La Lacandona, lugar por excelencia del ecoturismo en México: Carabias | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 13 de Agosto, 2018

La Lacandona, lugar por excelencia del ecoturismo en México: Carabias

Hay un potencial enorme, señala Julia Carabias en la segunda y última parte de la entrevista con Crónica. Existen proyectos exitosos que deben mantenerse, pues ya enraizaron en la población local

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Lograr el desarrollo social a partir de los recursos naturales y no contra ellos, es lo que Julia Carabias propone para la Selva Lacandona. Así, en esta segunda parte de la entrevista con Crónica, señala que el ecoturismo tiene un papel muy relevante en la preservación de aquel territorio único en biodiversidad y en servicios ecológicos a la nación (30 por ciento del agua dulce se produce a partir de la existencia de aquel complejo entorno de bosques tropicales).

Carabias expuso en la primera parte de esta entrevista, publicada el lunes, que el proyecto agroforestal anunciado por Andrés Manuel López Obrador para la Selva Lacandona debía contemplar la creación de un futuro sustentable para que no dependiera indefinidamente del subsidio gubernamental, y “ese planteamiento es el que no estoy viendo todavía”.

—El ecoturismo está ya en la Selva Lacandona, ¿cómo van?

—No deben abandonarse procesos, el ecoturismo entre ellos, de mucho trabajo, lentos y complejos, pero que se están arraigando. Para los choles, los zeltales y la comunidad lacandona el ecoturismo está formando parte de su cultura y opciones de empleo.

Carabias comenta que este tipo de proyectos productivos implica un aprovechamiento de todos los recursos “sin transformar una sola hectárea, al contrario, manteniendo la cobertura vegetal y los ecosistemas”.

Si bien la ecóloga señala que la Lacandona debe ser un mosaico diversificado de actividades productivas compatibles con el entorno, enfatiza: —hay países que viven del ecoturismo y esta es la zona por excelencia del ecoturismo en Méxicoh.

—Es una zona que gira mucho en torno a organizaciones civiles, ¿está enraizando en ellas también este tipo de proyectos ecoturísticos?— se le pregunta.

—Sí, están enraizando; los hijos de comuneros que ya no tienen acceso a la tierra se están organizando en torno al ecoturismo. Además de la naturaleza y de una gran cantidad de espacios con belleza escénica y especies únicas, también tienen zonas arqueológicas: Bonampak, Yaxchilán, muchos sitios vinculados a cuevas. Eso se puede convertir en detonante del desarrollo. Pero el ecoturismo tampoco es “la solución” ni la única opción, por ello hay que pensar en un mosaico de opciones productivas sustentables: impulso al ecoturismo, a las actividades agroforestales, se impulsa una ganadería mucho más productiva que la que hay ahorita y se mantiene la producción de básicos para que no sea una región que dependa de fuera, es eso un mosaico de actividades que se ha probado en varias zonas y ha sido exitoso.

—¿Puede hablarse de proyectos exitosos de este tipo?

Lo hemos venido probando en varios sitios y ha sido exitoso. En Marqués de Comillas hay ejemplos importantes de cómo con el uso diversificado del recurso natural, con planeación, con organización de la gente, sus sociedades de producción rural y sus cooperativas, se van gestando empleos que dejan un futuro trazado para la gente sin depender de un subsidio.

No puede ser que debido a lo agroforestal (el proyecto anunciado por la próxima administración federal), se eche de lado lo ecoturístico, ésta es la zona por excelencia en México del ecoturismo, es un sitio espectacular y hay países que viven del ecoturismo.

Marqués de Comillas está en el límite con su propio crecimiento demográfico, pero es interesante que empieza a disminuir la curva poblacional porque cada vez hay más empleo; las mujeres están más involucradas en el trabajo, hay más educación y esto se empieza a sentir.

— ¿Cómo se encuentra hoy en día la Reserva Montes Azules?

— Hay dos partes: Una que le ha ido muy bien, que es la parte sureste, es de la zona núcleo hacia el sur, colindando con Marqués de Comillas, porque la gente ha respetado esos linderos, reconoce que no es su tierra y que es un área protegida y está muy bien conservada; pero la zona norte y noreste tiene muchas presiones que vienen desde los ejidos de las cañadas y desde la propia población zeltal hacia Nueva Apalestian. Esto último está bastante deteriorado y es donde está el problema de tenencia de la tierra. Todo el tiempo está en un proceso de discusión y genera muchas tensiones locales. No se ha encontrado un diálogo para una solución donde todos los actores queden tranquilos y sin que sea a costa de los recursos naturales. Todo el tiempo es una salida negociada entre grupos a costa de la Reserva.

Y no se trata de una figura abstracta, en la reserva se produce el agua. Tiene un sentido de interés público y nacional.

En la experiencia de Carabias, el ecoturismo puede generar en la Lacandona muchos empleos para los jóvenes de la región.

 

 

La Reserva de la Biósfera Montes Azules es el centro de la Lacandona y el área  natural mejor preservada (zonas oscuras son coberturas vegetales menos alteradas, las claras sin desmonte). El proyecto agroforestal de AMLO corre entre los dos  corchetes en rosa, es decir, una  franja al norte de la Reserva Montes Azules y al Sur del Usumacinta. Es una zona de Monumentos Naturales (MN) y Áreas de Protección de Flora y Fauna (APFF).

Marqués de Comillas es la zona más oriental de esta región. Un factor importante de la conservación de Montes Azules, señala Carabias, es que la población asentada allí entiende  y acepta que los terrenos de reserva deben ser respetados.

La presión demográfica en la zona es especialmente difícil de manejar, con crecimientos demográficos que rebasan 5 por ciento anual y muchos jóvenes y niños, y ésa es otra razón para desarrollar actividades turísticas respetuosas de la selva.

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