Mafia franelera impone su ley en la colonia San Rafael | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 30 de Julio, 2018

Mafia franelera impone su ley en la colonia San Rafael

Los franeleros cobran hasta 100 pesos por estacionarse en calles aledañas a la Universidad del Valle de México, mercado de San Cosme y Teatro San Rafael

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En la colonia San Rafael, de la delegación Cuauhtémoc, opera una mafia de franeleros que controla el estacionamiento de automóviles en la vía pública y que se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para vecinos, trabajadores y visitantes que laboran en la zona.

Los franeleros cobran una cuota de 60 pesos por permitir que los ciudadanos se estacionen, entre semana, en calles como Virginia Fábregas, Sadi Carnot, Tomás Alva Edison, así como los alrededores de la Universidad del Valle de México y el mercado de San Cosme.

En fines de semana —cuando hay más visitantes al mercado y al Teatro San Rafael— la tarifa aumenta a de 80 a 100 pesos por tiempo indefinido.

Si los conductores no quieren pagar, rompen espejos, rayan la carrocería de los autos, estrellan medallones y ponchan llantas… incluso son perseguidos y hostigados por gente a bordo de motonetas hasta que se les pague.

La colonia San Rafael, donde vive Saúl, es ruidosa, sucia y desordenada, y, desde hace unos años, ha sido secuestrada por los viene-viene con la autorización de los policías, quienes, pese a las denuncias vecinales, permiten su operación.

La molestia del joven Saúl, habitante de la calle Virginia Fábregas, es porque ha sido víctima de la mafia de los franeleros, no una sino cuatro veces.

Cuenta que ya le rompieron los espejos retrovisores, le rayaron —desde la cajuela hasta la facia de adelante—; a su ve­hículo Sonic, le estrellaron el medallón… y la última, le echaron a perder una de sus llantas con un artefacto especialmente creado para arruinar neumáticos.

Sí, se trata de un ponchallantas creado manualmente con una varilla con tres puntas en diferente dirección que se coloca debajo de los neumáticos de quienes se niegan a pagar por estacionarse en la vía pública.

Según vecinos de la colonia, los franeleros operan desde antes de las 06:00 y se van a las 22:00 horas.

“Todavía no amanece y ya están las cubetas o los huacales apartando los lugares”, dice Saúl, quien ha denunciado a los patrulleros la forma en que operan estas personas y “no me hacen caso, pareciera que están protegidos”.

Según Saúl los franeleros son muy violentos y de no pagarles por estacionarte en la calle te dañan el vehículo… “por eso ya no me metí con ellos, son capaces hasta de golpearte”.

La señora Carmen, quien vive cerca del mercado de San Cosme, contó que los franeleros “llevan años aquí. Es un gordo quien maneja todo, y, además, también cuenta con taxis que los anda estacionando en los pasos peatonales o fuera de nuestras casas”.

Rogelio Lima, otro vecino, menciona el modus operandi: “Colocan botes o guacales a lado de la banqueta para cuando llega alguien a querer a estacionar su carro le den el lugar, siempre y cuando le den 60 u 80 pesos para que se los cuiden, porque aquellos que no pagan deben pagar esa deuda”.

Los vecinos señalan que a algunos de los que no pagan los persiguen en una motoneta para hostigarlos hasta conseguir que les paguen.

“A mi hermano le pasó una vez, le dije que estacionara el carro fuera del departamento y cuando se arrancó lo persiguieron en una de esas motonetas… le sacaron para el chesco”, comentó Rogelio.

Otra de las calles afectadas y donde se ha visto a más franeleros es la de Virginia Fábregas, donde se ubica el Teatro San Rafael.

Gerardo López, quien ha visitado el teatro con su esposa, dijo en tono molesto: “son unos culeros, todos los viernes y sábados que hay obras llegan a cobrar hasta 100 pesos. Cuando me negué a pagarles eso, solo vi como lanzaron como unas púas debajo del carro y me poncharon la llanta”.

“Tuve que llamar a la grúa, porque no traía la de repuesto, pero vi exactamente cuando uno de ellos lo lanzó y cuando me baje a reclamar se hicieron mensos, que no lo conocían”.

Los colonos señalan a un hombre de complexión robusta, a quien llaman Raúl, como el líder de los franeleros. 

Julio Robledo, vecino de la calle Sadi Carnot, aseguró que sus principales víctimas son personas de la tercera edad y familias completas.

“Andan por todas las calles de la colonia un tal Raúl si no mal recuerdo es el que les dice cómo deben andar y luego los anda cambiando de ubicación, es decir un día están en una calle y al siguiente día está otra persona ; luego, hasta son chavitos quienes te andan diciendo como estacionarte”, comentó el señor Robledo.

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