Próximo gobierno debe mantener apoyo a innovación en empresas y universidades | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 14 de Agosto, 2018

Próximo gobierno debe mantener apoyo a innovación en empresas y universidades

Enrique Cabrero, director de Conacyt, enfatizó la importancia de que en un proyecto con visión de largo plazo se estimule la innovación generada por la industria junto con la academia

Próximo gobierno debe mantener apoyo a innovación en empresas y universidades | La Crónica de Hoy

Este 2018 es por fin el año en que el Gran Telescopio Milimétrico (GTM) será declarado oficialmente como concluido, 17 años después de que inició su construcción. La infraestructura científica es la más compleja y costosa en la que ha invertido el país, alrededor de 200 millones de dólares. El proyecto pudo haber tardado ocho años como se tenía inicialmente programado, y tener un costo de sólo 50 millones de dólares. No fue así.

El presupuesto para el GTM se tenía que discutir y aprobar cada año, en el sexenio pasado cayó a cuentagotas. “En unos sexenios se apoyaba más que en otros”, señala Enrique Cabrero Mendonza, director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) quien ejemplifica cómo es que esta gran obra es un reflejo de la falta de continuidad y visión a largo plazo en México para planear el desarrollo del sector más allá de un sexenio. Es por ello que el país requiere de un plan estratégico para la ciencia, tecnología e innovación (CTI) que considere la participación de gobierno, academia y sectores productivos. 

El ejemplo de Cabrero —que inauguró el Año Académico de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC)— resume parte del balance sexenal del sector que ha enfatizado, acerca de la necesidad de plantear un programa transexenal de planeación y desarrollo de la ciencia, el cual retoma la experiencia internacional.

Este planteamiento a través del tiempo —con estimaciones de 20 o 30 años— incluye un financiamiento sostenido desde la parte gubernamental y de la industria privada. Parte de ese balance en los últimos seis años es que se avanzó al principio de este gobierno, pero que en los últimos años no pudo mantener debido a los recortes presupuestales. José Luis Morán, presidente de la AMC, hizo una resonancia de esto y enfatizó que la institución seguirá su apoyo para evitar “tiros parabólicos” presupuestales y encontrar los mecanismos de financiamiento que vayan más allá de seis años.

Uno por ciento DEL PIB. Con base en el Gasto en Investigación Científica y Desarrollo Experimental (GIDE), indicador internacional y referente de la OCDE, en 2012 se invertía el 0.49 del Producto Interno Bruto; en 2014 alcanzó el 0.54 y para 2017 y 2018 bajó a 0.50. No obstante, Cabrero dijo que si se consideran otros indicadores, como el gasto total, la inversión habría sido del 0.95 por ciento.

Uno de los principales motivos por los que el porcentaje del PIB en ciencia y tecnología no llegó al 1 por ciento, sea cual sea el indicador que se contemple, fue la falta de inversión de los sectores productivos e iniciativa privada al sector. Es la vinculación entre academia, empresas e intermediación de gobierno lo que produce la llamada innovación. Esto también con base en la experiencia internacional, ha señalado Cabrero y otros especialistas como José Franco, del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT). 

Después de la ceremonia, en entrevista, Cabrero mencionó que Conacyt ha avanzado en mejorar este vínculo y que ahora existe una mayor interconexión de proyectos, donde, si se quiere generar innovación, la clave es acudir a las universidades e instituciones de educación superior. Es una actividad, que el próximo gobierno deberá de seguir fomentando, añadió. 

El proceso es el siguiente: El gobierno genera las condiciones para que la industria invierta, preferentemente de la mano de las instituciones de educación y centros de investigación. Aceitada la máquina, las empresas invertirán cada vez más hasta que la cantidad sea superior a la del mismo gobierno. Eso toma años, pero, de nuevo, su eficacia se puede observar en otros países que hace 20 o 30 años apostaron por un programa de desarrollo basado en el conocimiento y la ciencia, más allá de un periodo de gobierno. 

EMPRESAS. El director de Conacyt refirió que ha tenido una primera reunión con Elena Álvarez-Buylla, quien sería la próxima directora de la institución. “Coincidimos en que Conacyt se debe seguir fortaleciendo desde todas las trincheras. Cada gobierno tiene su propio énfasis, es parte de la democracia, las políticas públicas se renuevan”.

Pero aún con ese énfasis hay inercias que deben de mantenerse y dar continuidad en un proyecto de largo aliento. Para eso hay que seguir convenciendo a la industria a que acreciente su participación. En los últimos años, el Conacyt empleó diferentes herramientas para estimular la reticente y pragmática visión de los empresarios mexicanos. 

Para ello, desarrolló el Programa de Estímulos a la Innovación (PEI), que destina montos directos a proyectos a micro, pequeñas, medianas (Mypymes) y grandes empresas. Las propuestas pueden ser vinculadas con instituciones de educación superior y centros de investigación. Otro programa es el Estímulo Fiscal a la Investigación y Desarrollo de Tecnología.  

La semana pasada, en el Foro Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2018, Cabrero refirió que la combinación de ambos programas había demostrado un crecimiento en la inversión de las empresas. En el evento, José Antonio Lazcano Ponce, director adjunto de Conacyt y coordinador del foro, enfatizó que en este sexenio el PEI ha beneficiado en un 71 por ciento a Mypymes, el 50 por ciento de las instituciones de educación superior y universidades se beneficiaron con la obtención de equipamiento y que en la convocatoria actual sólo participarían Mypymes, debido a los recortes presupuestales. 

No obstante, programas como el PEI se contraponen con la propuesta de Álvarez-Buylla para el próximo gobierno, al menos como lo ha planteado en su primera versión del Plan de reestructuración estratégica de Conacyt, que está a revisión, donde suscribe que: “No se destinarán recursos públicos monetarios a empresas, sino más bien se fomentará que éstas contribuyan al desarrollo tecnológico en México con aportaciones a fondo perdido o perspectivas de ganancias”.

Este tipo de temas deberán de revisarse en el próximo gobierno, dijo Cabrero. “La propuesta del próximo gobierno es enfatizar el tema social, más que erradicar este tipo de trabajos, pero ellos especificarán cómo lo harán”. Añadió que la innovación debe permear más a la sociedad, y si bien se necesita conocimiento científico, también mucha innovación que desarrollar, porque la economía en el mundo se encuentra en ese esquema. “México tiene que ser parte de ello y ahí no hay diferencia, las modalidades de políticas públicas pueden ser diferentes, pero seguramente hay una convicción para continuar en ese camino”, finalizó. 

En el evento, que se realizó en el auditorio Galileo Galilei en la sede de la AMC, se dio la bienvenida a 77 nuevos miembros nacionales y tres miembros correspondientes y se hizo entrega de los Premios Weizmann 2017, los Premios de la Academia a las mejores tesis de doctorado en Ciencias Sociales y Humanidades 2017 y de las Becas para las Mujeres en las Humanidades y las Ciencias Sociales 2018.

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