La población, razón de ser del Estado: Segob | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 11 de Julio, 2018

La población, razón de ser del Estado: Segob

Navarrete Prida afirma que las políticas públicas en la materia van más allá de conteos, para atender retos como la natalidad, salud y educación. Remarca avances en planificación familiar

La población, razón de ser del Estado: Segob | La Crónica de Hoy
Alfonso Navarrete Prida, titular de Gobernación, encabezó la conmemoración del Día Mundial de la Población.

El titular de la Secretaría de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, recordó que hoy la planificación familiar es un derecho humano, elevado a rango Constitucional desde 1974.

Al encabezar la conmemoración del Día Mundial de la Población, el funcionario federal resaltó que en la administración del presidente Enrique Peña Nieto, “se está convencido de que la población no solo es un componente fundamental de la definición típica de Estado, sino la razón de ser de un Estado”.

Abundó que una política de población integral debe ir más allá de conocer cuántos somos y en dónde vivimos, para atender retos como la natalidad, la migración, la salud, el desarrollo de los individuos, el desarrollo social, la educación, porque esa es la clave para el progreso del país.

En el Salón Revolución de esta dependencia donde se realizó la ceremonia conmemorativa, comentó que el tema de la población ha cobrado un especial énfasis por la relación integral que mantiene con el desarrollo de las naciones como pretensión para atender las necesidades de los individuos en el marco de los derechos humanos.

Navarrete Prida, quien también funge como presidente del Consejo Nacional de Población, detalló que lo que se busca desde los espacios de decisión es la consideración de los temas de población en los planes y programas de desarrollo socioeconómico, con el propósito de mejorar la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras.

De ahí que las políticas públicas en esta materia “deben ir más allá de conocer cuántos somos y en dónde vivimos, para atender retos como la natalidad, la migración, la salud, el desarrollo de los individuos, el desarrollo social, así como la educación.

Recordó que en los principios de la década de los 80, México tenía el crecimiento demográfico más elevado de su historia, 3.5 por ciento anual, “y era el único país de más de 60 millones de habitantes que crecía a esa tasa de natalidad demográfica natural”.

Hace 44 años, añadió, México presentaba retos que era urgente atender, y se hizo poniendo en marcha una política integral del Estado en materia de población, los cuales permitieron que en 1994 se pasara de una tasa de crecimiento de 3.5 por ciento anual a 2.3 por ciento, con lo que se estimaba que hacia el año 2000, seríamos 100 millones de habitantes y no los 130 millones proyectados, “18 años después, estamos en 130 millones de mexicanos, y hemos logrado todavía disminuir aún más la tasa de natalidad”.

Pese a dicha disminución, resaltó, aún no hemos podido lograr tener todos los satisfactores que requiere nuestra sociedad, y que además nos harían entrar en lo que se llama —me corregirá el doctor Urbina si no— inercia demográfica, acercarnos al uno por ciento o menos, para que la duplicación de nuestra sociedad tenga suficientes décadas para poder tener los servicios, la evolución, la infraestructura para el desarrollo.

Imprimir