrario, tendrían más y mejor nivel profesional. En lugar de pasar las horas burocráticas entre urgencias, emergencias, juntas e informes, podrían estarse y estar educando debidamente, sin acumular especímenes que no requieren apoyo para su conservación pero adornan, o reproduciendo exitosamente ejemplares en extinción pero sin programas para su reintroducción, además, con recursos y conocimientos en extremo limitados. Importante será entonces…

Comenzar a dar pasos en ese sentido. Parar la reproducción y la introducción de nuevas especies y ejemplares… sólo los mínimamente in-dis-pen-sa-bles para el bienestar de otros… y no echarle dinero bueno al malo. Los animales requieren mayores espacios y confort lo más apegado a su cada naturaleza, y eso ya no se lo pueden brindar los zoológicos urbanos. Leía yo que la actual dirección de los zoos de la CDMX argüía la necesidad de contar con 90 millones de pesos extras para realizar mejoras. Bien si son para esto último, pero no para insistir en permanecer a la Institución tal cual. Dejemos ir ese pasado. Miren qué pronto nos rebasó la remodelación de los noventa aplicada a Chapultepec, para la que aparte de un proyecto pro-fe-sio-nal se invirtieron varios millones de ¡US dólares!. Y eso mismo pasará de no entender la transformación que debe operar ¡ya! para estos sitios, que exclusivamente deben trabajar sobre especies que lo requieran para su conservación. Ahí está claro el capitalino éxito del lobo mexicano y de los cóndores de california, dado lo cual, buscarle por otro lado sería equivocado. Por cierto…

Siguen los problemas en el Zoológico San Juan de Aragón. Ahora le tocó morir por negligencia ante timpanismo a un wapití macho. Me informan que también estuvo en serio riesgo el resguardo del germoplasma, que entre otras mil 150 muestras contiene de pandas gigantes. Que ante mal manejo de la temperatura hubo necesidad de intentar su salvaguarda enviándolas, dentro de dos termos, a León, Guanajuato, pero… a oscuritas. Espero me lo desmientan.

producciones_serengueti@yahoo.com

marielenahoyo8@gmail.com

Imprimir

Comentarios