Aumenta la violencia en Nicaragua; la gente se refugia en las iglesias - Carlos Villa Roiz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 14 de Julio, 2018
Aumenta la violencia en Nicaragua; la gente se refugia en las iglesias | La Crónica de Hoy

Aumenta la violencia en Nicaragua; la gente se refugia en las iglesias

Carlos Villa Roiz

Frente a la triste situación de violencia creciente que enfrenta el pueblo nicaragüense, cuyas manifestaciones en calles son repelidas con armas largas por grupos paramilitares y policías, distintas conferencias episcopales de América Latina y del Caribe, así como varias organizaciones internacionales, entre ellas de derechos humanos, han expresado su solidaridad con la Iglesia de este país, donde han sido intimidados, agredidos y heridos sacerdotes, obispos y hasta el propio nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Somertag y el cardenal, arzobispo de Managua, Leopoldo José Brenes en el interior de la Basílica de San Sebastián, donde se refugiaba una docena de personas.
Este conflicto social es en contra del presidente Daniel Ortega del Partido Sandinista, FSLN, quien ha prolongado su mandato por tres periodos y a quien se le acusa de enriquecimiento de su familia y amistades; en poco más de tres meses, las protestas han cobrado 350  vidas y 2 mil 100 heridos, y un número indeterminado de personas desaparecidas.
La Conferencia de obispos de Nicaragua explicó en un comunicado que “la delegación de jerarcas de la Iglesia cumplía la misión de Jesucristo: estar al lado del pueblo sufriente, una visita pastoral a sacerdotes y fieles de la zona de Carazo, víctima de policías, paramilitares y turbas produciendo muerte y dolor”, y es que estos prelados asistieron a la ciudad de Diriamba para expresar su cercanía, donde hubo cuatro muertes recientes en las manifestaciones contra el gobierno.
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, públicamente también expresó su preocupación por las agresiones en contra de los obispos, sacerdotes y población civil y señaló: “esperemos que el diálogo, que marca el paso, se pueda retomar y dé frutos.”
El pasado 12 de julio, la violencia se desató en la UNAN (Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua) y decenas de jóvenes e incluso periodistas buscaron refugio en la parroquia de Jesús de la Divina Misericordia, donde estuvieron 16 horas atrincherados y que también fue atacada por fuerzas y simpatizantes del presidente Daniel Ortega, dejando el saldo de dos muertos, entre los cuales está el joven Gerald Vázquez, además de que hubo varios heridos.
Esto fue denunciado por la propia Arquidiócesis de Managua y por varios estudiantes a través de mensajes ­desesperados en las redes sociales: “Estamos gritando al mundo ayúdennos, nos están matando”.
El presidente Daniel Ortega Saavedra, también líder del Partido Sandinista de Liberación Nacional, se hizo cargo del poder luego de la victoria del FSLN sobre la prolongada dictadura de la familia Somoza, que se mantuvo en el poder con el respaldo de los Estados Unidos, y ejerce un control absoluto contra sus oponentes.
La Organización de Estados Americanos y otras instituciones de peso han instado a que cesen los ataques a la población, pero las autoridades tachan a los inconformes como terroristas y delincuentes. De momento, la Iglesia en Nicaragua apuesta por el diálogo y está tratando de mediar en el conflicto y en ayudar a los heridos a que sean trasladados a hospitales en estas violentas contiendas.

 

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