Visión desde la frontera

Arturo De las Fuentes Hernández

Uno de los temas coyunturales de la próxima Administración mexicana será la relación bilateral con Estados Unidos, por lo que, elaborar una agenda conjunta implicará algo más que el intercambio de voluntades políticas expresado a través del envío de cartas entre el virtual presidente electo de México y el mandatario de Estados Unidos.

Cuatro grandes temas han sido planteados para la agenda bilateral: comercio, migración, desarrollo y seguridad; en ellos, la frontera México - Estados Unidos representa un espacio estratégico debido a su dinamismo económico, ya que los diez estados fronterizos de ambos países (Arizona, California, Nuevo México y Texas de lado americano, y Baja California, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Sonora y Tamaulipas, de lado mexicano) representan la cuarta economía del mundo, lo que le consolida como un espacio de influencia y de toma de decisiones en el 70% de la agenda bilateral.

En consecuencia, todas las acciones en la zona demandan el trabajo binacional de especialistas que cuenten con un profundo conocimiento de la región transfronteriza, así como la construcción y modernización de infraestructura binacional, que se consolida como la base del desarrollo compartido de ambas naciones y le convierte en un tema prioritario y complejo.

Esta complejidad deriva de que, en este tipo de proyectos, intervienen 26 dependencias federales de Estados Unidos y 19 dependencias federales de México; 3 niveles de gobierno de lado mexicano y 4 de lado estadounidense; actores del sector privado, entre otros, en donde destaca el acuerdo, como el corazón del proyecto.

Destacan también otros factores como las normatividades y burocracias distintas de ambos países; los tiempos de la instrumentación, que oscilan alrededor de los 12 años y que sobrepasan los tiempos de dos administraciones mexicanas y estadounidenses, así como la cultura y las diferentes formas de negociación entre ambas naciones, que afectan la velocidad de la instrumentación.

Por esta razón, y considerando que actualmente existen 58 cruces y puentes internacionales en la frontera México - Estados Unidos que operan para el cruce de mercancías, capitales y personas, resulta necesario identificar la factibilidad de las propuestas de la nueva administración mexicana y de la contraparte estadounidense, como recorrer las aduanas mexicanas hacia el sur de la frontera de 20 a 30 kilómetros, o el establecimiento de la zona franca, considerando por un lado, que cada punto en la frontera es particularmente distinto con demandas que surgen de necesidades diferentes, y por otro, que los temas relativos a la frontera son binacionales, lo que conlleva la necesidad de analizar el impacto económico de este tipo iniciativas en el futuro inmediato.

Finalmente, con base en un pleno conocimiento de la zona, se puede afirmar que los proyectos de infraestructura binacional en la frontera México – Estados Unidos se deben formular con una visión integral y de largo plazo que contribuyan a hacer más eficiente y competitiva la zona, tomando en consideración a la frontera sur mexicana y otras propuestas de carácter binacional como el proyecto transísmico, que impactarán en el desarrollo compartido de ambas naciones.


cpi@prodigy.net.mx

Imprimir

Comentarios