Otro reto alcanzado: la fiscalización de las campañas 2018

Rosa Gómez Tovar

Han pasado 37 días desde que concluyó la jornada electoral del primero de julio, y sólo tres más de que se terminaron las campañas, y aun así el Instituto Nacional Electoral el día de hoy discutirá los resultados de la fiscalización de los ingresos y gastos de 17,699 candidatos, 2,053 a nivel federal y 15,646 en las entidades, que participaron en las contiendas de este año.

Se trata de un ejercicio único a nivel mundial, pues ninguna otra autoridad electoral presenta los resultados de una auditoría tan compleja como las finanzas de tal número de candidaturas en un periodo tan corto de tiempo. Ésta es otra prueba superada para el Instituto, pues aun cuando el nuevo modelo de fiscalización de la política ha estado vigente desde las elecciones de 2015, es la primera elección presidencial que se ha revisado bajo tales criterios y no se compara con la cantidad de candidaturas a revisar, pues en la anterior elección federal se fiscalizó un 37% menos de contabilidades.

Se debe destacar el avance en el cumplimiento de las nuevas reglas en el caso de los partidos, entre ellas la exigencia de registrar todas sus operaciones en tiempo real (cuentan con 3 días para informar de su realización); no es un asunto menor pues permite a la autoridad auditar en tiempo sus finanzas. Las sanciones sí han tenido un impacto en el registro, en 2016, el 70% de las operaciones se capturó entre la última semana de campaña y 15 días después de entregado el informe —en la oportunidad de responder a los cuestionamientos de la autoridad—, mientras que en estas campañas el porcentaje de registros en el mismo lapso ha disminuido al 45% y únicamente como respuesta al derecho de audiencia se concentraron el 11% de los registros, a diferencia de un altísimo 30% en 2016.

Así también, no hay precedente en los ingresos y gastos fiscalizados, ya que ascienden a 10,562 millones de pesos en conjunto. En el lado de los ingresos se debe enfatizar la predominancia de los recursos públicos, pues el 88% de los 5,334 millones de pesos reportados, proviene de dicha fuente. Una vez que se ha comenzado de nuevo el debate sobre la cantidad de recursos que deben otorgarse a los partidos, no se debe olvidar que la existencia de contiendas equitativas, en las que el dinero no es el principal motor de los resultados, es un reflejo directo de la competitividad con la que cuentan los partidos, principalmente los de oposición, financiados por las prerrogativas públicas.

La conclusión de la fiscalización en los tiempos de ley, es un esfuerzo institucional mayúsculo que ha sido posible gracias al trabajo de los integrantes de la Unidad Técnica de Fiscalización, que basada en el profesionalismo, competencias y entrega de su personal, ha podido cumplir con una tarea titánica, la revisión de más de 593 mil pólizas, el monitoreo y verificación de miles de eventos y testigos de propaganda, que concluyen con la entrega de una docena de dictámenes federales, más de 300 locales, y alrededor de 580 quejas resueltas en tiempo récord.

Sin duda, hay ventanas de oportunidad para la maduración de este nuevo modelo de fiscalización, pero en estas campañas nadie puede asegurar que los recursos hayan sido responsables de los resultados, ni que se trate de una auditoria a modo o poco exhaustiva. Tenemos a una institución que constantemente es cuestionada por no cumplir con sus tareas, sin embargo, las conclusiones de la auditoría presentada hoy, son una evidencia adicional del cumplimiento en tiempo y a cabalidad de las atribuciones establecidas en la Constitución para el INE.


rosagomeztovar@outlook.com

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