Los Tratados de Teoloyucan y el Ejército Mexicano

Dr. Manuel Añorve Baños

Luego de una intestina lucha entre el movimiento revolucionario y el gobierno usurpador de Victoriano Huerta por recuperar las riendas del país y retornar al orden jurídico; finalmente el 13 de agosto de 1914 los generales Álvaro Obregón y Lucio Blanco, representantes del Ejército del Noreste y comisionados por Venustiano Carranza, así como Lauro Villar, comandante de las fuerzas federales y representante del gobierno golpista, rubricaron sobre la salpicadera de un vehículo automotor un acuerdo histórico para la nación entera: los Tratados de Teoloyucan.

Con este hecho consumado en las inmediaciones del Estado de México no sólo se acordó la entrega de la Ciudad de México en manos del gobierno de Victoriano Huerta —quien para este entonces ya había renunciado a la Presidencia de la República y decidió escapar del país—; sino también fungiría como una fuente histórica para la creación de lo que hoy es nuestro Ejército Mexicano, con la destitución y desarme del Ejército Federal.

Los Tratados de Teoloyucan marcaron el triunfo definitivo de la causa constitucionalista sobre el régimen de Victoriano Huerta, lo que nos permitió acceder a una etapa de reconfiguración institucional, por lo cual el primer jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, tomaría la decisión de decretar la supresión del Colegio Militar, el cual no volvería a instituirse, por lo menos formalmente, sino hasta el año 1920.

Derrotadas y disueltas las fuerzas federales en 1914, el Primer Ejército Constitucionalista, nacido bajo el cobijo del Plan de Guadalupe del 26 de marzo de 1913, reunió a los principales liderazgos revolucionarios, se transformó y evolucionó eventualmente a lo que hoy es nuestro actual Ejército Mexicano; institución centenaria, sólida y honorable que tiene el alto deber de defender la seguridad y los intereses de la patria.

Por ello que la celebración del 104 aniversario de la firma de los Tratados de Teoloyucan sea pieza fundamental de la historia del Ejército Mexicano, y marque uno de sus momentos claves para la consolidación, reorganización y modernización de este cuerpo armado para la nación, al cual posteriormente se sumarían varias generaciones de mujeres y hombres con el propósito de reintegrar y mantener a nuestro país al orden constitucional.

De ahí que el Ejército Mexicano sea también parte de este gran proceso de institucionalización para nuestro país, mismo que el 5 de febrero de 1917 finalmente daría vida a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, texto que ha sufrido más de 706 reformas, pero que actualmente sigue vigente en su esencia y de manera ininterrumpida. El Ejército Mexicano es y será parte de nuestros orígenes constitucionales, el cual deberá velar por el orden y la paz nacional.

La institución comandada por el general Salvador Cienfuegos Zepeda celebró la firma de los Tratados de Teoloyucan, acta que levantó los cimientos de nuestro Ejército y que es baluarte de la lealtad, responsabilidad y compromiso con México.

 

Doctor en Derecho por la UNAM

@manuelanorve

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