“Los mexicanos debemos entender que la diversidad está en lo más íntimo: las células”: Sofía Flores | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 11 de Agosto, 2018

“Los mexicanos debemos entender que la diversidad está en lo más íntimo: las células”: Sofía Flores

Nuestros científicos. Si comprendiéramos que desde la genética somos distintos, como vemos que por todo el país hay alimentos diferentes, podríamos llegar a abrazar esta riqueza que es la diversidad y a interiorizar el concepto de fraternidad, dice la investigadora Sofía Flores Fuentes

“Los mexicanos debemos entender que la diversidad está en lo más íntimo: las células”: Sofía Flores | La Crónica de Hoy

"La diversidad genética de los mexicanos es tan amplia que cuando uno estudia el genoma de los grupos indígenas del norte y del sur, las diferencias son tan amplias como las que existen entre los genomas de un europeo y un asiático. Para mí es importante dar a conocer que la diversidad es parte de nuestra naturaleza biológica pues eso me da la esperanza de que algún día comprendamos que la variedad es una riqueza y que hay que abrazar la diversidad como forma de vivir”.

Con estas palabras describe parte de su trabajo Sofía Flores Fuentes, bióloga mexicana y maestra en ciencias, que ha sido seleccionada como una de las cuatro líderes emergentes de México, por el British Council, por su empeño en llevar hasta diferentes grupos de la población información científica que ayude a dar impulso a una manera diferente de ver el mundo: crítica, analítica y basada en la evidencia.

Como profesora de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tiene la responsabilidad de capacitar a los jóvenes con vocación de investigadores a quienes imparte las materias de Filosofía e historia de la Biología, así como Comunicación de la Ciencia. Pero, además, como jefa de información y coordinadora de contenidos del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), de la Secretaría de Salud, ha usado todos los medios a su alcance para dar a conocer qué es el genoma y cómo podrá aprovecharse para los tratamientos médicos del futuro.

“Probablemente, si los mexicanos comprendiéramos que desde la genética somos distintos, del mismo modo que vemos que por todo el país hay alimentos diferentes, podríamos llegar a abrazar esta riqueza que es la diversidad y a interiorizar el concepto de fraternidad”, dice a Crónica  la joven que nació en la ciudad de México, hija de los diseñadores gráficos Adrián Flores y Fabiola Fuentes, y quien fue educada en el pensamiento crítico y rigor académico del Colegio Madrid, fundado en México por educadores que tuvieron que abandonar España debido a su filiación republicana y oposición al régimen de Francisco Franco.

“Yo siempre busco impulsar el pensamiento crítico, no quiero que mis alumnos ni que la gente a la que nos dirigimos desde el Instituto crea las cosas nada más porque las digo yo o porque las dice alguien más. Hay que cuestionar el origen de las ideas que nos comparten y, sobre todo, hay que apoyarse en la contundencia que tiene la evidencia, lo que se puede demostrar. Aunque también hay que aclarar que en la ciencia, una afirmación puede cambiar cuando llega nueva evidencia, pues el conocimiento es acumulativo”, agrega.

CONOCIMIENTO Y GENEROSIDAD. Una caminata rápida por la línea de vida de Sofía Flores Fuentes permite ver que en esa ruta se repiten tres impulsos: cuestionar, asociar las humanidades con la ciencia y comunicar. Es conductora del programa La ciencia que somos, de Radio UNAM; cofundadora del proyecto Historias Cienciacionales e impulsora de series de televisión, conferencias y visitas guiadas al Inmegen, que es uno de los más jóvenes Institutos Nacionales de Salud, de la República mexicana. 

“No sé cómo lo hago. Intento estar todo el tiempo informada y entender qué está pasando en el mundo. También trato de conocer el contexto mexicano y darme cuenta de nuestras  deficiencias y fortalezas como población frente a la ciencia. Por ejemplo, cuando en este país se realizó un proyecto propio de secuenciación del genoma de individuos mexicanos nos dimos cuenta de que la diversidad genética en nuestro país es muy amplia.  Esto es algo que hay que dar a conocer, aunque puede ser complicado por problemas que tenemos en nuestra manera de pensar, poco crítica y con poca información”, continúa reflexionando en voz alta esta profesora y divulgadora de la ciencia, que obtuvo su grado como maestra en la Universidad de Sheffield, Inglaterra.

“Hay algunos conceptos que son erróneos y que son difíciles de erradicar, como la idea arraigada de que ‘Hay que mejorar la raza’. Ha sido un trabajo muy duro explicar que esas ideas no funcionan para la biología”, dice la mujer que, de adolescente, quería ser historiadora, pero que poco a poco se fue involucrando con la biología y encontró un espacio rico y personal cuando entró a su primera clase de Filosofía e Historia de la Ciencia; materia de la que hoy es profesora.

“Siempre quise entender la raíz de las cosas y me interesaba mucho entender el pasado del que veníamos. Pero en la preparatoria me di cuenta que mi manera de pensar era más afín a la ciencia que a las artes o las humanidades”, comparte en conversación en la que habla de su hermana Natalia, de la manera como le intrigaba la manera como nacería y la atracción que le causaban, en la infancia temprana, los libros que trataban sobre el cuerpo humano.

Ahora, esta mexicana ha sido seleccionada para participar en el programa Future Leaders Connect, en Inglaterra, con el cual se busca fortalecer sus habilidades personales y profesionales. Al presentarla como ganadora, el British Council subrayó sus habilidades en análisis y comunicación. Pero ella destaca que vive el acto de comunicar y educar como una expresión poco común de amar.

“El amor, estoy convencida, está relacionado con el respeto a las personas y con la reconciliación de nuestras diferencias. La biología nos muestra que la diversidad es parte de lo más íntimo, que es el interior de nuestras células. Entonces, es importante tener humildad frente a los que piensan diferente a nosotros. Yo uso algunas de estas analogías cuando hablo de la educación como un acto de amor, por ejemplo, el divulgador Carl Sagan  decía que cuando uno está enamorado quiere que todo el mundo lo sepa. Eso me pasa con la biología pues busco compartir con todos los que puedo que la biología no es sólo un paquete de información sino una manera de entender el mundo y la naturaleza. Si puedo servir con esto a los demás será bueno pues quizá nuestro único papel en el mundo es servir”, concluyó.

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