Adiós a Aretha Franklin, la voz divina del soul | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 16 de Agosto, 2018

Adiós a Aretha Franklin, la voz divina del soul

Falleció a los 76 años en su casa de Detroit. Icono del feminismo. Es considerada la mejor cantante de todos los tiempos

Adiós a Aretha Franklin, la voz divina del soul | La Crónica de Hoy
Píe de Foto: Atesoró a lo largo de su carrera profesional un récord histórico de 18 premios Grammy.

La cantante Aretha Franklin, La Reina del Soul y una de las voces más impresionantes de la historia de la música que pidió a rabiar “Respect” y enterneció al mundo entero al ritmo de “I Say a Little Prayer”, murió ayer a los 76 años en su casa de Detroit (EU), víctima de un cáncer de páncreas diagnosticado en 2010.

La alarma de su delicado estado de salud, que ella intentó esconder por todos los medios, saltó precisamente este lunes por la mañana, cuando medios estadunidenses aseguraron que la artista se hallaba muy grave y acompañada de toda su familia, en su casa de Detroit, aguardando el final de una existencia dedicada por entero a la música.

Tras las primeras informaciones, un sobrino de Aretha declaró el martes que estaba “consciente” y descansando en casa, a pesar de estar “gravemente enferma”. En sus últimas horas de vida, la artista recibió la visita de amigos como Stevie Wonder, además de numerosos homenajes. Da la casualidad que Aretha ha fallecido el mismo día que se cumplen 41 años de la muerte de otro mito de la música: Elvis Presley.

Aretha Franklin decidió suspender sus conciertos a principios de año, después de que los médicos le aconsejaran que guardara reposo absoluto debido al avance de su enfermedad. La cantante, que había perdido más de 40 kilos, había anunciado sus planes de retirarse el año pasado. Eso sí, aclaraba que actuaría sólo en “algunas cosas selectas”. Lo hizo el pasado mes de noviembre en un concierto en Nueva York de la Fundación Elton John para la lucha contra el sida.

Franklin nació en 1942 en Memphis (Tennessee), pero creció en el mismo lugar que le ha dicho adiós, Detroit (Michigan), también capital de la música y el automóvil. La suya fue una de las muchas familias afroamericanas que en los 40 emigraron del sur al norte al calor del boom industrial. El esplendor del jazz y otros ritmos en ciudades como Chicago o la citada Detroit se entienden a partir de ese fenómeno económico y demográfico; el declive del mismo, también.

Hija de un conocido reverendo, comenzó a cantar en el coro de la iglesia de su padre y sacudió el panorama musical de los 60 al introducir los recursos del góspel en la música secular. Su padre, además, era Clarence LeVaughn Franklin, un pastor muy conocido e influyente, amigo de Martin Luther King, cuya voz resultaba tan musical que sus sermones acabaron editados en discos. Ella cantó en su funeral, en el 68.

Aretha aprendió a tocar el piano de forma autodidacta. Sus raíces góspel marcaron los inicios de una carrera repleta de éxitos que comenzó en 1956 y que le reportó un total de 18 premios Grammy. Entre sus clásicos se encuentran “Respect”, “Spanish Harlem” o “(You make me feel like) A Natural woman”.

Precisamente, Aretha Franklin se convirtió en todo un icono del feminismo gracias a “Respect”. La canción en realidad había sido escrita y grabada ya por Otis Redding, pero la versión de Aretha, que salió publicada en 1967, con apenas algunos coros adicionales y un carácter especial en la interpretación y los arreglos, le dio un sentido de reclamo feminista del que carecía el tema original.

“Todo lo que quiero es un poco de respeto”, cantaba con desgarro. Con su interpretación y escasas variaciones al texto, cambió de raíz el tono machista del tema original y lo convirtió en lo que fue desde entonces, un poderoso himno feminista que también fue abrazado por el movimiento de derechos civiles. Y es que Redding planteaba su letra desde la óptica de un hombre que trabaja todo el día, que trae el dinero a casa y que a su llegada al hogar reclama “respeto” a su esposa. Pues bien, lo que hizo Aretha fue pedir ese mismo respeto para la mujer.

Aretha Franklin también logró otras gestas históricas, como la de ser la primera mujer negra en aparecer en la portada de la revista Time en 1968 o la de ser la primera mujer en ingresar en el Salón de la Fama del Rock and Roll, en 1987. En 2008 fue elegida por la revista Rolling Stone como la mejor cantante de todos los tiempos y atesoró a lo largo de su carrera profesional un récord histórico de 18 premios Grammy.

A nivel personal, tuvo cuatro hijos y contrajo matrimonio en dos ocasiones. Votante del Partido Demócrata, cantó en la ceremonia de investidura del presidente Bill Clinton en 1993 y en la de Barack Obama en enero de 2009, cuando se convirtió en el primer Presidente negro de la historia estadunidense. Hace pocos años, en un acto público, La Reina del Soul dijo que aquel había sido el momento más emocionante de su carrera: “Podemos debatir sobre quién será el presidente, pero no hay debate alguno sobre quién es la reina”, afirmó Obama.

Más de cuatro décadas sobre los escenarios dan para mucho cuando a un mito se refiere, y así lo certifican sus más de 40 álbumes y 10 millones de ejemplares vendidos; llevaba desde los años 80 sin viajar fuera de Estados Unidos debido a su también legendaria fobia a volar. Esta limitación, aunque le privó de veladas de gloria en vivo, no limitó el alcance internacional de su carrera ni su consagración como La Reina del Soul. Con ella desaparece la última gran superviviente de la era dorada de la música negra estadunidense.

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