Cae Trump ante Putin, no ante sus seguidores - Concepción Badillo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 17 de Julio, 2018
Cae Trump ante Putin, no ante sus seguidores | La Crónica de Hoy

Cae Trump ante Putin, no ante sus seguidores

Concepción Badillo

Lo más seguro es que casi nadie en Estados Unidos recuerda el encuentro  Obama-Putin en Los Cabos, en el verano de 2012. Y es que por fortuna  para todos los involucrados  fue una reunión totalmente diplomática y que pasó sin pena ni gloria. En cambio, el encuentro del presidente Donald Trump con el líder ruso este lunes, ha pasado a la historia, sólo que por razones equivocadas y avergonzantes.

Trágicamente para Estados Unidos la reunión cumbre Putin-Trump que tuvo lugar en Helsinki, Finlandia, es  efectivamente, ya histórica y será siempre recordada como el día en que el llamado líder del mundo libre, el presidente de la única superpotencia, se rindió, bajó la cabeza como un siervo  frente al adversario   más peligroso de su país.

Increíblemente, el jefe de la Casa Blanca se alineó del lado de Vladimir Putin y en contra de su propio país, de sus instituciones y de su gente. Entre otras aseveraciones, calificó la investigación sobre un posible involucramiento ruso en las elecciones que lo llevaron al poder como “un desastre”. Sugirió que el FBI es un organismo inútil y corrupto con integrantes que, añadió, “son una verguenza” mientras que no tuvo una sola crítica para Rusia o su polémico gobernante, considerado por muchos como tirano y dictador.

 Sin embargo, por alarmante que haya sido la actuación de Trump, no debería sorprender a nadie, todos estábamos ya prevenidos. Trump sólo hizo lo que anunció en campaña cuando se mostró abiertamente pro Putin y pro Rusia por arriba de los intereses estadunidenses. Su actuación esta semana incluyó también insultos a los líderes europeos,  en particular a la canciller alemana Angela Merkel y a Theresa May, primera ministra de Gran Bretaña, el aliado mayor y tradicional de los Estados Unidos.

En la gira del controversial Jefe de la Casa Blanca no faltaron tampoco las críticas y regaños hacia la OTAN u Organización del Atlántico Norte, que garantiza en mucho la paz mundial y dijo que la Unión Europea es enemiga de Estados Unidos cuando en realidad sin ellos, este país estaría solo y aislado. Por si fuera poco, mostró su descortesía, altivez e ignorancia ante la reina Isabel II  del Reino Unido, haciéndola esperar y luego caminando por delante de ella, quien gentilmente accedió a recibirlo, a pesar de que su visita a Londres provocó una de las más grandes manifestaciones de protesta que se han dado en la capital inglesa.

En resumen, el viaje fue un desastre. Pero no podía esperarse otra cosa. Fue sólo otra consecuencia de su elección. Si creíamos que oírlo hablar de tocarle la vagina a las mujeres era el colmo, no lo fue. Luego vino su defensa de los supremacistas blancos, las jaulas para niños inmigrantes y ahora el hablar pestes en el extranjero de su propio pueblo, olvidando el principio universal en política exterior para cualquier nación, de que los trapos sucios se lavan en casa.

El presidente ha demostrado que tan lejos puede llegar para ser amigo del enemigo mayor, alguien a quien aquí se acusa de haber intervenido en el proceso  electoral y atacado la democracia, una de la que tan orgullosos se sienten sus conciudadanos. Es obvio que lo mejor que le puede suceder a este país es que no se den más encuentros entre Putin y Trump.

Sin embargo, a pesar de las críticas en ambos partidos, algunas bastante fuertes como la del senador republicano  por Arizona, John McCain, quien ha dicho que “la actuación de Trump en Helsinki es quizás la más vergonzosa de presidente alguno de que se tenga memoria”,  la realidad es que no pasará nada. Aún si los mismos líderes republicanos se pusieran en su contra, que no lo van hacer, los electores derechistas están con Trump y eso es lo que guía y dicta sus acciones.

Trump tiene un nivel de aprobación en general de 42 por ciento, es bajo pero es el mismo que tenía hace un año, aun antes de tanta estúpidez y es similar al que tenía Barack Obama a estas alturas de su presidencia.

Dentro de su propio partido, Trump es sorprendentemente aún muy popular, con noventa por ciento de aprobación, es de hecho uno de los presidentes republicanos más populares y admirados en la historia de este país. Difícil de imaginar que más podría hacer o decir el mandatario para caer de la gracia de sus fanáticos seguidores. Él mismo ha dicho que aun si mata a alguien en medio de la Quinta Avenida neoyorquina, estarán con él. En esto desgraciadamente tal vez tiene razón.

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