Osorio: Sin pena ni gloria (y la maldición de los “octavos”) - Edgar Valero Berrospe | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 29 de Julio, 2018
Osorio: Sin pena ni gloria (y la maldición de los “octavos”) | La Crónica de Hoy

Osorio: Sin pena ni gloria (y la maldición de los “octavos”)

Edgar Valero Berrospe

Apenas hace dos semanas estábamos hablando de la victoria de Francia sobre Croacia en la final del Mundial y parece que fue hace mucho tiempo. El súbito arranque de actividades de la Liga MX, al menos en nuestro país ha comenzado a robar atención.

Que si a Cruz Azul le sentó bien el Azteca, que Pumas anota y mucho, que el América viene de regreso recargado, que Tigres es el favorito natural etc. Sólo la extraordinaria actuación de la Delegación Mexicana en los Juegos Centroamericanos le ha robado no un poco, sino mucha atención al futbol mexicano.

El viernes, como le solían hacer los políticos viejos, la Federación Mexicana de Fútbol envió un comunicado donde nos informaba que Juan Carlos Osorio tuvo a bien desmarcarse y nos hizo el favor de pedir que ya no lo contempláramos, ni nosotros ni la que paga que es la FMF, para seguir otro periodo al frente del Tri. Me parece que ésa es la decisión más sensata que tuvo el técnico colombiano mientras estuvo ligado al futbol mexicano y estoy convencido de que no lo vamos a extrañar.

Y no se trata de decirlo ahora, simplemente que a pesar de sus partidos sin derrota y las victorias en sedes donde México hacia mucho que no ganaba, el peso de las mentadas rotaciones terminó por provocar una animadversión generalizada que ni siquiera el triunfo sobre Alemania en el Mundial pudo minimizar. Y mire que me consta que de pronto allá en Rusia los aficionados mexicanos se atrevieron a cantarle lo de “el profe Osoriooooo… el profe Osooorio…” que disminuyó la tensión unos días, pero era evidente que nunca iba a haber una luna de miel entre ambos, La afición mexicana es noble pero no es tonta.

Y bueno, me queda claro que la gente de la Federación que quedó satisfecha con sus servicios como lo expresaron, no por caballerosidad sino porque de verdad quedaron contentos, aguantó candela con su “gallo” hasta el último momento, pero seamos honestos, hubiera sido una muy mala decisión el que se hubiera quedado. A mí me trató siempre muy respetuosamente, pero yo tampoco hubiera visto bien que se quedara. Entre el discurso y los hechos siempre hubo muchas diferencias.

Y bueno, la cosa es que ya se fue. Y ni con Dios ni con el Diablo. No dejó escuela, pero tampoco hubo el “fracaso monumental” del que hablan muchos colegas.

Hace dos semanas en mi programa en Canal Once, El Deporte de Noche, me decía Zague que si bien es cierto que tenemos una generación extraordinaria de jugadores, han tenido momentos cruciales en los que, a pesar de su indiscutible calidad, los integrantes recurrentes de nuestro equipo nacional no supieron resolver. Y eso incluye el 7-0 ante Chile, el 4-1 ante Alemania y por supuesto el 2-0 ante Brasil. Esto último ya lo defino yo con nombres y apellidos.

Es evidente que les hizo falta un líder, no en la cancha porque cuando no estuvo Márquez estuvo Guardado. Les hizo falta un hombre que además de ponerles la táctica, los convenciera de que haciendo lo que les pedía en la cancha iban a trascender. Esto último, dicho por un señorón como César Luis Menotti, también en mi programa en Canal Once. Creo que eso fue la diferencia final entre que Osorio alcanzara el éxito pleno o que se fuera sin pena ni gloria. Porque con todo respeto así califico yo su proceso. Sin pena sin gloria. Reafirmo.

Quien venga tiene un muy buen camino andado. Aunque un planteamiento interesante de Carlos Hermosillo y Chucho Ramírez es, ¿quién viene?. Y ya el asunto no es nada más como técnico, sino en la cancha. Habrá un muy importante relevo generacional, porque no sólo se van Rafa y Oribe. Es probable que otros como Ochoa, tal vez Guardado que la libró de última hora pero con el hecho que las lesiones ya empezaron a ensañarse como hemos visto en su paso con el Betis, lo obliguen a colgar los tacos.

Preguntar quien estará en el banquillo en los partidos contra Uruguay y Estados Unidos me parecería una especie de necedad. El proceso rumbo a Qatar 2022 no empieza con esos amistosos, como el proceso rumbo a Brasil tampoco empezó con el amistoso ante España.

El proceso verdadero vendrá cuando venga la Copa Oro y conoceremos cómo puede ser el camino, cuando no venga Jamaica y nos eche a la primera como le pasó al profe Pompilio bajo la mirada de su suspendido compadre hace un año.

Estamos iniciando una nueva era y me parece que los cambios serán todos para mejorar porque, hasta aquellos que están siempre en contra de todo, necesitan que al fútbol mexicano le vaya bien. Es, aunque a muchos les suene ridículo, un asunto de interés nacional. No dije de trascendencia nacional que es otra cosa. Solo dije interés nacional.

Y la verdad, insisto, hay más razones para ser optimistas que para ver negro el futuro. Aunque estemos convencidos que los 24 años que han pasado desde que nos deslumbró aquel equipo de Mejía  Barón son muchos, son un montón, son demasiados, yo prefiero pensar que el éxito, hasta por eliminación, está más cerca que el seguir acumulando millas de viajero frecuente por todo el mundo y que al final de cuentas regresemos siempre con ese sabor amargo de la eliminación, aunque se haya mejorado en muchos conceptos.

El público mexicano ya no merece seguir esperando la llegada del Mundial y ver que el Tri sigue atorado en la maldición (casi) de los cuartos de final.

 

evalerob@aol.com

www.twitter.com/evalerob

edgarvalero.wordpress.com

youtube/evalerob

Imprimir

Comentarios