Que la cantidad no demerite la calidad y el desarrollo: el reto de los asuntos poblacionales - Jesús Casillas Romero | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 11 de Julio, 2018
Que la cantidad no demerite la calidad y el desarrollo: el reto de los asuntos poblacionales | La Crónica de Hoy

Que la cantidad no demerite la calidad y el desarrollo: el reto de los asuntos poblacionales

Jesús Casillas Romero

Si hay algo que crece exponencialmente en el planeta Tierra, es la cantidad de seres humanos que la habitamos. La población mundial pasó de los casi mil millones de habitantes que había en el año 1800, a seis mil millones en el año 2000.

A la fecha, se estima que la población mundial asciende a más de siete mil 500 millones de habitantes. Cifra que si es contrastada con los dos mil 500 millones de personas que habitábamos en 1950, podría constituir un punto de sorpresa, al percatarnos que tan sólo en 68 años la población se triplicó.

Pasaron miles de años para que el mundo alcanzara los mil millones de habitantes; sin embargo, dos siglos fueron suficientes para sumarle cinco mil millones más.

Comentarios venidos en mérito de que en esta semana, el 11 de julio exactamente, se conmemoró el Día Mundial de la Población. Se trata de una efeméride establecida desde 1989 en el Programa de Las Naciones Unidas para el Desarrollo, que busca tomar conciencia de las temáticas demográficas y, sobre todo, de las problemáticas que esto conlleva.

La fecha se originó con motivo de que tan sólo dos años antes, esto es, en 1987, el 11 de julio, nuestro planeta alcanzó los cinco mil millones de habitantes. Por esta razón, este día se conoce precisamente así, como el “día de los cinco mil millones”.

Tan sólo en nuestro país somos ya más de 130 millones de mexicanos. Tiene sentido, pues la disminución sin precedentes de la mortalidad constituye uno de los mayores logros de la humanidad, pues la esperanza de vida al nacer aumentó de 30 a 67 años entre 1800 y 2005, lo que dio lugar a un veloz crecimiento de la población.

Muchas personas relacionan esta conmemoración con el derecho a planificar sus familias; sin embargo, va mucho más allá, nos debe recordar la urgencia e importancia de atender los aspectos poblacionales y de desarrollo.

Debemos pensar en la solución de problemas como el agotamiento de los recursos naturales ante el consumo a un ritmo más apresurado que la capacidad que tiene el planeta para generarlos: la escasez de agua apta para el consumo humano, la degradación del medio ambiente, el cambio climático, el desempleo, la migración, por citar algunos.

Sin duda, los asuntos poblacionales constituirán un gran reto para el futuro inmediato de la humanidad, en el que, pese a la cantidad, seamos capaces de garantizar calidad de vida para las generaciones presentes y futuras, vencer a la pobreza, mejorar la prestación de los servicios de salud, la educación, lograr una mayor equidad de género, y que en general, las personas podamos planear y construir los proyectos y modelos de vida que mejor consideremos.

En nuestro país acabamos de pasar una contienda electoral en la que mucho se habló de la necesidad de que el siguiente Gobierno de la República fuese capaz de consolidar un desarrollo nacional propicio para estos objetivos. La mayoría de los electores tomó una decisión que, buena o mala, lo cierto es que ahora mucho dependerá de los mexicanos superar las diferencias observadas en ese proceso para dar paso al trabajo que nos permita una realización propia, familiar y social.

Por ello, en el marco del Día Mundial de la Población, comparto esta reflexión para recordarnos a sociedad y gobierno, la inaplazable necesidad de lograr el compromiso conjunto en un mismo eje: La realización, el desarrollo, la prosperidad y el bienestar de todos los mexicanos.

Senador por Jalisco.

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