“Hice todo bien y no me quedé; no quiero estudiar algo que no sea neurociencias” | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 17 de Agosto, 2018

“Hice todo bien y no me quedé; no quiero estudiar algo que no sea neurociencias”

Brenda González tiene 20 años y está en un punto crítico para su futuro académico y laboral. Quiere ser neurocirujana, pero en una primera oportunidad, no fue elegida este año para formarse en esa especialidad.

“Hice todo bien y no me quedé; no quiero estudiar algo que no sea neurociencias” | La Crónica de Hoy
Foto: Adrián Contreras

Brenda González tiene 20 años y está en un punto crítico para su futuro académico y laboral. Quiere ser neurocirujana, pero en una primera oportunidad, no fue elegida este año para formarse en esa especialidad. “Si quieres aprender y lograrlo tienes que disciplinarte, no hay otra manera de hacer bien las cosas”, comenta.

Brenda está dispuesta a trabajar y pagar cursos de regularización en física, biología, química e inglés. Buscará nuevamente un lugar en la Universidad Nacional Autónoma de México.

“Estoy segura en estudiar neurociencias, siempre me ha gustado la unión de la psicología y las ciencias”, señala para explicar por qué no opta por otras carreras.

Platica cómo se está preparando para el próximo proceso de selección, sabe que es difícil y aun así no quiere desistir.

Pero su seguridad actual no determinó las áreas que eligió en la Prepa: “no cursé mi prepa en ciencias, es más estuve en el Bachilleres 3 y tuve puras materias de artes y ciencias sociales, la verdad me shockeó el examen de admisión para la carrera que quiero”.

Brenda relata su experiencia en el concurso de selección de la UNAM en el que participó.

Para esta carrera no sólo se trata de un examen escrito, en un día: “Primero te hacen el examen de admisión, luego otro con conocimientos más específicos de biología, física y química. Ahí sí dije ¡qué difícil está! Después tuve el examen psicométrico y pues se acabó todo porque no lo pasé. Me puse muy triste porque ya no me llamaron para la última prueba, que era la entrevista”.

Piensa que en una carrera como la que desea cursar tiene especial importancia el examen psicométrico. El trabajo en equipo, señala Brenda, no es su fuerte.

Este año, menciona, le está sirviendo para prepararse mejor. Sus días comienzan a las 6:00 de la mañana cuando tiene que trasladarse a la cafetería. Después de las 15:00 horas se traslada a alguno de sus cursos de regularización o lee sobre algún tema relacionado.

 “A un lado está el Colegio de Saberes y pues vienen muchos doctores a tomar café, entonces me platican de psicología, psicoanálisis y de las cosas que tengo que leer para lograr lo que quiero”, dice sonriendo.

Aunque sus papás la apoyan de muchas maneras, el objetivo de entrar a trabajar a este lugar fue para juntar dinero para los nuevos procesos de selección, para sus cosas personales y sobre todo ahorrar todo lo posible y así, cuando entre a la carrera, poder tener una computadora personal, libros y los materiales que necesite.

“Me gusta tener mis cosas y trabajar para ello, por eso sigo aquí en la cafetería, de repente sí me estreso y me aburro, pero pues yo sí estoy comprometida de lo que quiero para mi vida, no quiero no hacer nada”, dice.

Brenda sabe que los procesos son largos y pesados, que todos los días se acumula más gente de toda la república que quiere pertenecer a la matrícula de la UNAM, ha probado exámenes en la UAM, pero hasta ahora tampoco ha logrado un lugar.

“Yo sí quiero entrar a la Facultad, sé que no será nada fácil y sé que voy a sacrificar cosas, pero si es lo que yo quiero va a estar perfecto”.

Otra opción que tiene es estudiar medicina y luego especializarse en el área de psiquiatría, aun así todas alternativas no la convencen tanto como su plan original. “Quiero encontrar respuestas a todo las dudas que tengo sobre la ciencia ése es mi propósito”.

¿Y si no pasas otra vez? –se le pregunta.

—Mi plan sería… pues no sé, lo seguiría intentando— responde esta joven de 20 años que está segura de querer ser neurocirujana, aunque aún no encuentre un lugar en el sistema educativo nacional para lograrlo.

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