Ilusiones y desilusiones económicas de los millennials - Wendy Garrido Granada | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 24 de Julio, 2018
Ilusiones y desilusiones económicas de los millennials | La Crónica de Hoy

Ilusiones y desilusiones económicas de los millennials

Wendy Garrido Granada

Los millennials no ahorran. No se preocupan por el futuro. Son egoístas, posponen la maternidad y paternidad, el matrimonio y todos los rituales que sus padres hicieron, en su mayoría, antes de los 30. Viven todavía con familiares o roomies. No invierten. Son desorganizados con sus finanzas. No guardan para su retiro. No podrían cubrir una emergencia económica. Prefieren rentar que comprar una casa. Y así un largo etcétera de algunos de los dichos que repiten notas y reportajes sobre los nacidos entre principios de los ochenta y finales de los noventa.

Pero no analizan las condiciones actuales de los millennials ni mucho menos los medios de comunicación distinguen que, como cualquier generación, no es una masa amorfa ni homogénea de personas. Alguien de 35 años tiene condiciones y experiencias totalmente distintas a alguien de 20 o 25 años. E incluso dentro de los segmentos de edad, existen condiciones económicas y sociales que han provocado la precarización de la vida de los adultos jóvenes en este momento histórico.

La categorización y replicación de adjetivos como individualistas, superficiales, ególatras, flojos, consentidos, frágiles, desinteresados por la vida política y social, “dueños de la nada”, está llena de prejuicios que poco a poco se han ido eliminando con muestras de participación colectiva, nuevas formas para comunicarse, mayor apertura para aceptar la diversidad, nuevas construcciones de masculinidades y una nueva ola de feminismo.

Sin embargo, en México el panorama laboral es precario para los millennials. Según un informe del INEGI del 2017, publicado en El Universal, “el número de trabajadores que gana más de 12 mil pesos al mes (más de cinco salarios mínimos) apenas equivale al 6.1 por ciento de la población ocupada en México”. En el país hay más de 52 millones de personas empleadas y sólo 3.1 millones obtiene una remuneración superior a los cinco salarios mínimos por su trabajo.

Sí, los millennials tienen mayores oportunidades para estudiar una carrera profesional que sus padres o abuelos. Pero eso no se está traduciendo en mejor calidad de vida ni en mejores sueldos ni mucho menos en mejores condiciones laborales.

Los mexicanos trabajan más horas que cualquier otro país de la OCDE, una gran parte del trabajo formal es a través de contrataciones temporales o por medio del malvado outsourcing, que es la subcontratación para que los empleados no generen antigüedad y evita a las empresas darles prestaciones conforme a la ley.

Entonces se entiende porqué los millennials no ahorran. No es que no les preocupe su futuro. Al contrario, saben que su futuro cada vez es más oscuro e incierto. No es que sean unos emprendedores natos, sino que prefieren arriesgarse, porque un trabajo formal y estable muchas veces no es posible. Aunque ahí también pierden. “El 75 por ciento de los nuevos negocios fracasan antes de los dos años y tan sólo 10 por ciento de las pequeñas y medianas empresas logran llegar a los diez años de vida”, de acuerdo con cifras difundidas por el Centro para el Desarrollo de la Competitividad Empresarial.

También está el otro grupo de millennials que se ve obligado a conseguir más de un trabajo para solventar sus gastos.

Así que si usted es de la generación X o baby boomer ahórrese sus comentarios de “yo a tu edad ya tenía pareja, dos hijos, casa, auto, perro, trabajo formal y jubilación asegurada”. Eso ya no existe. Fue una ilusión que nos prometieron. Ahora sólo tenemos al perrito y ¡cómo han subido las croquetas!

@wendygarridog

wengarrido@gmail.com

Imprimir

Comentarios