Aeropuerto CDMX, una responsabilidad ejecutiva - Leopoldo Mendívil | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 19 de Agosto, 2018
Aeropuerto CDMX, una responsabilidad ejecutiva | La Crónica de Hoy

Aeropuerto CDMX, una responsabilidad ejecutiva

Leopoldo Mendívil

PRESIDENTE ELECTO
ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR:

+El precio de la grandeza

es la responsabilidad

Winston Churchill

 

Le ruego atentamente, Presidente Electo, leer la siguiente definición:

“La responsabilidad por la función ejecutiva es la aptitud e idoneidad para responder por los actos u omisiones en el ejercicio de la función pública. Nace del mandato que la sociedad otorga a los órganos del Estado para que en su representación administren los recursos  públicos persiguiendo el bien común y el interés público.”

Es, evidentemente, la definición de la función que usted iniciará a partir de diciembre próximo como representante del Poder Ejecutivo Federal, licenciado López Obrador, que es, sin duda alguna, el más importante de los tres poderes integrantes  del orden democrático.

Por ello, con todo mi respeto a su inminente investidura, me permito pedirle que se apreste a asumir su responsabilidad presidencial legal, en el entendido de que salvo muy escasos asuntos susceptibles de ser transferidos a la sociedad, todo el resto depende de la Presidencia de la República a su futuro cargo.

… Entre ellas, la construcción de obras de interés nacional, como el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Es una obra imposible de dejar pendiente luego de una inmensa inversión ya realizada, que hasta pudiera ser punible abandonarla. Como popularmente se dice, no hay de otra, Presidente Electo, la mejor solución que usted podrá dar a este asunto es, como bien lo sabe ya, transferirla a inversionistas privados que la terminen y sea, como debe ser, un negocio privado pero de indiscutible interés nacional por tratarse de una instalación íntimamente vinculada al desarrollo integral del país ya que estará localizada en un punto geoeconómicamente estratégico para hacer de ella, quizá, la terminal aérea mejor localizada del planeta para efecto de interconexiones.

Somos más de 122 millones los ciudadanos mexicanos que habitamos nuestro territorio natal; de ellos, más o menos el 75 por ciento es de adultos con facultades legales para expresar nuestra voluntad en relación a un importante número de asuntos nacionales, pero sólo el Presidente de la República tiene la obligación de resolver  sobre el enorme resto, “persiguiendo el bien común y el interés público”… Por ello le insisto respetuosamente que asuma usted la carísima responsabilidad de convertirse en el protector principal del medio ambiente, con el apoyo de sus colaboradores y especialistas en las cuestiones ecológicas, cosa que el resto no lo somos, para mantener el respeto y la protección al entorno ecológico que rodeará al nuevo aeropuerto. Ingenieros y ecologistas deberán cumplir la obligación de recrear aquellas áreas que están siendo invadidas e incluso destruidas o semidestruidas para hacer factible la construcción de la terminal aérea. Ni el Valle de México ni el país en su integridad debemos permitir que esas obras resulten perjudicadas, incluso tratándose de ese aeropuerto cuya misión es contribuir al crecimiento nacional, pero integral.

Mención especial me provoca el lago artificial Nabor Carrillo, que fue construido como una invitación al retorno de más de 100 especies de aves migratorias que fueron dejando de llegar a Texcoco luego de los siglos en que la mano humana —aztecas y españolas las primeras— inició la desecación  del lago natural. Preciada política pública mexicana la que ha cuidado al medio ambiente y no debe usted abandonar.

Internet: m760531@hotmail.com

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Blog: leopoldomendivil.com

 

 

 

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