Del 6 de julio al 1 de julio - Luis Sánchez Jiménez | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 13 de Julio, 2018
Del 6 de julio al 1 de julio | La Crónica de Hoy

Del 6 de julio al 1 de julio

Luis Sánchez Jiménez

Hace 30 años, el 6 de julio de 1988, nació un movimiento político nacional que tomó forma de partido político ante el llamado del candidato a la Presidencia, Cuauhtémoc Cárdenas Solorzano, y un año después nació el PRD. Este partido contribuyó decididamente al fortalecimiento de la democracia en México, impulsó y concretó múltiples aportes al fortalecimiento del estado de derecho, a la construcción de nuevas instituciones democráticas y vías efectivas para la participación libre de las y los ciudadanos, entre otros temas que constituyen su legado. Diez elecciones federales después, el pasado 1 de julio, el PRD obtuvo los peores resultados electorales de su historia.

Dirigentes y militantes deberemos analizar, reflexionar y diseñar una estrategia que permita a este instituto político emprender un periodo de transición hacia su redefinición, de cara a una sociedad y un panorama político muy diferentes a los de sus orígenes.

En este orden de ideas, vale la pena considerar la pertinencia de suprimir todos los órganos directivos del partido y nombrar un Consejo Directivo Nacional, con tareas políticas y ejecutivas, que se encargue de iniciar el proceso de redefinición del PRD, convocando a una discusión colectiva en los 300 distritos federales, donde se analicen opciones y se opte por un nuevo diseño de partido, una estrategia política ante las nuevas condiciones del país y, al final, se convoque a la conformación de nuevas direcciones políticas locales y nacional.

El PRD no necesita escarbar en la herida, necesita levantarse y trabajar desde ahora con la mira puesta en mejorar en todos los aspectos: la forma de organización interna, la participación política y su vinculación con la sociedad, la calidad y efectividad de sus gobiernos, el trabajo legislativo a nivel nacional y local, la comunicación de sus propuestas y posiciones políticas, etc. De no hacerlo se dará paso a un tortuoso y penoso camino de desaparición definitiva.

No cabe duda de que una sociedad profundamente indignada por la violencia incontrolable en todo el país y los múltiples casos de alta corrupción e impunidad, fueron los elementos centrales para que la gran molestia social se expresara en una votación mayoritaria hacia quien personificó durante varios lustros la idea de cambio frente a diversos grupos de poder hegemónico, tanto político como económico, que ahora se tornaron selectivamente en aliados pasivos o activos.

Los objetivos electorales y políticos de la coalición Por México al Frente no se alcanzaron por mucho, lo que deja un daño relevante a los tres partidos políticos que la conformaron. Para el PRD el daño se percibe, además, en una dimensión de ruptura, esto es así porque desde la salida de López Obrador hasta los últimos dirigentes históricos, como la maestra Ifigenia Martínez y diversos militantes, significaron un traslado directo de un partido a otro, de tal forma que muchos votantes que se consideran de izquierda eligieron en la boleta candidatas y candidatos que siempre habían participado en el PRD y hecho suyos plataforma y propuestas, sólo que ahora por otras siglas.

Ante los resultados electorales obtenidos tras la jornada electoral y el cómputo oficial, aunado al nuevo entorno político que tomará forma el día primero de septiembre y de diciembre próximos, el PRD está obligado a emprender un análisis serio y objetivo de su nueva realidad para emprender un proceso que le permita tomar decisiones acertadas, para mantener y acrecentar los casi tres millones de votos obtenidos en su mejor resultado.

Dicho proceso deberá entenderse como una transición de un partido de masas a un partido de ciudadanos organizados y colectividades, que participan políticamente no sólo para acceder al poder político sino, sobre todo, para continuar incidiendo en la creación y aplicación de políticas públicas y sociales que mejoren las condiciones de vida de las y los mexicanos.

El partido del sol azteca, el que nació el 6 de julio de 1988, puede resurgir si comprende la magnitud del cambio que necesita. Las enormes expectativas generadas ante una sociedad desilusionada e indignada, pueden ser la oportunidad del PRD para mostrar, con hechos, que el cambio para ser real debe provenir de ideas bien planteadas y realizadas, compartidas y ejecutadas por colectividades a través de instituciones, no sólo mediante voluntades unipersonales. El reto es mayúsculo y la responsabilidad igualmente grande para los que militamos en el PRD.

Senador de la República

Twitter @ SenLuisSanchez

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