¿Para qué quiere Carlos Salinas al PRI? - Miguel Ángel Rivera | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 17 de Julio, 2018
¿Para qué quiere Carlos Salinas al PRI? | La Crónica de Hoy

¿Para qué quiere Carlos Salinas al PRI?

Miguel Ángel Rivera

Ante el cambio de dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se desataron como siempre los rumores y, dentro de ellos, los más insistentes aseguran que el expresidente Carlos Salinas de Gortari retomó la conducción del otrora poderoso instituto político por intermedio de su sobrina Claudia Ruiz Massieu.

Carlos Salinas cumplió 70 años el pasado 3 de abril, una edad en la que muchos políticos están en activo. Por ejemplo, el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es dos años mayor; la canciller de Alemania, Ángel Merkel, es seis años más joven, y el virtual presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, es cinco años menor.

En consecuencia, podría ser que Salinas todavía añore el poder que entregó hace casi un cuarto de siglo. Pero (siempre los peros) su agudeza mental y su visión política, siempre reconocidas permiten suponer que si deseara mantenerse en los altos niveles de las decisiones políticas no tomaría como vehículo a un partido que está en plena picada y al cual, él mismo, intentó desaparecer o transformar porque ya no le vislumbraba futuro.

Es difícil suponer que a casi tres décadas de la fallida conversión del PRI en Solidaridad, el mismo Salinas de Gortari se embarque en la aventura de tratar de revitalizarlo.

Fuera del terreno propiamente político, en materia de relaciones familiares, es cierto que las muchas desgracias que han afrontado los Salinas de Gortari han reforzado los lazos internos y que el expresidente, aunque no es el hermano mayor, hace las veces de cabeza de familia, una de cuyas ramas la integraron su hermana Adriana y José Francisco Ruiz Massieu, exgobernador de Guerrero que fue asesinado cuando era secretario general, precisamente del PRI.

El propio José Francisco comentó con orgullo que su hija Claudia tenía un carácter muy independiente desde que era menor de edad.

En su carrera política, que, obviamente, en gran parte ha sido impulsada por sus lazos familiares, Claudia Ruiz Massieu, ha dado muestras de su
independencia de criterio.

Muy concretamente, dentro del equipo del presidente Enrique Peña Nieto, estuvo en desacuerdo con la recepción de alto nivel al entonces todavía candidato presidencial de los Estados Unidos, Donald Trump, y el tiempo y las actitudes del ahora mandatario le dieron la razón, aunque su inconformidad le costó el cargo de Secretaria de Relaciones Exteriores.

Ahora enfrenta una tarea tanto o más difícil, pues deberá conducir la consulta interna acerca del futuro de su partido, que podría terminar con el cierre definitivo o, como deseaba su tío Carlos, una transformación que le asegure al futuro partido otro largo periodo de predominio en la política mexicana.

De aquí a noviembre todavía estará  bajo la sombra del presidente saliente, Peña Nieto, pero desde el primer día de diciembre, el PRI y su presidenta tendrán que depender únicamente de su propia fuerza o sucumbir ante su debilidad y, todo ello, bajo los embates internos y externos de quienes tienen otros proyectos.

Aunque resulta paradójico, para el PRI se podría aplicar lo que ha dicho el virtual presidente electo, López Obrador, en el sentido de que el país entra en una cuarta reforma trascendental. El tricolor ya vivió tres etapas, primero fue Nacional Revolucionario (PNR), luego de la Revolución Mexicana (PRM) y, en la tercera, Revolucionario Institucional (PRI).

riverapaz@prodigy.net

riparacangel@hotmail.com

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