“Se acabarán programas clientelares y asistencialistas a partir de diciembre”: Esthela Damián | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 21 de Agosto, 2018

“Se acabarán programas clientelares y asistencialistas a partir de diciembre”: Esthela Damián

Esthela Damián, mano derecha de Claudia Sheinbaum y próxima directora del DIF. Adelanta que el primer diagnóstico contempla la revisión de todos los programas sociales que actualmente existen; valorará su continuidad. Su prioridad será la creación de Centros de Desarrollo Infantil

“Se acabarán programas clientelares y asistencialistas a partir de diciembre”: Esthela Damián | La Crónica de Hoy

Dice Esthela Damián, mano derecha de Claudia Sheinbaum durante la campaña, que a partir del 5 de diciembre, cuando comience la nueva administración, se comenzará a trabajar en eliminación de los programas clientelares y asistencialistas que se crearon en el actual Gobierno de la Ciudad.

“Tenemos que acabar con todos esos programas que sólo sacan provecho político”, afirma durante una entrevista con Crónica.

Asimismo, la próxima directora del DIF capitalino adelanta que el primer diagnóstico que realizará será la revisión de todos los programas sociales que actualmente existen y valorar su continuidad.

En la charla realizada en un café de la colonia Narvarte, en la Benito Juárez, la exlegisladora comenta que su prioridad, apenas asuma la dirección del DIF, será la creación de los Centros de Desarrollo Infantil, pues indica, es una tarea que le encargó directamente Claudia Sheinbaum.

—¿Cuál es el objetivo para crear la nueva estructura del DIF en la Ciudad de México?

—En mi visión y por instrucciones de la doctora Claudia Sheinbaum, el Sistema DIF va a ser una palanca que apunte al fortalecimiento de los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes; eso tiene que ver con la evaluación de todos los programas sociales que hoy en día existen.

La visión que tiene Claudia Sheinbaum es que los programas sociales no sean clientelares y la siguiente búsqueda es que no sean asistenciales, más bien que se conviertan en derechos universales.

En ese momento se genera una condición que arrancó en la época en que Andrés Manuel entró a la Ciudad de México, con diversos programas a favor de los adultos mayores, por eso el primer paso es que se revisen los programas que ya existen y cuáles cumplen con las expectativas de combate a la pobreza y vulnerabilidad para lograr el fortalecimiento de los derechos humanos.

Por el momento hay la condición de estar atentos a lo que entrega el DIF y a lo que significa la oportunidad de empoderar a los menores.

Aunado a este tema, en la capital se necesitan Centros de Desarrollo Infantil que sean de absoluta vanguardia.

Ahora, estamos revisando toda la estructura y el número de centros que son parte de la institución o que dependen del Gobierno y atendemos las obligaciones, por ley establecidas, para que todo lo que tiene que ver con menores, sea ejemplo a nivel nacional.

Y finalmente está el tema de trabajar de manera transversal para que no haya duplicidad de funciones, para que haya un gobierno austero, se cumplan las funciones de cada una de las áreas y que todos sepamos qué debemos hacer y cómo.

Todo este tema te obliga a una coordinación permanente con la Secretaría de Desarrollo Social, con la Secretaría de Salud; además debe haber coordinación con las organizaciones que conocen el tema de vulnerabilidad con los menores.

En realidad, las políticas públicas no han sido del todo exitosas y deben ser revisadas de principio a fin.

Queremos niños sanos, felices, educados y con protección absoluta, porque si se logra eso en la Ciudad de México, se está apuntalando en el fortalecimiento de la familia que sea.

—¿Cuál será el mayor reto para dirigir el DIF?

—Ningún programa debe ser clientelar, todos deben ser dirigidos a la población más vulnerable, y que sean universales, porque ésa es la meta utópica, pero mientras eso se logra, se debe llegar a la gente que lo necesita.

—¿Cómo debe tratarse o prevenirse el tema de embarazo en las adolescentes?

—Estamos hablando de un tema coordinado y precisamente se estará trabajando con la Secretaría de las Mujeres.

Nadie va a poder caminar de manera aislada, en una misma institución los programas sociales no tienen que estar divorciados, tiene que haber una armonía, un tejido, que la comunicación sea permanente y el trabajo con los compañeros sea agradable para que todos nos podamos apoyar con sus áreas y dar un resultado.

Los objetivos deben ser con miras a la población no con miras al ensimismamiento o dando a conocer que se es titular de un área.

—¿Cómo se van a dividir las funciones por las diferentes áreas?

—Durante este proceso de transición se han llevado a cabo reuniones de gabinete y se van a establecer los primeros análisis de las facultades y obligaciones de cada una las áreas que lo atenderán.

Hoy en día, es un hecho que al momento de revisar el programa del gobierno encontramos programas duplicados o programas que de plano no existen en ninguna de las áreas y al final del día hay funcionarios que hacen las mismas tareas y que no atienden a la gente.

Se deben reducir las estructuras porque no se va a poder mantener un esquema burocrático del tamaño que existe: la persona que se quede con el cargo sí trabajará y dará resultados.

—¿Cómo debe dirigirse el DIF de la Ciudad de México?

—Cuando empecé a estudiar el andamiaje jurídico que protege los derechos de la infancia, encontré que la Procuraduría de la Defensa de los Derechos Humanos de las Niñas y Niños es algo muy novedoso.

Tengo la impresión de que esta herramienta que se tiene, no ha sido aprovechada a nivel nacional de manera afortunada, porque aún tenemos los primeros lugares en las listas de abuso infantil, pero también en el embarazo adolescente y no hay quién lo esté atendiendo.

No hay una institución que proteja los derechos de los infantes y estoy mirando que la Procuraduría debe atender las denuncias, poner más atención y  que se convierta en un instrumento que previene, ayuda, fortalece y habla de manera transversal tanto dentro como fuera del DIF.

Se tienen que fortalecer las figuras que se han creado y no han sido explotadas a cabalidad, estoy mirando a esta Procuraduría como una pieza fundamental con la detección, atención y prevención.

—¿Desaparecerán los programas con los que actualmente cuenta del DIF?

—Los programas sociales, cuando los miras de manera aislada no te resuelven. Los que terminan siendo asistencialistas; los programas sociales deben tener objetivos, es decir cómo le beneficiará a la población.

Por ejemplo, si Cuna CDMX no está armonizado, conciliado y entrelaza con los demás programas de primera infancia, no sé cuál será el resultado o evaluación del programa social.

Porque no creo que sólo sea de entregar una cuna a la mamá, más bien se busca captar a la persona que necesita una ayuda económica y que está pidiendo ayuda para un programa integral de la familia.

Si el pretexto de la cuna es captar a los más necesitados, el objetivo del programa rebasa las expectativas, pero si lo que se quiere es dar una entrega indiscriminada sin que tenga resonancia o apoyo para los más vulnerables, sólo fuiste asistencialista.

Todos los programas que tiene hoy en día DIF, están sujetos a una evaluación y tienen que cumplir con los objetivos de no fingir que la entrega de apoyos es cuantitativa; se transformará la inequidad en oportunidad, pobreza en alternativa.

—Últimamente se ha observado que son los adolescentes quienes se involucran en la delincuencia. ¿Cómo atacar este problema como directora del DIF capitalino?

—Es la descomposición social, es un asunto que tiene que ver y lo he dicho cuando me ha tocado estar en la trinchera de lo legislativo y precisamente el combate a la delincuencia no es un tema de seguridad pública, es un tema social.

Es un asunto que tiene su raíz profunda que tiene que ver con las cantidades desproporcionadas de falta de oportunidades, que deben tenerlas.

Pero si se atienden los sectores con jóvenes y si se logra vincular la secretaría de educación, con las mujeres para evitar la violencia hacia ellas, la secretaría de Desarrollo Social fortalece los programas que quedarán a su cargo; yo creo que en ese momento estás construyendo el primer semillero que dará resultados y frutos.

Y no vamos a ver por qué los jóvenes están delinquiendo a una edad temprana, sino más bien para captar al joven y cuál es su carencia, es decir, identificar su problema y prevenir los riesgos.

O en su caso, si ya generaron una actitud inadecuada, cómo reintegrarlo y debe ser tratado como un tema sensible y humano.

Todo se reduce a detección, atención y prevención, si se instrumenta la atención, si se baja al territorio o se logra la vinculación, se logra detectar las zonas vulnerables, y después, resolver.

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