Evita quirófano con tratamiento alternativo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 10 de Agosto, 2018

Evita quirófano con tratamiento alternativo

Terapias. Con productos de origen natural, paciente de 32 años corrigió problema circulatorio que le impedía cicatrizar herida profunda en el tendón de Aquiles, condición que padeció por tiempo aproximado de un año y que era la razón por la que se estaba programando la tercera cirugía. #Innovación terapéutica

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Sobre el césped quedó tendido el cuerpo de Juan Carlos Zapata, sofocado apretaba puños y dientes para contener el dolor que provenía de su pierna izquierda, pues mientras el balón estaba en juego, recibió infame patada por la espalda.

El impacto fue en el tendón de Aquiles a la altura del tobillo, lesión de gravedad que culminó en el quirófano de algún hospital, cirugía que procedió sin complicaciones y aunque por varias semanas dejaría en reposo al paciente, no comprometía más su bienestar.

La convalecencia transcurría sin ninguna novedad hasta el día en el que al salir de la ducha resbaló y por reflejó apoyó el pie izquierdo, provocando que se abrieran las suturas y que el tendón se saliera de su lugar. De nueva cuenta JC Zapata regresó al quirófano, se le colocó un injerto y comenzó un largo camino de rehabilitación que no ofrecía mejoría alguna, pues con el paso del tiempo la herida se iba necrosando como si fuera pie diabético o úlcera varicosa e incluso hasta se presentó una infección, motivo por cual el médico tratante auguraba una tercera cirugía.

Desde que ocurrió el incidente en la cancha, hasta que comenzó su franca mejoría, el paciente ha tenido que superar distintas adversidades que van desde cubrir cuentas hospitalarias y de medicamento, hasta las incomodidades que genera el tener que depender de un par de muletas para valerse por sí mismo.

“En una ocasión salimos de vacaciones al extranjero y para no estropear más las vacaciones de los demás tuve que quedarme solo en un lugar. También ocurría que al estar mucho tiempo parado, sentía que la sangre no circulaba y los dedos se me ponían morados, al poco tiempo ya no sentía el pie y necesitaba sentarme con urgencia”, comenta Zapata.

Dicho por el mismo, hoy se encuentra restablecido en 95 por ciento, aunque tiene una cicatriz de considerable dimensión, ésta no le impide moverse con libertad, es más, ha regresado al gimnasio, y aunque con un poco de miedo, a la cancha de fútbol.

¡Gol! Conforme el tiempo pasaba, la tercera cirugía era inevitable, pues aunque nunca se gangrenó, cada vez que el paciente asistía a consulta, tenían que raspar la herida para estimular las células muertas e intentar que se lograra la cicatrización. Al ver frustrado el objetivo, el médico tratante no tuvo otra opción más que sugerir una nueva cirugía, la tercera, pues además de que el pie empeoraba, estaba presente la infección, condiciones que si no se atendían podrían deteriorar aún más la estabilidad del paciente.

Estando a una semana de la cita en el quirófano, JC Zapata llega a consulta con la doctora Claudia Rojas Cárdenas, quien al valorar el caso procede a prescribir un tratamiento en el que combina productos de origen natural, que de manera inmediata comienzan a dar resultados.

“Para la asepsia rocíe un spray sobre el área afectada, conforme el líquido caía sobre la piel necrosada, la herida sangraba sin la necesidad de utilizar el bisturí para raspar y quitar las células muertas”, comenta la doctora Rojas Cárdenas, quien es Médico Cirujano y Partero con Especialidad en Acupuntura y Fitoterapia.

Además de limpiar la herida, en la primera consulta la doctora prescribió a su paciente la ingesta diaria de dos productos: un líquido con olor y sabor a pino; y una bebida azul que se prepara al verter el polvo de un sobre en agua.

“Tanto el producto en presentación de spray como el líquido que bebió el paciente, corresponden a un mismo tratamiento que son los ácidos grasos esenciales bioactivos de origen vegetal, sustancias que ayudan a regenerar la célula a nivel de la membrana. Además de eso, los ácidos grasos contienen leucotrenos y tromboxanos, elementos que mejoran el funcionamiento del sistema inmunológico y circulatorio”, explicó la doctora Claudia Rojas.

Como el paciente presentaba un problema circulatorio de nivel cianótico, —es decir, al no circular correctamente la sangre, la coloración de la piel se iba haciendo cada vez más azulosa—, la especialista complementó el tratamiento con L-Arginina, (el polvo azul que se vierte en agua) terapia que se conforma de derivados de la enzima proteinasa, favoreciendo al tránsito sanguíneo.

“Desde el principio comenzaron a presentarse los cambios, el avance que con medicamentos tardaba hasta un mes, con los productos de origen natural sólo era cuestión de días. La herida se iba cerrando rápidamente y el médico estaba sorprendido. Nunca le dije que mientras seguía sus indicaciones, también me estaba atendiendo por otro lado”, comentó JC Zapata.

En relación con la diferencia de costos y tiempo entre el tratamiento medicamentoso y la terapia alternativa, comentó que mientras que con los fármacos y cirugías tardó año y medio y un gasto económico considerable, con los productos de origen natural solo fueron cuatro o cinco semanas y una inversión estimada que no rebasa los tres mil pesos.

Todavía un día antes de la operación, el médico revisó a JC Zapata y se sorprendió de que la piel se regeneraba con velocidad, razón por la que decidió aplazar la intervención una semana pues no la consideraba necesaria si él evolucionaba favorablemente. “Al final ya no me operé, lo que si me dijo el doctor es que por lo general cuando pasa esto a otras personas si te tienes que someter a otra cirugía porque la piel ya no daba, estaba muy lastimada”, concluyó.

Si quieres constatar la evolución del tendón de Aquiles del paciente, busca en YouTube el video “JCZ evita tercera cirugía con tratamiento alternativo”.

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