“El mito del salvaje reencarna en el cine y tiene gran influencia”: Roger Bartra | La Crónica de Hoy
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“El mito del salvaje reencarna en el cine y tiene gran influencia”: Roger Bartra

Ant-Man, Pie Grande, Wolverine o Dr. Jekyll y Mr. Hyde son ejemplos de que un mito puede adaptarse a nuevas condiciones, señala en entrevista Roger Bartra, quien publica Los salvajes en el cine

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Uno de los mitos más antiguos que ha sobrevivido desde la Edad Media hasta nuestros días, es el mito del salvaje y está presente en películas como Spider-Man, El hombre lobo, Tarzán o Terminator, es decir, en producciones donde aparece un humano con características animales. Así lo asegura el antropólogo Roger Bartra, quien vio más de cien películas para escribir el libro Los salvajes en el cine.

En entrevista con Crónica, el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reflexiona sobre la adaptación de los mitos, la llamada a la selva de la cultura estadunidense y la idea de progreso en las sociedades modernas.

SUPERVIVENCIA. En Los salvajes en el cine, editado por el Fondo de Cultura Económica (FCE), Roger Bartra establece su propia división de los salvajes en el séptimo arte: salvajes reales, prehistóricos, superhéroes bestiales, cíborgs salvajes, estados primigenios, licantropía, salvajes nobles y planetas agrestes.

“La mayor parte de las películas que analicé son bastante malas, pero el arte que examiné cuando estudiaba a los salvajes en la Edad Media tampoco son las grandes obras de arte. No me interesa tampoco la calidad del soporte cinematográfico, en algunos casos es de buena calidad y son buenas películas. Me interesa cómo el mito reencarna en el cine y tiene una influencia enorme porque el cine es un fenómeno de masas”, indica.

Para Bartra la existencia de personajes como Ant-Man, Pie Grande, Wolverine o Dr. Jekyll y Mr. Hyde no son parte de un diseño para engañar al pueblo y reducir a niveles de caricatura los problemas políticos y sociales; son ejemplos de que un mito puede adaptarse a nuevas condiciones.

“No me voy con la idea fácil de que se trata de la propaganda de la burguesía, del imperialismo. Lo que veo es la cristalización de un mito que se produce en la cultura popular de las sociedades industriales más o menos urbanizadas. Y el arte por excelencia de esas sociedades es el cine. Esas películas me interesan como mito, no creo que sean formas vulgares de propaganda”, señala.

—¿El salvajismo ha evolucionado?

—Es la sobrevivencia del mito del más apto. Muchos mitos desaparecieron, otros como los antiguos mitos griegos se quedaron para los especialistas con una nueva función, por ejemplo, el complejo de Edipo que tiene una adaptación psicológica. El caso del salvaje es muy interesante porque se ha adaptado a diferentes sociedades, un buen día pudo desaparecer pero el hecho es que sigue.

“En una época se creía que existían los salvajes, durante el Renacimiento se pensó en islas lejanas, bosques con hombres y mujeres salvajes. Uno diría que con la ciencia moderna, al descubrir que eso no existe, se derribaría el mito, pero no. El mito sobrevive no porque tengamos un chip salvaje en el cerebro, no porque sea un arquetipo de Jung, sino por la misma razón por la que los humanos estamos aquí: ha habido un proceso evolutivo de millones de años donde unas especies sobreviven y otras no. Nosotros sobrevivimos porque nos adaptamos y con el mito ocurre algo similar”.

A la pregunta de si el mito del salvaje es una idea ingenua de que la sociedad necesita acciones brutales pero salvadoras para llegar al progreso, el sociólogo plantea que el mito refleja las condiciones de una época y el caso más ejemplar son los superhéroes vigilantes como Batman y Spider-Man, “dos buenos salvajes que no se dejan corromper por los males de la civilización”.

En la evolución del mito, Bartra también desataca que hoy los salvajes ya no se representan peludos ni con impulsos sexuales, pero sí con una violencia feroz.

“La violencia se representa con la parte animal y en el caso de los ciborgs (como Terminator o RoboCop), la parte mecánica es la función animal, es decir, lo peligroso, violento e incontrolable. Eso se mantiene de la antigua tradición, ya no se manifiesta con seres peludos, sólo en el caso de los hombres lobos, pero la parte de la piel ya no es tan importante, aunque  hay ciertos rasgos animales que se mantienen”, destaca.

EMPUJAR FRONTERAS. La mayoría de películas que analizó Roger Bartra son producciones estadunidenses porque, “es el gran ejemplo de sociedad industrial moderna que produce una cultura popular de masas muy influyente”.

—Comenta que call of the wild caracteriza a la cultura de Estados Unidos...

—Es una idea que está en el centro de su cultura. La llamada de la selva que también es el título de una novela de Jack London, es esa atracción por lo salvaje y va junto con la atracción tradicional en la historia de la cultura norteamericana de transgredir fronteras o de empujar la frontera.

“La historia de Estados Unidos es la historia de una frontera que se va moviendo del este al oeste, y van ‘invadiendo la selva’, es decir, la parte salvaje en donde hay unos molestos indígenas que se resisten y que los tienen que matar”, responde.

En opinión de Bartra, la legitimidad de la actual cultura política estadunidense se basa en una antigua idea que nació durante la época de los colonos ingleses. “Avanzando, penetrando en el salvaje oeste y conquistarlo. En eso hay una gran atracción y al mismo tiempo miedo porque ese lado salvaje es peligroso, está lleno de amenazas y peligros. Todo ello se traslada desde luego a los salvajes cinematográficos”.

El antropólogo escribe que los salvajes también pueden ser nuestros vecinos y hace una mención de Donald Trump como un curioso ejemplo de la personificación moderna del viejo mito del salvaje: agresivo, con un lenguaje rudimentario, ignorante.

“Aunque no me enfoco a eso, hago una mención. Desde luego existe aplicación del mito al vecino que a veces vemos que tiene un comportamiento bestial o así nos parece, o algún político, es el caso de Trump cuya agresividad es proverbial”, expresa.

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