Despenalización y violencia - Manuel Gómez Granados | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 21 de Julio, 2018
Despenalización y violencia | La Crónica de Hoy

Despenalización y violencia

Manuel Gómez Granados

Como parte de la avalancha de propuestas que el gobierno entrante hizo en las últimas tres semanas, el martes 17 conocimos la primera presentación de quien, se nos ha dicho, será la primera secretaria de Gobernación de nuestro país, la exministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez Cordero. Lo hizo en uno de los auditorios de El Colegio de México, una de las instituciones que —hasta donde se sabe— será de las que aporte más funcionarios al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Para comentar la presentación de la exministra Sánchez Cordero estuvieron presentes, entre otros, Santiago Corcuera, una persona con experiencia en la protección y la promoción de los derechos humanos en la Organización de Naciones Unidas; Javier Sicilia, padre de una de las víctimas de la guerra sin sentido en que nos hemos sumido en los últimos once años, activista social y exfuncionario de la Universidad Autónoma del estado de Morelos, donde, junto con el exrector Alejandro Vera, Carlos Garza Falla y otros exfuncionarios de esa casa de estudios echaron a andar uno de los más ambiciosos programas para localizar a las víctimas de la violencia que nos ahoga.
Doña Olga centró su exposición en la llamada “justicia transicional”, un modelo que se ha usado con éxito en algunos países para superar los efectos de los conflictos armados. En nuestro caso, doña Olga dijo que esa “justicia transicional” tendría como un elemento clave, “ir más allá de la verdad jurídica”, e incluiría distintos tipos de comisiones de la verdad, que busquen la
verdad histórica, aun cuando ello pudiera no tener consecuencias jurídicas más allá de la muy necesaria reparación del daño. En ese contexto, por ahí del minuto 20 de su intervención, presentó la idea de una amnistía que no incluiría a los delitos graves pero que, por su naturaleza, obligaría a pensar en la despenalización del consumo y la producción de algunas drogas, pues mueren más personas por el combate que por el consumo de drogas. Doña Olga no abundó en el alcance de esa despenalización. Sólo dejó en claro que, de acuerdo a la instrucción que recibió de López Obrador, ella tendrá carta abierta para proponer lo que sea necesario para pacificar al país.
Ojalá esto nos lleve a reconocer, primero, que la guerra contra el narcotráfico es un despropósito; si quisiéramos sacar del mercado los productos peligrosos y adictivos, deberíamos empezar con el alcohol y el tabaco que, a diferencia de la mariguana, se han convertido, gracias a la publicidad, en símbolos de éxito, de riqueza y —gracias a su paradójico patrocinio del deporte— de salud, e incluso hay quienes los asocian con el carácter nacional de distintos países.
En segundo lugar, la mayor efectividad en la lucha contra las drogas, las legales y las ilegales, se logra con un combate amplio, sistémico, integral, que haga conscientes a las personas de los efectos perversos de su consumo, como ha ocurrido en los últimos 30 años con el tabaco. Basta ver cómo se producían hace tres décadas las películas o los programas de TV, con el tabaco como un elemento que ahora ha desaparecido tanto de la publicidad formal, la que toma la forma de anuncios, como de la “informal”, la que se esconde en los hábitos de los personajes que consumen alcohol o tabaco como reflejo de sus valores. Ojalá en verdad se den los pasos necesarios para lograr lo que Sánchez Cordero propuso; Canadá ya lo hizo y varios estados de la Unión Americana también.
La ponencia de la exministra está en https://youtu.be/VrXLwQDY_no .


manuelggranados@gmail.com

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