El reflujo - David Gutiérrez Fuentes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 18 de Julio, 2018

Existe un reflujo visible, palpable, medible, citable y en buena parte de los casos execrable después de que un elevado porcentaje del padrón le dimos mayoría a Morena para que nos representara en el gobierno federal, en varios gobiernos estatales y en una buena parte de las cámaras que conforman el poder legislativo. Este reflujo político es comprensible porque hubo todo un entramado de intereses que se conjugó para poner en práctica por tercera ocasión dos estrategias que desde el gobierno de Salinas se volvieron práctica común de dos partidos asociados: PRI y PAN. Me refiero a la desinformación y la guerra sucia, dos de las primeras funciones del manual de operaciones del PRIAN, y de ese partido despojo llamado PRD y otros más de siglas perfectamente omisibles.

El trasnochado combate contra Morena mediante estas nefastas prácticas financiadas en buena medida mediante el desvío de recursos de procedencia pública, aunque también hubo dinero privado en juego que resultó una pésima “inversión” para un puñado de empresarios dispuestos a arriesgar poco, resultó improductivo y se transformó en parte del masivo apoyo que recibió el partido de izquierda en las urnas.

Muchos todavía no terminan de digerir el tamaño de su fracaso, pero ya empezaron a regurgitar sandeces envueltas en una retórica engañosa. ¿Quién no ha visto en memes, en biliares peroratas en radio y televisión o en artículos de opinión arropados con citas descontextualizadas, una suerte invocación apocalíptica que en el fondo le apuesta a un fracaso del gobierno que todavía no entra en funciones?

Yo tengo una mini lista que va aumentado con los días. Veamos tres.

1. Que las mayorías en los congresos serán un peligro para la democracia como lo fueron en otros tiempos, aunque hayan sido otros, justamente, quienes abusaron con el apoyo del poder legislativo. Lo vimos en los tiempos del PRI hegemónico y en los mandarinatos de muchos gobernadores. No sólo hay que darle oportunidad a esta nueva mayoría antes de condenarla, sino apoyarla de manera abierta sin dejar de ejercer la crítica.

2. Que regresamos a los tiempos del presidencialismo nocivo. ¿Por qué nocivo? El presidencialismo fue marca de un partido ahora en crisis y no de uno de reciente creación. Un presidente fuerte requiere del apoyo de los tres poderes para intentar cumplir con parte de sus promesas. El fracaso de Calderón fue el resultado de la enorme debilidad con la que llegó al poder. Esta flaqueza política la subsanó desde su sucia campaña, apoyándose y fortaleciendo a los poderes fácticos que arroparon a Vicente Fox.

3. Que Morena ya está infiltrado con personajes que harán imposible una cuarta transformación y que sólo los ciegos no lo quieren ver. Más que infiltrado, hay dentro del próximo gobierno personajes que seguirán bajo la lupa ciudadana. Uno de ellos es Ricardo Monreal, quien después de sus chantajes tendrá un papel de primera importancia en el senado. Pero yo al menos que lo critiqué duramente le concedo el beneficio de la duda.

Finalizaría con una idea que he visto en múltiples envoltorios: hay quienes cruzan los dedos para que fracase un gobierno que todavía no entra en funciones porque perderán algunos privilegios, entre ellos podrían estar algunos representantes del poder judicial que advierten que necesitan ganar más de seis veces el salario del presidente de la república para garantizar la justicia en el país.

Contra el grosero reflujo del que somos testigos, y amenaza con realinearse, la sociedad tendrá que seguir participando de manera todavía más activa. La democracia es un largo y apasionante camino que nos llama a seguir participando como lo hicimos el primero de julio.

 


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