CCP. Cecilia Romero Castillo. Presidenta Comisión Electoral del PAN

Arturo Maximiliano García

¿Cuánto vale un partido político? Mucho, aún en épocas cuando los electores dicen no quererlos. A pesar de ser sinónimo de lo que muchos ciudadanos dicen estar hartos, pareciera que muy, pero muy pocos podrían aspirar a un cargo público sin el respaldo de estos institutos políticos. Es por eso que la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PAN es tan codiciada, da control de la agenda política, otorga asignaciones económicas, genera asiento en las grandes negociaciones de gobierno, asigna millones de espacios mediáticos y por supuesto reparte las futuras candidaturas.

Las elecciones pasadas dejaron algo claro, para ser diputado, senador o presidente de la república, se necesita ser postulado por un partido político. Al menos en cargos federales no hubo un solo independiente que lograra ganar a los candidatos de partidos. Ni la frescura de Pedro Kumamoto, el apellido de Manuel Clouthier o el exitoso antecedente como independiente de Jaime Rodríguez “El Bronco” lograron ser lo suficientemente significantes para ganar sus respectivas elecciones.

Actualmente los partidos están dotados de muchos privilegios como acceso gratuito a los espacios en medios masivos, patrimonio propio y recursos para operar sus estructuras y generar sueldos a sus funcionarios. Por ejemplo, a pesar de haber tenido una derrota histórica en la carrera presidencial y legislativas, el PAN recibirá en 2019 la cantidad de 850 millones de pesos, nada despreciable para un año no electoral. Por lo que toca a los spots, Acción Nacional tendría 2.7 millones de pesos para la campaña intermedia de 2021 donde se renueva la Cámara de Diputados.

Con todo y que los grupos parlamentarios en el Senado y Diputados serán muy reducidos, comparados con los actuales, el PAN continuará siendo la segunda fuerza en ambas cámaras, donde tienen los suficientes integrantes como para conformar sus grupos parlamentarios, lo que a su vez implica recursos que serán manejados por sus líderes. El Presidente del partido es quien estatutariamente tiene la facultad de designar a los coordinadores parlamentarios blanquiazules en cada una de las cámaras, una prerrogativa que le da una gran influencia en las decisiones del poder legislativo y también con respecto al ejercicio de las asignaciones económicas que se les otorgan y que históricamente se han ejercido con laxitud.

Así también la próxima dirigencia que elijan los militantes panistas tendrá mano en las postulaciones para definir quién habrá de ocupar los primeros lugares de las listas plurinominales en las distintas circunscripciones, así también de cientos de candidaturas en cargos legislativos locales, presidencias municipales y candidatos a gobernador en 13 entidades,  Colima , Guerrero, Michoacán, Querétaro, Sinaloa, San Luis Potos, Nayarit, Campeche, Sonora, Zacatecas, Baja California Sur, Chihuahua y Tlaxcala. Sin duda algo atractivo políticamente hablando.

Se ve difícil que la presidencia del CEN del PAN sea la plataforma que fue para el pasado candidato del Frente por México, Ricardo Anaya, quien digamos que  hábilmente inauguró el método y a la vez lo clausuró, pero esto no hace menos interesante ser líder de un partido que es la oposición natural al gobierno que está por entrar, tanto ideológicamente como por ser la segunda fuerza política en el país. El emblema PAN vale mucho, pero de la capacidad de salir bien librados del procesos interno que Usted encabezará depende si será una marca que se devalúe o se aprecie.

Imprimir

Comentarios