"Adolescente: es tu vida, es nuestro futuro" | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 11 de Julio, 2018

"Adolescente: es tu vida, es nuestro futuro"

En los jóvenes aumenta la demanda de los servicios de salud sexual y reproductiva cuando el personal que brinda la atención está capacitado

Tener información confiable ayuda a prevenir riesgos

La Organización Mundial de la Salud considera la adolescencia como el periodo de crecimiento y desarrollo humano que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y los 19 años. Se trata de una delas etapas de transición más importantes en la vida del ser humano, que se caracteriza por un ritmo acelerado decrecimiento y de cambios, superado únicamente por el que experimentan los lactantes.

El Comité de los Derechos del Niño (CRC, por sus siglas en inglés) de la ONU ha analizado frecuentemente la necesidad del acceso a la educación sexual, y ha solicitado a los Estados Parte, que incorporen información, educación y servicios de planificación familiar y salud reproductiva para jóvenes con el fin de prevenir y evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual y embarazos adolescentes que van en aumento y perjudican el futuro de las y los adolescentes, de los bebés y de su familia.

La AMIIF se suma al esfuerzo por lograr el acceso universal a salud sexual y reproductiva como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En México, 4 de cada 10 mujeres de entre 15 y 19 años recibe información incompleta o no recibe ningún tipo de orientación al momento de adoptar algún método anticonceptivo, de acuerdo el Consejo Nacional de Población (Conapo).

Del total de mujeres en este rango de edad, 58.7% accede a estos métodos en instituciones públicas de salud —Secretaría de Salud, IMSS, Seguro Popular e ISSSTE, entre otros—, mientras que 37.9% lo hace en farmacias o tiendas de autoservicio.

Respecto de las mujeres que acudieron a una farmacia, señala el Conapo, “seguramente no contaron con ningún tipo de asesoría sobre la forma de uso, lo cual las expuso a utilizar el anticonceptivo de manera inadecuada y, por ende, a posibles embarazos no deseados”.

En cuanto a la problemática de quienes recurren a instituciones públicas de salud, el organismo advierte que es necesario capacitar a los prestadores de servicios a fin de que ofrezcan mayor y mejor información sobre el uso correcto de los diferentes métodos de acuerdo con las necesidades de los adolescentes, en un ambiente de calidez que genere confianza.

De acuerdo con la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), se ha observado que en los jóvenes aumenta la demanda de los servicios de salud sexual y reproductiva cuando el personal que brinda la atención está capacitado, evita juicios y es amigable; las instalaciones donde se brinda la atención son acogedoras y atractivas, y se les comunica la disponibilidad de los servicios y se le motiva a usarlos cuando sea necesario.

En materia de efectividad, detalla la ENAPEA, los métodos con menor probabilidad de falla son los anticonceptivos reversibles de acción prolongada (ARAP), como los inyectables, los dispositivos y sistemas intrauterinos y los implantes. No obstante, en la práctica, “barreras, principalmente médico-institucionales, han reducido el acceso de las y los adolescentes a los métodos más efectivos, especialmente de las personas que no están casadas o unidas”.

En México, la mayoría de las adolescentes que usan un método ARAP lo obtienen en un contexto de postparto o postaborto, a pesar de que la Norma Oficial Mexicana NOM-005-SSA2-1993, de los Servicios de Planificación Familiar, y las principales asociaciones gineco-obstétricas del mundo, los incluyen entre las opciones de primera línea para las mujeres que estén por iniciar o hayan iniciado actividad sexual, y de que está demostrado que su provisión gratuita es muy eficiente en cosos para el sistema público de salud.

En el marco del Día Mundial de la Población y a 50 años del reconocimiento de la planificación familiar como derecho humano, la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF) se suma al llamado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para lograr el acceso universal a la salud sexual y al ejercicio efectivo de los derechos reproductivos, como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

 

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