El suicidio, parte del legado - Manuel Gómez Granados | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 12 de Agosto, 2018
El suicidio, parte  del legado | La Crónica de Hoy

El suicidio, parte del legado

Manuel Gómez Granados

Uno de los aspectos más dolorosos de la guerra de baja intensidad que hemos vivido en los últimos años es que al aumentar la percepción de inseguridad, de incapacidad para decidir nuestro destino, pues podemos perder la vida en cualquier momento; han aumentado distintas formas de violencia, la más notable la violencia que las personas ejercen contra sí mismas. Eso es lo que se desprende de una serie de estudios elaborados por profesores de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, encabezados por Óscar Esparza del Villar.

Ellos han investigado los efectos de la violencia, primero en los jóvenes de las preparatorias y las universidades de Juárez, y más recientemente en la población en general de aquella ciudad. Los resultados del más reciente de los estudios, una encuesta sobre el suicidio en aquella ciudad (disponible en http://bit.ly/SuicidioJuarez17) hielan el corazón de cualquiera: 1.7 por ciento de los juarenses ha pensado en suicidarse. Habrá quien diga que eso es poco, pero ese 1.7 por ciento, implica que quince mil 647 personas pensaron en la posibilidad de suicidarse durante 2017; es decir, todos los días, 43 juarenses pensaron en quitarse la vida para tratar de encontrar una salida a sus problemas. Lo que es peor, 1.3 por ciento de la población trató de suicidarse, es decir, once mil 965 personas trataron de quitarse la vida en Juárez durante 2017.

Por edades, la distribución es así: entre los jóvenes de 18 a 29 años, 12.5 por ciento pensó en 2017 en suicidarse; es decir, un total de mil 956 personas. Entre los adultos de 30 a 44 años, 25 por ciento pensó en quitarse la vida; es decir, tres mil 912 personas. Entre los adultos de 45 a 59 años, 33.3 por ciento, pensó en hacerlo; es decir, cinco mil 215 personas; y entre las personas de 60 años y más, 29.17 por ciento pensó en suicidarse en 2017, es decir, cuatro mil 564 personas.

Más allá de estos datos, lo importante son las causas. Los autores colocan en primer lugar a la tensión social que genera la violencia criminal en Juárez, además de otras formas de violencia, como la familiar y/o doméstica. En uno de los textos previos que los profesores de la UACJ publicaron antes de levantar la encuesta señalan:

Entre “2007 y 2013, Ciudad Juárez fue escenario de una lucha inmedible entre grupos delincuenciales que convirtieron la frontera en un lugar violento, peligroso e inseguro. Esta exposición a la violencia tuvo como consecuente un estado de inseguridad e inestabilidad en todos los aspectos”. Los autores agregan que, como repercusiones de la violencia es posible identificar: “la desconfianza extrema, la sospecha, la preocupación, el rencor, la percepción de ataque y el temor al daño, como signos y síntomas de pensamientos paranoides”, además de que apuntan otros efectos, especialmente la depresión: “cuando el individuo ha agotado todos los recursos (…) para sobrevivir y estar en equilibrio” la depresión puede emerger en distintas formas, “desde la alteración en el estado anímico y motivacional, hasta llegar a tener una visión negativa del mundo, del futuro y de sí mismo”, lo que coloca a las personas en la antesala del suicidio (disponible en http://bit.ly/JuarezSuicidio2017pre).

Ojalá que la renovada atención que ha recibido Ciudad Juárez en estos días, sirva para reconocer que además de muertos y heridos de la guerra contra el narcotráfico, hay otros costos, que incluyen la depresión y el suicidio de cientos de personas —la mayoría adultos— y hagamos lo necesario por evitar este tipo de situaciones y ayudar a quienes, muchas veces en la más absoluta soledad, padecen este tipo de situaciones.


manuelggranados@gmail.com

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